
Ginebra,
27 - La Kunsthaus de Zúrich (Suiza) abrió hoy sus puertas a
la primera exposición que reúne el legado personal de Bruno Giacometti
(1907-2012), que presenta unas 250 obras muy poco conocidas de su
hermano Alberto y de su padre Giovanni.
Se trata de pinturas, esculturas y trabajos en papel de los dos
Giacometti artistas que fueron donadas a este museo tras la muerte de
Bruno el pasado 21 de marzo, a los 104 años.
Bruno no siguió los pasos de su padre Giovanni (1868-1933), pintor
postimpresionista, contemporáneo y amigo íntimo del pintor fauvista Cuno
Amiet cuya carrera artística languideció tras la I Guerra Mundial, ni
de su hermano Alberto (1901-1966), cuyas esculturas pusieron el apellido
Giacometti en la historia del arte.
Fue no obstante uno de los arquitectos de más renombre en Suiza tras
la II Guerra Mundial y un gran seguidor del trabajo de su padre y de su
hermano, de los que guardó piezas importantes que, en la mayoría de los
casos, han permanecido inéditas hasta la fecha.
Comisariada por Philippe Büttner, la exposición se divide en dos
partes: la primera presenta las pinturas, esculturas y trabajos en papel
más importantes y, en general, menos conocidos de ambos Giacometti, y
la segunda ofrece obras clave del periodo de madurez de Alberto, entre
ellas una copia de "El hombre que camina".
Esta pieza, que aparece junto a su autor en los billetes de 100
francos suizos, es un icono del arte del último siglo y fue vendida por
más de 100 millones de dólares en una subasta en 2010.
"El hombre que camina" estará acompañada por otras piezas escultóricas fundamentales en la carrera del escultor suizo, como "El Carro", procedentes ambas de la Fundación Albert Giacometti, que tiene su sede en la propia Kunsthaus de Zúrich y que se despedirá temporalmente de ellas para completar el legado de Bruno.
Los trabajos de Alberto en esta exposición, que lleva por nombre
"Giacometti. Las donaciones", incluyen asimismo esculturas de diversos
periodos y numerosos bocetos tempranos de sus obras, así como pinturas
importantes de su época de madurez artística (1940-1950) y de la fase
final de su producción (1960).
De la primera época llama la atención un autorretrato de juventud
(1918) y de la última época un busto que le hizo a su hermano Diego
entre 1964 y 1965.
Destacan también paisajes de sus últimos años, como "El jardín en
Stampa" (1959), o un relieve en escayola de un albatros que esculpió en
1937 para la revista estadounidense "Harper's Bazaar".
Büttner comentó que este relieve ofrece la oportunidad de indagar en una faceta muy poco conocida del gran escultor suizo.
La Kunsthaus de Zúrich conserva relieves en escayola de Alberto
Giacometti, así como moldes que le sirvieron para elaborar sus reputadas
piezas en bronce y que, dada la magnitud del artista, constituyen obras
de arte "por sí mismas", según Büttner.
En cuanto a Giacometti padre, su obra está representada en la
exposición no solo como la demostración de que fue un gran colorista,
sino también un pintor de gran técnica y precisión.
Hay retratos de su esposa Annetta y de sus hijos Alberto, Diego, Ottilia y Bruno, con este último jugando un papel central.
Un pequeño cuadro de calidad excepcional, fechado entre 1902 y 1903,
muestra a Giovanni junto a Anneta, mientas que los paisajes y las
representaciones del invierno resultan "particularmente impactantes",
según destaca el comisario Büttner.
También hay dibujos de Giovanni, así como una selección de
aproximadamente 60 de sus libretas, que Bruno y su esposa Odette ya
habían donado a esta pinacoteca suiza en 2005.
Fuente: EFE
Fuente: EFE
No hay comentarios:
Publicar un comentario