ÚLTIMAS NOTICIAS DE CHAPLIN: HALLAN TEXTO INÉDITO

Encontraron 150 páginas de su puño y letra, que incluyen un guión inspirado en la vida de Nijinsky.
El genio. Chaplin en una escena de su película “La quimera del oro”.
Por Bolonia - Agencias

Si alguna otra vez, además de cuando Gatica abrazó a Perón, tuvo sentido aquello de “Dos potencias se saludan” fue un día de 1917, cuando Charles Chaplin y el bailarín ruso Vaclav Nijinsky se conocieron en Los Angeles. Uno, el director-actor-guionista más importante de la época y uno de los más importantes de la historia del cine. El otro, el más legendario de los legendarios bailarines rusos de todos los tiempos. No sabemos qué le pasó a Nijinsky –aunque dicen que le dijo al inglés “Usted es un bailarín nato”–. Desde ayer estamos seguros de lo que le pasó a Chaplin: el ruso lo impresionó tanto que, 20 años después, decidió hacer una película inspirada en él.
El anuncio lo hizo con bombos y platillos la gente de la Filmoteca de Bolonia, que encontró, entre otros –suman 150 páginas– los manuscritos del guión, luego de diez años de investigación.
Para esta película inspirada en el bailarín, Chaplin escribió cosas como esta: “El tema principal de este guión es el hecho de que la carrera no es la realización de los deseos del hombre, sino sólo un camino que lo conduce a su destino”.
Entre las líneas que definirían a su personaje, Chaplin esbozó: “El gran genio del ballet ruso era una persona simple, y tímida, que se expresaba con dificultad y de orígenes humildes. Era hijo de un pobre zapatero que no pudo darle la educación que habría querido”.
Los personajes, aunque se inspiren en personas, no necesariamente respetan sus biografías. Nijinsky no era hijo de un zapatero: era el vástago de cuatro generaciones de bailarines caucasianos. Pero seguramente hubiera estado de acuerdo con el objetivo que se proponía Chaplin en su película: “Mostrar el genio de un bailarín a través de la danza. Mostrar su sentido de justicia, su lealtad ante un anciano miembro de la compañía que ha empezado a beber porque es demasiado viejo para bailar”.
Vemos, así, cuáles eran las intenciones de Chaplin. Por algún motivo, no llegó a realizar la película durante su larga y exitosa vida (murió a los 88, en 1977). La de Nijinsky no fue tan larga ni, al final, tan exitosa. Claro que al final la vida de nadie es exitosa, no hay otro final que la muerte, pero estamos hablando de los 30 años anteriores a ese lugar común. Nijinsky, famoso por su virtuosismo –era el único hombre capaz de bailar en puntas de pie en su época– tuvo un derrotero complicado, que incluye amores tormentosos y choques con la Historia: a la pasión que lo unió a Diaghilev, el principal asistente de los Teatros Imperiales rusos, lo siguió un matrimonio con una bailarina celebrado en Buenos Aires. Y la prisión en Budapest y en Viena durante la Primera Guerra Mundial, que agravó sus problemas psíquicos: el pobre se la pasó, desde 1919 hasta 1950, de sanatorio en sanatorio.
Volviendo a Chaplin, el hallazgo italiano es el fruto de una investigación con motivo del 60 aniversario de Candilejas , una de sus películas más famosas. El manuscrito de Nijinsky no fue lo único que encontraron en Bolonia. Cecilia Cenciarelli, responsable de la investigación de estos archivos, contó al diario italiano La República que hallaron 150 páginas manuscritas e inéditas de “Carlitos”, con bocetos de lo luego sería Candilejas.
Y negativos varios que incluyen escenas de la película.
Otro hallazgo fueron cuatro fotografías en las que se ve a Charles Chaplin junto al mítico actor y guionista estadounidense Buster Keaton (1895-1966).
¿Serán estas las últimas novedades de Chaplin?


Fuente: clarin.com

MARAVILLAS DEL ARTE ITALIANO

Grandes muestras

En el Museo Nacional de Arte Decorativo, a partir de la semana próxima, será exhibido Meraviglie dalle Marche, un excepcional conjunto de cuarenta y dos pinturas de los siglos XIV al XIX procedente de la Pinacoteca de Ancona, en el centro de Italia.



En 1884, el artista Francesco Podesti fundó en Italia la pinacoteca que lleva su nombre, a la cual donó bocetos y dibujos de su propia colección. Fue el primer paso de una larga historia que hizo posible la llegada a Buenos Aires de Meraviglie dalle Marche. Seiscientos años de pintura italiana, un panorama del arte italiano que va del siglo XIV al XIX.
Rafael Sanzio se cuenta entre los artistas cuyas obras presentará la semana próxima el Museo Nacional de Arte Decorativo mientras el Palacio Bosdari, sede de la Pinacoteca Francesco Podesti desde 1973 en la ciudad de Ancona, permanece cerrado en forma temporaria para ser restaurado. La muestra, que acaba de exhibirse en Roma -en el espacio del Brazo de Carlomagno, en la columnata de Bernini que rodea la Basílica de San Pedro-, se complementa con pinturas procedentes de otros museos de la región de Las Marcas, en el centro de Italia. Esta antigua frontera del Imperio romano, hecho al que debe su nombre, resulta notable no sólo por los tesoros artísticos que guarda sino también por la enorme contribución que realizó a la historia del arte.
Allí nacieron algunos artistas que jugaron un importante rol en el desarrollo del arte italiano, como Rafael Sanzio, Andrea Lilli y Podesti. El más destacado de ellos es Sanzio, nacido en Urbino en 1483, que trabajó en Florencia y en Roma, donde murió en 1520. Su obra no sólo influyó en su época sino que continúa siendo relevante y vigente también en nuestros días. Las pinturas que produjo durante la primera década del siglo XVI concretan búsquedas destinadas a restaurar los ideales clásicos que caracterizaron el Renacimiento. Las de los años posteriores que se cierran con su muerte, a fines de la segunda década, inauguraron un lenguaje que sería fundamental a lo largo del siglo.
En esta ligera mención debemos incluir también a Federico Barocci, quien supo interpretar las exigencias de la Contrarreforma; a los hermanos Taddeo y Federico Zuccari, que tuvieron una notable actuación en Florencia y Roma, y a Carlo Maratta, marchigiano originario de Camerino, que se destacó en Roma, el escenario más importante del arte barroco.
El interés del arte del siglo XV en las formas del pasado y en la nueva imagen de la realidad fue el resultado de un proceso que comenzó mucho tiempo antes, tal como lo demuestran las obras del último arte medieval, el llamado gótico internacional. Esto puede verse en obras como la Coronación de la Virgen de Olivuccio de Ciccarelo (c. 1388-1438) o en la tabla de Paolo Veneziano (c. 1300-1358/1362) dedicada a Historias de la vida de la Virgen , cuyas escenas hacen patente el interés por una nueva forma de representar lo real. La presencia en Las Marcas de este último artista, oriundo de Venecia -entonces cabecera de un enorme emporio comercial-, evidencia las relaciones culturales y económicas existentes con esa ciudad, algo que también podemos sostener en el caso de Carlo Crivelli (1430/35-1495), quien a partir de 1468 trabajó en distintas ciudades de la región. Sus obras, como la pequeña Virgen con el Niño pintada alrededor de 1480, muestra el gusto por el detalle realista minucioso que a veces lo acerca por su carácter a las miniaturas medievales.
Virgen con el Niño, Carlo Crivelli, circa 1480, témpera sobre tabla. Foto: GENTILEZA ARTIFEX
Pietro Vannucci (c. 1450-1523), llamado Perugino, fue un destacado artista de la segunda mitad del siglo XV en cuyo taller trabajó Rafael. Fue autor de un gran cuadro de altar, Pala di Fano , que representa una predela en donde trabajaron ambos. Pintó escenas en las que aparece una cuidada representación arquitectónica, así como figuras que se insertan adecuadamente en ese espacio, creado a conciencia, que es uno de los logros del arte del Renacimiento.
Algunos años más tarde Rafael pintó Santa Catalina -pequeña pintura que fuera parte de un altar doméstico-, donde revela su especial interés en la figura humana y su representación realista, que se apoya en una atenta observación de proporciones, sombras y gestos que serán perfeccionados en sus obras posteriores. Este interés por la figura es el que generó un tipo de retrato como el de Francesco Arsilli de Sebastiano del Piombo, que despliega una tipología que el mismo Rafael desarrolló, junto a influencias de Miguel Ángel claramente visibles en el dibujo de las manos del retratado.
El siglo XVI fue el de las grandes exploraciones geográficas que ampliaron el horizonte europeo, tiempo de cambios en la ciencia y en los ambientes religiosos cristianos. El mundo del arte se caracterizó por la experimentación y la manipulación de los conceptos aceptados, un tiempo en que las reglas clásicas fueron quebradas deliberadamente para lograr resultados que muchas veces eran causa de discusión, tal como puede verse en las obras de Lorenzo Lotto (1480-1556) -otro artista del mundo véneto que también se aquerenció en Las Marcas- que, en su composición Virgen con el Niño y santos abandona la tradicional fórmula de la sacra conversazione típica del siglo anterior para crear un clima especial entre los santos que se reúnen frente al alto trono de la Madonna; o también en el caso de Tiziano (1480/85-1576), el gran artista veneciano, quien quiebra las simetría en su Resurrección pintada como parte de un estandarte encargado por la cofradía del Corpus Domini de Urbino, ciudad marchigiana marcada por una gran tradición artística por la corte de Federico de Montefeltro en la segunda mitad del siglo XV. Esta situación, trabajada con masas dinámicas y riqueza de color, se hace presente también en La Virgen con el Niño y los santos Judas y Simón de Federico Barocci (c. 1535-1612), otro artista local que trascendió el panorama regional y elaboró un lenguaje muy personal que, además, fue altamente influyente no sólo en Las Marcas sino en toda la península.
Santa Catalina de Alejandría, Rafael Sanzio, 1500-1503, óleo sobre tabla. Foto: LA NACIÓN
































 


Sin embargo, vale la pena señalar aquí de modo especial las obras de Andrea Lilli (c. 1560-después de 1631), que trabajó en Roma para el papa Sixto V y que conservó sus formas manieristas -que ya eran tardías- cuando regresó a Las Marcas. Eso puede apreciarse en los fragmentos que quedaron de su pintura dedicada a san Nicolás de Tolentino y, muy especialmente, en su cuadro de altar Cuatro santos en éxtasis , donde figuras alargadas se mueven y gesticulan en un espacio poco profundo y extraño.
Frente a situaciones como ésta, la Iglesia contrarreformista apelará a obras que planteen un mensaje claro, directo y que no presente problemas para el observador, algo que se puede ver claramente en Virgen con el Niño en gloria y ángeles , una reposada composición de los hermanos Taddeo y Federico Zuccari (1529-1566 y 1540-1609, respectivamente), dedicada al gran tema de la época que fue celebrar las virtudes de la Virgen María, o en la delicada Sagrada Familia con san Juan niño , que Cristoforo Roncalli, llamado Pomarancio (c. 1553-1626), realizó en 1609.
En el ambiente católico romano, esta exigencia encontró una renovada respuesta en las obras de Michelangelo Merisi da Caravaggio, artista que en los diez años anteriores a su muerte, ocurrida en 1610, había sabido canalizar este llamado apelando a la sensibilidad del observador mediante imágenes de gran naturalismo como la que aquí nos presenta un ignoto artista que, para algunos expertos, posiblemente copia un original perdido del propio Caravaggio.
En Cristo a la columna el discurso despliega no sólo grandes contrastes de luces y sombras, sino también la exaltación de ciertos colores en un mensaje directo que se despliega a pocos centímetros del observador, fórmula que muy pronto siguieron otros artistas como Orazio Gentileschi (1563-1639) en su Virgen del Rosario o Giovan Francesco Guerrieri (1589-1656/1659?), aquí presente con Magdalena penitente , versión renovada de una obra que había pintado en Roma en 1611.
La forma expresiva de Caravaggio, junto a las soluciones más idealizadas de Annibale Carracci, fue fundamental en la evolución de la pintura del Barroco romano, que concibió composiciones de gran dinamismo y color, caracterizadas por abordar temas nuevos como fueron aquellos donde figuran santos en éxtasis, que son testigos de una aparición, que sufren un martirio o que son glorificados en escenas cargadas de luces especiales, nubes en profusión y ángeles que vuelan, entre otros motivos sorprendentes.
Eso es lo que presentan artistas como Guercino, tal como se conocía a Francesco Barbieri (1591-1666), que aquí llena de luz celestial el ambiente donde santa Palacia -mártir de Ancona- recibe un mensaje divino, o como Carlo Maratta (1625-1713), otro marchigiano de relevante actuación en Roma, en su emotiva representación de santa Francisca Romana y el ángel, y más aún en la pintura de altar Virgen con el Niño y santos , composiciones que están además cargadas de teatralidad y dinamismo.
Pero estas condiciones parecen acentuarse en el Tránsito de san José de Luca Giordano (1632-1705) y mucho más en San Nicolás de Bari en gloria de Mattia Preti (1613-1699), il Cavaliere Calabrese como era llamado, artistas que jugaron un papel fundamental en la transmisión de los ideales del Barroco en Nápoles y el sur de Italia.
No obstante, desde la península los ideales del Barroco llegaron a toda Europa, tal como puede verse en el tapiz realizado en manufactura flamenca a partir de un dibujo preparado por Rubens, quien había permanecido ocho años en Italia, de 1600 a 1608. Hacia el fin de su estadía realizó también una Adoración de los pastores para una capilla de la iglesia de San Felipe Neri en Fermo, hoy conservada en la Galería Cívica local.
San Nicolás de Bari en la gloria, Mattia Preti, 1654-1655, óleo sobre tela. Foto: LA NACIÓN
En ese ámbito, Francesco Solimena (1657-1747), llamado Abate Ciccio, fue uno de los exponentes más importantes del Barroco, formado con las enseñanzas de Luca Giordano y Mattia Preti, a quienes había conocido cuando se trasladó a Roma. Allí, estuvo en contacto con artistas vinculados a la Academia de San Lucas, que había fundado Federico Zuccari en 1593 y que ahora ordenaba gran parte de la actividad artística. Su pintura Eneas y Dido se adentran en la gruta , que toma un episodio de la Eneida , despliega los múltiples recursos que empleó el último Barroco.
Los círculos de la cultura oficial aplauden estas obras con argumentos provistos por la literatura universal, a los que muchas veces parangonan con los religiosos. Impulsado por el consumo motivado por la Iglesia e instituciones de tipo religioso, como cofradías y congregaciones, la demanda de temas sacros constituyó el mayor número de los encargos que los artistas recibían.
Si bien con el advenimiento de nuevos esquemas de pensamiento que modelaron la sociedad moderna se hicieron frecuentes obras de diferentes campos temáticos, la obra de corte religioso no desapareció. Eso puede verse en las obras de Nicola Bertuzzi (1710-1777), natural de Ancona, que trata dos temas del Antiguo Testamento como Rebeca en el pozo y José vendido por sus hermanos , dos composiciones que ahora se asimilan a la pintura de costumbres.
Ya en el siglo XIX, las obras del citado Francesco Podesti (1800-1895) mostraron interés por diferentes cuestiones, tal como lo demuestran los cuadros que se verán en una sección especial de la exposición.
La pintura de historia, uno de los grandes temas que la Academia consagraba, está presente en su Etéodes y Polínice y también en Angélica liberada por Ruggero ; también le interesan algunos aspectos etnográficos, como puede apreciarse en Razas humanas , sin dejar de lado pinturas de índole religiosa, como Piedad , una obra elaborada a partir de un dibujo de Miguel Ángel.
La obra más célebre de Francesco Podesti es, sin duda, la que realizó para decorar la Sala de la Inmaculada Concepción en el Palacio Vaticano, contigua a las estancias que había pintado Rafael, otro marchigiano como él.


Milagro en el Palacio Errázuriz


"De Las Marcas" porque las obras proceden precisamente de museos, iglesias y colecciones de esa prolífica región del Adriático. Se me disculpará la analogía anatómica, muy poco académica sin duda, pero, dentro de la caleidoscópica diversidad que despliega la bota italiana, siempre he visto la silueta costera de Las Marcas como la imagen de los músculos gemelos de una pantorrilla que permanentemente ha impulsado la marcha y convocado a la acción.
Así, si bien esta selección incluye algunas pinturas de autores que nacieron y trabajaron fuera de Le Marche -Paolo Veneziano, Tiziano, Il Guercino, Del Piombo, etc.-, la gran mayoría corresponde a artistas oriundos de la región, como fueron el tardogótico Olivuccio da Ciccarello, los hermanos Zuccari, Barocci y el mismo Rafael Sanzio; Giovan Battista Salvi, más conocido con el alias de su lugar natal, Sassoferrato; Carlo Maratta, Lilli, Podesti y varios más, o pintores ilustres que trabajaron o se afincaron en esa zona, como los venecianos Carlo Crivelli y Lorenzo Lotto, el pisano Gentileschi o Melozzo da Forlì.
Para el museo que dirijo, esta exposición es una fiesta o más bien -tomando en cuenta la iconografía religiosa de gran parte de las obras y las esforzadas gestiones para concretarla en tiempo y forma- supone un milagro. En todo caso, las meraviglie que podremos disfrutar hasta fines de septiembre continúan la serie de muestras internacionales presentadas en nuestras salas, como fueron las antológicas de Dalí y Picasso en 1986, los dibujos de Ingres (1987), los tesoros antiguos del Kremlin (1988) y de diez museos de Macedonia (1996), la retrospectiva de Antoni Tàpies (1992), los bronces antiguos de China (2004), las esculturas de Rodin de la colección Slim (2008) o las de Houdon del Museo del Louvre (2008). Continuidad de un desfile de hitos del arte universal que han llegado, llegan y -ojalá- seguirán llegando a nuestro Museo Nacional de Arte Decorativo como embajadas capaces de ampliar el conocimiento, agitar las conciencias y alimentar el espíritu..

Una muestra de dos mundos

Angélica liberada por Ruggero, Francesco Podesti, 1861-1870, óleo sobre tela.

Por María Pimentel / Para LA NACIÓN

Nada más agradable que revelar lo insólito, nada menos común que la exposición Meraviglie dalle Marche. Seiscientos años de pintura italiana , que llega a la Argentina procedente del Brazo de Carlomagno en el Vaticano. La muestra ha sido organizada por Artifex, con el apoyo de Regione Marche, la embajada de Italia y el patrocinio de Hope Funds, compañía privada de inversiones presidida por Enrique Blaksley, que inicia de esta forma su acción en el mundo del arte.
Dedicada a la logística de grandes exposiciones y a la difusión del arte italiano en el mundo, la empresa Artifex se instala a partir de esta muestra en la Argentina para desarrollar actividades en la región. El debut es la muestra consagrada a las obras procedentes de la Pinacoteca de Ancona, que abre sus puertas la semana próxima en el MNAD. Decir arte italiano del Renacimiento es pensar en Urbino, cuya producción sería celebrada en toda Europa. De Urbino proceden, basta como ejemplo, dos maestros de la talla de Bramante y Rafael.
Urbino es una región de suaves colinas a la que el Adriático regala sus cambiantes azules, con acantilados y grutas profundas. Resulta imposible no asociar el bello y variado paisaje dalle Marche a la delicada perfección que reúne esta exposición en la que podrá apreciarse al incomparable Rafael con la riqueza de un colorido que estudiosos del arte señalan asimilado de Sebastiano del Piombo. Integran esta excepcional muestra Federico Barocci, calificado padre de la pintura barroca; Tiziano, con su gusto por el color y su habilidad en la estructura de la composición, Andrea Lilli, Paolo Veneciano, Tadeo y Federico Zuccari y Guercino, entre otros.

Del Vaticano a Buenos Aires




Por Elisabetta Piqué / LA NACIÓN

Menos mal que la Pinacoteca de Ancona, la ciudad "capital" de la región de Las Marcas, debió cerrar por importantes trabajos de reestructuración. Y menos mal que a alguien se le ocurrió que durante ese tiempo, en vez de quedar a oscuras, guardadas en sótanos, las obras que se exhiben allí salieran al mundo, con una muestra extraordinaria que pudo contemplarse primero en el Vaticano -destino de miles de turistas y peregrinos de todo el planeta- y, ahora, en la Argentina.
De hecho, no es normal poder admirar tantos tesoros del arte italiano, todos provenientes de diversos museos de la región de Las Marcas (que se sumaron a la idea de salir hacia el mundo), juntos, en una muestra.
Rafael, Crivelli, Lotto, Sebastiano del Piombo, Guido Reni, Guercino, Maratta, Rubens, Tiziano, Melozzo da Forlì, Sassoferrato y Mattia Preti son algunos de los nombres que hablan por sí solos. La selección de capolavori va desde el final del siglo XIV hasta principios del XIX y resulta excepcional porque reúne en el mismo espacio obras maravillosas.
En la inauguración que tuvo lugar a principios de mayo en el Vaticano en el Brazo de Carlomagno -un espacio más que sugestivo que se levanta justo en la parte izquierda de la famosa columnata de Bernini de la Plaza de San Pedro-, se recordó el fuerte vínculo de Las Marcas con nuestro país. "Se estima que en la Argentina vive un millón y medio de habitantes que es descendiente de emigrantes de Las Marcas, la misma cantidad de habitantes de nuestra región", dijo el presidente de Las Marcas, Gian Mario Spacca, que consideró la muestra un regalo para todos ellos.
Entre los capolavori , que son muchos, hay uno de Carlo Crivelli muy pequeño, de apenas 21 centímetros por 15, que por sí solo valdría una exhibición. Una encantadora Virgen con Niño realizada en 1480 seduce por la delicadeza de la Virgen que juega con el piecito de su bebé, en una tela con detalles refinadísimos como la capa y la corona de María, que ostenta, además, un paisaje en el fondo, con colinas y caminos en los que se asoman jardineros vestidos con trajes orientales, que parece salido de un sueño.


Ficha.

Meraviglie dalle Marche. Seiscientos años de pintura italiana

en el Museo Nacional de Arte Decorativo (Av. del Libertador 1902),
del 7 de julio al 30 de septiembre.



Fuente: ADN Cultura LA NACIÓN

LA UNESCO INCLUYE TOMBUCTÚ Y LA TUMBA DE ASKIA
EN LISTA DE PATRIMONIO EN PELIGRO




Un centro islámico y una mezquita de Tombuctú, el 2 de mayo de 2010. Tombuctú y la Tumba de los Askia (norte de Malí), controladas por los islamistas, fueron inscritas en la lista del patrimonio mundial en peligro a petición del Gobierno malí, indicó este jueves la UNESCO.

Por Habib Kouyate

Tombuctú y la Tumba de los Askia (norte de Malí), controladas por los islamistas, fueron inscritas en la lista del patrimonio mundial en peligro a petición del Gobierno malí, indicó este jueves la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
El Comité del Patrimonio Mundial, reunido en San Petersburgo (Rusia), "aceptó la solicitud del Gobierno de Malí de inscribir a Tombuctú, así como a la Tumba de los Askia en la Lista del patrimonio mundial en peligro de la UNESCO", señala un comunicado.
Las ciudades de Tombuctú y Gao están ocupadas por los islamistas.
Tombuctú fue fundada entre los siglos XI y XII por tribus tuaregs. Fue un gran centro intelectual del islam y una antigua metrópolis mercantil próspera gracias a las caravanas. Sus tres grandes mezquitas, pero sobre todo decenas de miles de manuscritos -algunos de los cuales datan de la era anterior al islam- son un testimonio de su antiguo esplendor y de su edad de oro en el siglo XVI.
La Tumba de los Askia, edificada en 1495 en la región de Gao, incluye un sepulcro piramidal y una mezquita.
Entre fines de marzo y comienzos de abril, las ciudades y regiones administrativas del norte de Malí (Tombuctú, Kidal y Gao) cayeron en manos de grupos armados islamistas. La situación se agravó con un golpe de Estado que, el 22 de marzo, derrocó al presidente Amadou Toumani Touré.

Fuente: AFP

EL BIG BEN DE LONDRES
SERÁ REBAUTIZADO COMO LA TORRE ISABEL



El simbólico Big Ben de Londres, ubicado al lado del Parlamento británico, será rebautizado como Torre Isabel para conmemorar los 60 años en el trono de la reina, informó el martes un funcionario parlamentario. En la imagen, El Big Ben junto a unas banderas el 26 de junio de 2012. REUTERS/Paul Hackett.


LONDRES - El simbólico Big Ben de Londres, ubicado al lado del Parlamento británico, será rebautizado como Torre Isabel para conmemorar los 60 años en el trono de la reina, informó el martes un funcionario parlamentario.
El anuncio se produjo tras los cuatro días de festejos este mes para celebrar el Jubileo de Diamante de la reina, de 86 años, el segundo de un monarca británico."La comisión (parlamentaria) de la Cámara de los Comunes dio la bienvenida a la propuesta de cambiar el nombre a la torre del reloj en reconocimiento del Jubileo de Diamante de su majestad la reina, y se encargará de que esta decisión se implemente de manera adecuada", dijo un portavoz.
La torre de 96 metros de altura, de estilo neogótico, tiene un reloj en cada una de sus cuatro caras y fue terminada en 1859. El nombre Big Ben se debe a la gran campana de su interior, que emite las famosas campanadas que se escuchan por el distrito gubernamental de Whitehall, en Londres."Creo que es un tributo apropiado para la reina y el servicio que ha prestado a nuestro país en este año de jubileo", dijo un portavoz citando al primer ministro David Cameron.

Fuente: Reuters

UN FAMOSO AUTORRETRATO DE LEONARDO DA VINCI,
EN ESTADO CRÍTICO


Leonardo da Vinci está enfermo y nadie sabe si volverá a recibir visitas. En la imagen, el famoso autorretrato de Da Vinci en Roma el 26 de junio de 2012. REUTERS/Handout

ROMA - Leonardo da Vinci está enfermo y nadie sabe si volverá a recibir visitas.
Varios expertos en arte y restauración han finalizado recientemente semanas de pruebas sobre el famoso autorretrato de uno de los grandes genios de la historia, realizado a principios del siglo XVI, cuando tenía más de 60 años.
Y el diagnóstico es decididamente desalentador.
Los estudios no invasivos confirmaron los peores temores de los expertos: el dibujo está seriamente dañado y deteriorado y, siendo positivos, cualquier restauración sería delicada y de gran riesgo.
"Creo que tenemos que pensarlo mucho antes de hacer algo con este rostro tan familiar", dijo Jane Roberts, Bibliotecaria Real y Conservadora de la Sala de Imprenta del Castillo de Windsor.
"Pero creo que podemos decir bastante más sobre el si realizamos las preguntas adecuadas", dijo en una rueda de prensa en Roma.
El pequeño retrato del maestro de Renacimiento, que mide 33,5 por 21,6 centímetros, muestra a un Leonardo pensativo, con grandes ojos, cejas pobladas y una larga barba.
El autorretrato, hecho con tiza roja sobre papel, sufre rojeces y manchas que no deberían estar ahí.
El dibujo fue adquirido por el rey Carlos Alberto de Saboya en 1839 y estuvo bien conservado en la Biblioteca Real unos 100 años. Pero en 1929 fue colocado en la pared, exponiéndolo a la luz del sol.
El diseño, que se guarda en una cámara en Turín, se mostró de forma excepcional durante dos meses el año pasado por las celebraciones del 150 aniversario de la unificación de Italia.
Pero los expertos en arte dicen que cualquier otra exhibición debería limitarse a cortos períodos de tiempo y a un número limitado de visitantes, ya que, como cualquier otro anciano enfermo, Leonardo necesitará lo que los expertos denominan "largos períodos de descanso".

Fuente: Reuters

LA COLECCIÓN PERMANENTE,
UNO DE LOS ATRACTIVOS DEL MUSEO REINA SOFÍA


Vista exterior del Museo de Arte Reina Sofía, en Madrid. EFE/Archivo

Madrid, 27 - La Colección permanente ha sido uno de los principales atractivos del Museo Reina Sofía durante la temporada expositiva que ahora finaliza, en la que se han mantenido el número de visitantes respecto al pasado año.
Durante este periodo se integró al discurso de la colección el arte poético de los años 60 y 70, lo que supuso la reorganización del tercer tramo del recorrido diseñado por Manuel Borja-Villel, director del museo, quien hoy avanzó la programación para la temporada de septiembre 2012-junio 2013.
Con exposiciones dedicadas, entre otros, a Dalí, Cristina Iglesias o a la Colección de Patricia Phelps de Cisneros, así como la que organizará el Reina Sofía para conmemorar el 75 aniversario del Guernica, de Pablo Picasso, bajo el título "Encuentros con los años 30", el museo seguirá también reorganizando su colección con la apertura del tramo que abarca los años 80 y 90.
Otro de los objetivos planteados por Borja-Villel es avanzar en el trabajo en red, "lo que haremos con mayor intensidad", dijo. Durante el presente año, siete exposiciones del Reina Sofía han sido organizadas en colaboración de otras instituciones, a cuyas sedes han viajado o viajarán.
Ejemplos de ello son la dedicada a María Blanchard, que actualmente se exhibe en la Fundación Botín de Santander y que en octubre vendrá, ampliada, al Reina Sofía; la de Dalí, que en noviembre se mostrará en el Centro Pompidou, de París, antes de su exhibición en abril en las salas madrileñas.
También la que con motivo de la concesión del Premio Velázquez de las Artes Plásticas mostrará en el Palacio Velázquez, de Madrid, y en la Fundación Serralves de Oporto la obra de Cildo Meireles.
"El trabajo en red permite que los gastos se reduzcan a la mitad, lo que nos permite mantener el nivel de actividades", comentó Manuel Borja-Villel, quien desarrolla este programa tanto en Latinoamérica como en Europa y que tiene la intención de ampliarlo a Asia, "en concreto estamos empezando a abrir puertas en Oriente Medio y en Hong Kong".
La idea de una museo que trabaja en un lugar determinado "no funciona, ya que no puede competir". El director planteó que "si te quedas aislado desapareces" y que el trabajo "con franquicias" es contraproducente, ya que "el relato cada día es más débil".
Por ello, lo importante es trabajar en red, "donde -subrayó- lo importante son los relatos en una estructura supranacional".
En cuanto a los presupuestos con los que cuenta el Reina Sofía, Manuel Borja-Villel reconoció que, como en otras instituciones, existe inquietud pero que la intención es "generar cuantos más recursos propios, a través de patrocinios directos y de itinerancias. Además estamos estudiando para crear una sociedad mercantil".
Tras la aprobación el pasado septiembre de la Ley del Reina Sofía, que ofrece herramientas al museo para tener mayor agilidad y eficacia y para generar recursos propios, "el museo se encuentra en proceso de cambio".

Fuente: EFE

MONITOREADO,
PRESERVAN AL GALEÓN DE PUERTO MADERO



El hallazgo. La nave, como fue encontrada en la excavación en 2008

Bajo tierra, como lo encontraron, aunque en otro lugar. Así yace ahora el llamado galeón, en realidad un navío mercante, que apareció en diciembre de 2008 cuando excavaban los cimientos para construir una torre en el Dique 1 de Puerto Madero.
Había estado más de 200 años bajo el lecho del Río de la Plata: finalmente los restos del barco español del siglo XVIII fueron trasladados en 2010 a la Barraca Peña, frente al Riachuelo, en La Boca, y allí enterrados nuevamente para que puedan seguir conservados en las mismas condiciones en las que lo encontraron. Mientras, se lo monitorea con sensores que permiten saber tanto la temperatura como la humedad de la madera del casco de la nave, que tenía 28 metros de largo.
Según se investiga, la nave venía de la península ibérica hacia Buenos Aires, probablemente con mercaderías de contrabando, y habría quedado encallada tras una fuerte tormenta. Además de cañones, dentro hallaron monedas, cerámicas, vasijas, pipas, clavos, sogas, un espejo y llaves, que se encuentran dentro de un proyecto de investigación de arqueología, muy poco común para el Estado porteño.

Fuente: clarin.com