EL BAROLO,
UN ÍCONO PORTEÑO CON HISTORIA DE PELÍCULA


Fue inaugurado en 1923 y está inspirado en la “Divina Comedia”.

1934. El Barolo es testigo del paso del Graf Zeppelin por Buenos Aires.
Mañana se estrena “El Rascacielos Latino”, una película basada en la historia del Palacio Barolo, un ícono porteño que además de ofrecer vistas privilegiadas de la Casa Rosada y el Congreso, es objeto de mitos y leyendas, sobre todo por su estrecha relación con la Divina Comedia, de Dante Alighieri.
En Avenida De Mayo 1370 (e Hipólito Yrigoyen), fue construido a pedido del empresario italiano Luis Barolo y el autor fue Mario Palanti (también hizo el palacio Salvo, en Montevideo), ambos fanáticos de la obra de Alighieri.
El documental, dirigido por Sebastián Schindel, intenta descifrar los misterios alrededor del palacio. Basta con echar un vistazo a su infraestructura para descubrir que existen coincidencias con la Divina Comedia. El Barolo está dividido en tres partes: Infierno, Purgatorio y Paraíso, tal como en la obra de Dante. También tiene nueve bóvedas de acceso que representan los nueve pasos de iniciación y las nueve jerarquías infernales. En lo más alto, el faro que ilumina a la Ciudad de Buenos Aires representa los nueve coros angelicales. Además, tiene cien metros de alto, la misma cantidad de cantos de la obra de Dante y cuenta con veintidós pisos, como las estrofas en los versos de la Divina Comedia.
“Toda la vida conocí las leyendas alrededor del Barolo. Siempre me fascinó la arquitectura, más que nada como un aficionado de esos a los que les gusta caminar mirando para arriba. Antes de dedicarme al cine estudié filosofía y el Barolo, aparte de estar relacionado con la Divina Comedia, es uno de los edificios más impactantes del centro de la Ciudad”, aseguró Schindel.
Con la participación de reconocidos arquitectos, historiadores y descendientes de los primeros habitantes del Barolo, Schindel intenta develar, entre otras cosas, el por qué del robo de una valiosa escultura, y se permite cuestionar si los restos mortales de Dante Alighieri descansan ocultos en algún rincón del misterioso palacio. Es que esa, según la leyenda, era la intención de Barolo.
“La idea de la película surgió medio en broma, medio en serio, mientras hacía la investigación que duró dos años. Me ayudaron dos profesionales y gran parte del mérito de todo lo que encontramos se lo debo a ellos”, contó el cineasta, y agregó que todo el trabajo se basó en hacer conocer un poco más la cultura de las calles porteñas. “Muchas veces caminamos por la vereda y no estamos ni enterados que pasamos por un edificio repleto de historia”, disparó Schindel.
Las proyecciones comienzan hoy en el Centro Cultural San Martín, a pocas cuadras del Barolo, hoy ocupado por oficinas. Quizá, hasta coinciden los horarios para ver el filme y luego recorrerlo.

Lucas Vigiani

Fuente: clarin.com

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