Maestros como Rafael, Tiziano y Rubens, que se verán en Buenos Aires, expresaron cambios de la humanidad.
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Virgen orante. La obra de Sassoferrato, en el montaje de la muestra en Buenos Aires. /fernando de la orden.
Por Mercedes Pérez Bergliaffa - Especial para Clarín
Saltan los ángeles, y se confunden con los hombres: la religión
se humaniza. A este momento de la Historia –cuando la Iglesia cedió el
paso, poco a poco y en algunas cosas, a los hombres–, se refieren las
cuarenta y seis pinturas de la exposición Maravillas de Las Marcas: 600 años de arte italiano
. Comprendiendo obras que van del Siglo XIV al XX, la muestra abre el
sábado en el Museo Nacional de Artes Decorativo y viene envuelta en
todo un historial: primero estuvo expuesta en el Vaticano y de allí pasó
a Buenos Aires.
Son pinturas de artistas importantísimos,
considerados fundamentales dentro de la historia del arte mundial, como
Rafael, Tiziano, Rubens, el Guercino, Andrea Lilli, Lorenzo Lotto, y
Luca Giordano, entre otros.
Y como la exposición abarca 600 años,
si usted va, primero échele una miradita general, panorámica, y
contemple cómo las Vírgenes y los Cristos pasaron de ser dorados,
tristes, grises, estáticos y frontales en el Siglo XIV, a ser sonrientes
o llorosos ( expresivos ), coloridos y carnales en los siglos
XVII y XVIII. Note usted ahí que los dioses se fueron pareciendo cada
vez más a nosotros: eran algo bellos, pero también imperfectos y, sobre
todo, estaban cerca (ya no el cielo sino en la Tierra).
Después de
esa miradita, ahora sí: vale la pena concentrarse en algunos pintores,
sobre todo en aquellos pertenecientes al Siglo XV, llamado Bajo
Renacimiento, y al Siglo XVI, el Alto Renacimiento.
Busque las pinturas de Rafael (de 1497 y del 1500). Y fíjese en sus composiciones, complejísimas para la época.
Mire la perspectiva
que fue inventando y fundando –esa ilusión de realidad espacial que
aún hoy siguen reproduciendo muchas escuelas de dibujo–. La narración de
las escenas en sus pinturas también es compleja y esforzada. Rafael
tenía, además, un dominio técnico inusual.
Y si pasa al lado del Tiziano (de 1544), no lo dude: deténgase en esa Resurrección . Está ante uno de los mayores artistas de la escuela veneciana. Tiziano otorgó luz al color , le sacó el jugo a las veladuras –capas de pinturas con más o menos trementina– y, sobre todo, usó una pincelada mucho más suelta
que las de los demás pintores de su época. Muchas veces sus obras
fueron, por eso mismo, consideradas “esbozadas” antes que “terminadas”.
Sus trabajos eran algo totalmente fuera de lo común.
En general fíjese que en las obras de los pintores de estos períodos es fundamental el tratamiento cuidadoso de la composición
–generalmente, piramidal– y del dibujo. Pero la escuela veneciana marcó
una diferencia al privilegiar el uso del color. Probablemente se deba a
que fue en Venecia, donde se introdujo el óleo a esta parte de Europa.
Se produjo entonces una innovación: se aplicó, por primera vez en la
Historia, el óleo sobre un lienzo. El descubrimiento les permitió a los
artistas una pincelada diferente, y sobre todo, la creación de infinitas
capas de colores. Se enriqueció muchísimo la gama cromática; y la
diferencia de estos artistas con el resto de los pintores de Italia se
hizo notar.
Por eso, cuando camine por la exposición, usted puede
fijarse en el siguiente detalle, fundamental y con consecuencias: si las
obras fueron pintadas sobre tela o sobre madera.
Hay una Virgen orante
, de Sassoferrato (1609-1685). Contemple su actitud suave, sus ojos. Si
no fuera por la luz que irradia y por el manto azul , no me diga que no
podría ser cualquier madre joven que uno encuentra en una plaza o un
tren. Lo suyo es el tratamiento del color y el aire natural que da a
figuras clásicas.
Son 46 oportunidades de trasladarse un poco a
otro tiempo y rozar a estos artistas, voceros de los cambios de la
humanidad. Exquisitos transmisores de la metamorfosis de la fe.
Agenda:
Lugar: Museo de Arte Decorativo, Av. Del Libertador 1902.
Fecha: Del 7/7 al 30/9.
Entrada: $30. Martes, gratis.
Fuente: clarin.com
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