Mañana lanzan la obra, que demorará entre 24 y 36 meses. Reforzarán la estructura y habilitarán al público un 25% más.
Por Julio Algañaraz
Después de 73 años, el Coliseo de Roma, símbolo de la ciudad,
patrimonio de la Humanidad y una de las siete maravillas del mundo, será
remozado con una restauración global que deberá reparar o reconstruir
más de tres mil daños y fallas que los expertos han encontrado en los
dos últimos decenios.
El alcalde de la ciudad, Gianni Alemanno,
que busca ser reelegido como candidato de la derecha que lidera el ex
premier Silvio Berlusconi, anunció que mañana declarará formalmente el
inicio de los trabajos.
Pero como ocurre siempre en Italia, donde
nada importante se hace sin escándalos, denuncias y forcejeos varios, de
inmediato el ministerio de Bienes Culturales se declaró en conflicto
con el alcalde y aclaró que mañana será el lanzamiento de la obra y su
presentación en conferencia de prensa.
La restauración que está
por comenzar incluye un nuevo sistema de iluminación y el traslado de
los servicios de taquillas, baños, cafetería y librería. Estas
instalaciones se encuentran ahora en el interior del Coliseo y tras las
reformas funcionarán afuera, en una predio de 1.600 metros cuadrados.
Según las autoridades, estos cambios permitirán a los turistas recorrer
un 25% más de superficie del Coliseo.
El Coliseo se extiende sobre
3.500 metros cuadrados de superficie en el corazón del centro romano,
en el límite oriental del Foro Romano y a unos 400 metros del Circo
Romano, que es el lugar real donde se martirizaban a los cristianos,
aunque esa mala fama le ha quedado al Anfiteatro. En el Coliseo
combatían los gladiadores, se evocaban batallas famosas, dramas de la
mitología clásica y espectáculos de caza mayor (ver El anfiteatro ...).
Fue
el emperador Vespasiano el que ordenó la construcción del Anfiteatro
Flavio en el siglo I d.C. Su hijo Tito inauguró la obra en el año 80, en
el espacio que ocupaba la Domus Áurea del legendario Nerón, cuya
estatua colosal en bronce se levantaba vecino al Anfiteatro. De allí le
vino el nombre Coliseo, que le dieron en el medioevo también por las
dimensiones enormes del monumento.
El Anfiteatro Flavio era ante
todo una gran máquina de espectáculos que proveía el “pan y circo” con
que el emperador de turno entretenía y buscaba consenso entre los
ciudadanos romanos, siempre tentados por las conspiraciones políticas
que agitaron durante siglos al Imperio.
Los trabajos de
restauración durarán entre dos y tres años, financiados con 25 millones
de euros –unos 32 millones de dólares–, por el empresario Raniero Della
Valle, propietario de la marca de zapatos y artículos de cuero Todd’s, y
de paso también presidente-patrón de la sociedad futbolística
Fiorentina, que disputa la Serie A italiana.
El anuncio, hace un
par de años, del patrocinio de Della Valle al Coliseo, que le da derecho
a utilizar en exclusiva el logo con el célebre estadio en las
operaciones comerciales de la Todd’s en todo el mundo, dio lugar a
denuncias, procesos y conflictos judiciales, lo que postergó los planes.
Finalmente las obras se iban a iniciar en la pasada primavera, lo que
no se cumplió, y ahora se espera que sea la vencida.
Un
acontecimiento muy interesante ha sido protagonizado un mes atrás por 28
estudiantes de arqueología romana, que descubrieron en la primera
galería un sofisticado sistema de recogida y conservación de las aguas
de lluvia en dos niveles para purificar el liquido. Esto demostró cómo
en el medioevo existía un alto nivel de organización de la vida
cotidiana en el Coliseo.
Por otro lado, la semana que comienza
servirá de inicio a una campaña de firmas y movilización ciudadano para
“limpiar de tráfico al Coliseo”. El proyecto es convertir a toda la zona
en peatonal, para que la gente pasee caminando sobre bloques de mármol
de travertino romano en un ambiente sereno, purificado las emanaciones y
el ruido de autos y ómnibus.

Fuente: clarín.com

Fuente: clarín.com
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