SORPRESA EN LA RESTAURACIÓN:
HALLAN EN EL COLISEO FRESCOS DE COLORES
Y DIBUJOS ERÓTICOS

Fueron hechos entre los siglos I y III. Y también encontraron grafitis realizados por el público. Para los expertos, es un “descubrimientextraordinario” que reescribe la historia del anfiteatro romano.

Detalle. Maurizio Pinotti, director de los trabajos de restauración, muestra uno de los hallazgos en la tercer anillo del Coliseo. Fotos: Angelo Franceschi

Por Julio Algañaraz


A treinta metros del nivel de la calle, en el tercer nivel de galerías y en un sector secundario, de paso, frecuentado sobre todo por los que se servían de los urinarios o “vespasianos” (así llamados hasta hoy en honor del emperador que los distribuyó también en las calles de Roma), un “descubrimiento extraordinario” permite establecer que el Coliseo era “un triunfo de colores” . Así lo explicó ayer la profesora Rossella Rea, directora de los trabajos de restauración del monumento al aire libre que compite en popularidad mundial sólo con las pirámides de Egipto.
El anfiteatro Flavio, como fue bautizado durante su construcción entre los años 72 y 80 de nuestra era, tenía los muros revocados con frescos artísticos y pintadas de los espectadores . ¡Qué colores! Rojo y blanco, ocres, azules, muchas variantes de verdes. Rea presentó los descubrimientos inesperados realizados en los 60 metros de galerías abovedadas.
Decoraciones, escritos, revoques pintados con inscripciones e imágenes.
Los restauradores Paola Lanzillotti, Alejandro Danesi y la ingeniera Ida Simonelli, guiados por el director de los trabajos Maurizio Pinotti, quedaron maravillados con estas novedades, que permiten reescribir la historia del anfiteatro . Desde octubre los científicos y técnicos se dedicaban a limpiar, consolidar y restaurar los restos de los enduidos, hasta mostrarlos a lo largo de las bóvedas, las paredes y las ruinas de la galería.
Una corona aquí, una flecha más allá, una palma.

El sexo, presente. Entre los dibujos aparecen dos penes con testículos.
Una buena parte pintada por los mismos espectadores. La gran novedad es que las decoraciones coloridas se extendían por todo el monumento, incluso en los lugares de paso y en los urinarios, y no solo en la galería imperial, la que frecuentaban los más poderosos.
Había dibujos y antiguas letras del alfabeto dibujadas por espectadores. Algunos más “hot”, como un par de penes de dimensiones diversas con testículos que lucen bien dibujados entre los colores, en la parte alta de la galería.
La parte externa del Coliseo estaba revestida por mármol travertino , que se extrae hasta hoy de las canteras del sur de Roma. El travertino es el mármol de la ciudad, más poroso, blando y de aspecto “sucio” en comparación con los maravillosos provenientes de Carrara.
Ahora se ha descubierto que los mármoles externos tenían revoques y estucos que los blanqueaban . El blanco era el color dominante del monumento visto desde afuera, pero encima estaba el “triunfo de colores”, que evocaba el mundo de los gladiadores. Unos colores azules revelan conocimientos complejos y hace pensar en inspiraciones marítimas . No es raro, porque en el Coliseo había espectáculos marinos. Eran marineros de la flota del imperio los que manejaban los telones y el agua vaporosa que aliviaba del sol quemante de Roma a la multitud del pan y circo.

Como grafitis. Letras pintadas por el público que asistía al Coliseo.
Lo que se ve hoy es lo poco que queda de la época de gloria del anfiteatro. Cuando el emperador Vespasiano lo inauguró hubo cien días y cien noches de celebraciones . Se mataron 5 mil animales y algunos miles de gladiadores terminaron sus días combatiendo. Peor fue cuando el gran emperador Trajano organizó 117 días de fiestas para celebrar la conquista de Dacia –hoy Rumania– con una masacre de 10 mil animales y combates de 9 mil gladiadores. El rojo sangre dominó netamente en la arena.
Los descubrimientos abarcan un período que se estira entre los siglos I y III . El terrible incendio que devastó al Coliseo se produjo en el año 217. Muchas pinturas fueron rehechas.
Abandonado durante siglos , perdió sus mármoles. Muchas iglesias y palacios fueron en parte construidos con materiales arrancados del anfiteatro.
El muy rico empresario Diego Della Valle, dueño también del club de fútbol Fiorentina, es el mecenas que donó 25 millones de euros para esta nueva restauración del Coliseo. La directora Rea dijo ayer que los trabajos en la galería de los colores terminarán dentro de poco. “Nos ocuparemos ahora del pavimento y la iluminación. Creo que en junio podremos abrir al público , que entrará en grupos de 25 personas. No habrá vidrios u otros materiales de protección. Es una galería cubierta que no está expuesta a la intemperie”. La restauración completa tardará mucho porque los secretos de las ruinas del Coliseo son infinitos.

Cinco millones de visitas cada año


Aunque todo sigue en el mismo sitio desde hace casi 2 mil años, el Coliseo Romano no deja de sorprender y “renovarse”. Lo visitan unos 5 millones de turistas cada año, lo que lo convierte en tercer monumento más visitado de Europa, sólo por detrás de la National Gallery de Londres y el museo del Louvre de París. En cuanto a su milenario encanto, sólo rivaliza con las pirámides de Egipto, el otro gran tesoro a cielo abierto de la antigüedad que sigue en pie.
La restauración global que comenzó el año pasado es una nueva apuesta de las autoridades para que los visitantes puedan acceder a nuevos recovecos de la historia. Hace poco más de dos años habían sorprendido al habilitar el hipogeo, una serie de túneles subterráneos y mazmorras bajo lo que era el terreno de juego, que albergaban a los gladiadores, los condenados y los animales, en su mayoría “bestias salvajes” llevadas de Africa. El hipogeo estaba totalmente cubierto por una plataforma de madera, sobre la que tenían lugar los espectáculos: representación de batallas navales durante los primeros años, cacerías, obras de teatro, combates y ejecuciones por parte de animales.
En uso durante casi 500 años, luego sufrió daños en varios terremotos. Su protección comenzó en 1749, con el Papa Benedicto XIV, aunque volvió a ser maltratado durante la Segunda Guerra.

Fuente: clarin.com

UN GRAN FRESCO DE RAFAEL, RESTAURADO

Vista de la estancia de Heliodoro, de Rafael.


CIUDAD DEL VATICANO - La limpieza y restauración de los frescos de la famosa Estancia de Heliodoro, realizados por el maestro italiano Rafael y que se encuentran en los Museos del Vaticano, acaban de concluirse, lo que permitirá a millones de visitantes del mundo admirar el talento del célebre artista renacentista.
"Hemos desmontado los últimos andamios, los de la pared que representa el encuentro de León Magno con Atila. Ahora la Estancia de Heliodoro, seguramente la obra maestra de Rafael, quien dominaba la técnica del fresco, podrá ser admirada por toda persona que tenga ojos para mirarlas", anunció ayer Antonio Paolucci, director de los Museos del Vaticano, en declaraciones al diario de la Santa Sede, L'Osservatore Romano.
El conjunto majestuoso, pintado entre 1511 y 1514 por el maestro de Urbino y sus colaboradores, "puede ser contemplado ahora con todos sus detalles", comentó Paolucci.
Los frescos, ubicados en la tercera planta del palacio apostólico, en los apartamentos del papa Julio II (1503-1513), narran el triunfo de la Iglesia frente al paganismo y los bárbaros, e ilustra el poder del papado como institución que impone la paz e incluye figuras legendarias como San Pedro y San Pablo en el cielo sosteniendo espadas.

Fuente texto: lanacion.com

UNA EXHIBICIÓN COMPILA EL ARTE MÁS DESCONOCIDO
DE LOS GRANDES MAESTROS

Son obras iniciales y trabajos realizados para coleccionistas entre mediados del siglo XIX y 1960, y pueden verse gratis.
Perlas. Hay obras de maestros como Toulouse Lautrec. / GERARDO DELL’ORO
Por Susana Reinoso

Los nombres ya son un poderoso atractivo. Henri Toulouse Lautrec, Federico García Lorca, Marc Chagall, Pablo Picasso, Henri Matisse, James Ensor, Käthe Kollwitz, Paul Klee y Amedeo Modigliani firman una parte de las 82 obras que integran la muestra Papeles modernos. De Toulouse-Lautrec a Picasso , en el Museo Nacional de Bellas Artes, cuya apertura al público tendrá lugar hoy y podrá verse gratis hasta el 3 de marzo.
En una jornada de temperatura agobiante, el Museo se convirtió en el refugio ideal para recorrer la muestra con el director de la institución, Guillermo Alonso, y con el curador Angel Navarro, que habló sobre las distintas estéticas, las reflexiones que se pueden extraer de estos dibujos, bocetos y soportes, sobre el valor de las técnicas, las exploraciones artísticas y los papeles que los artistas atesoran.
Algunos de esos “papeles” son trabajos iniciales de obras consagratorias, otros son trabajos artísticos definitivos hechos exclusivamente para coleccionistas y otros son de dibujos que sirvieron para la difusión de la obra.
Desde mediados del siglo XIX hasta 1960, las obras se despliegan como joyas frente a las cuales hay que detenerse para apreciar su intensidad.
Por ejemplo, el “Paisaje urbano”, de Lorca, en tinta marrón sobre papel pegado a cartón de 15 x 10,6 centímetros, constituye una perlita en el conjunto. Según explicó ayer, Navarro supone que pudo tratarse del bosquejo de una escenografía.
Para el curador “estas obras del patrimonio del Museo ofrecen un significativo acercamiento a sus creadores. Están, por ejemplo, las de Käthe Kollwitz, cuya virtud no sólo fueron sus ideas sobre el arte, sino también sobre la cuestión social. Le mataron un hijo en la Primera Guerra Mundial y esos temas se aprecian en sus trabajos”.
Para Navarro, muchas de estas obras son exquisitas. Como el retrato de “Hermine Lauteburg, condesa de York”, de Oskar Kokoschka o el único dibujo de Modigliani. “Hay en esta muestra una historia del papel y de cómo lo usan los artistas. O los dos retratos de mujeres de Picasso, uno de 1948 y otro de 1955. Es de destacar que estas obras conforman una importante colección procedente de donaciones privadas”, señaló.
Los núcleos de la exposición son: estudios, el desnudo, la figura individual y los grupos, y los retratos.
El director del Museo recordó que la muestra se montó en marzo de 2011 en el Malba, con motivo de su primera década de vida. “Fue una colaboración muy positiva porque mejora la dinámica de las instituciones culturales cuyos patrimonios se enriquecen con esos intercambios”, dijo.
Alonso destacó también la incorporación de tres nuevas obras de Antonio Berni a la colección permanente del Museo de Bellas Artes que se unen a “La pesadilla de los injustos”, comprada recientemente.


De Toulouse-Lautrec a Picasso:
cuatro obras elegidas

Ángel Navarro, curador de la muestra que abre este martes 8 en el Museo Nacional de Bellas Artes, presenta elige y explica cuatro de las obras de un itinerario que indaga sobre el rol del papel como soporte de la expresión artística europea entre fines del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

Papeles modernos. De Toulouse-Lautrec a Picasso es una muestra que vale la pena ver dos o más veces. Y esa sentencia se refuerza en la apuesta del Museo Nacional de Bellas Artes, que muestra estas más de 80 obras de su patrimonio, luego de habérselas prestado al Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) en 2011, para la celebración de su décimo aniversario.
Eso fue lo primero que dijo Guillermo Alonso, el director del MNBA, celebrando esta dinámica de prestamos entre las instituciones locales. Y luego presentó al profesor  Angel Navarro, curador de esta muestra y de la que se vio en el Malba, que está integrada por 86 dibujos y grabados de artistas franceses, italianos, españoles, alemanes y belgas realizados desde la segunda mitad del siglo XIX entre los que aparecen Honoré Daumier y los famosos afiches de Toulouse-Lautrec.

Federico García Lorca. "Paisaje urbano". Tinta marrón sobre papel pegado a cartón 15 x 10,6 cm.
Y otros más recientes, que llegan hasta mediados del siglo pasado y ofrecen curiosidades como los dibujos de Federico García Lorca,  unos grabados de Picasso al mejor estilo Rembrandt, desnudos de Auguste Rodin, y obras de Henri Matisse, Marc Chagall, Honoré Daumier, Amedeo Modigliani,  Käthe Kollwitz y Paul Klee y James Ensor, con sus impactantes “pecados capitales”
"Si exceptuamos el inmenso campo que hoy presenta el arte virtual, el papel sigue desempeñando una tarea muy importante", aseguró Navarro, que a pedido de Ñ digital eligió, aclarando antes el gran valor de toda la muestra, cuatro obras de este heterogéneo conjunto, de las cuales habla en el video que acompaña esta nota.

Henri de Toulouse-Lautrec. "Divan Japonais". Litografía coloreada sobre papel pegado 80 x 61,5 cm.
La muestra, que se podrá ver en el MNBA entre el 8 de enero y el 3 de marzo, está segmentada en ejes temáticos. Se pueden ver estudios,  desnudos, retratos, los paisajes urbanos y afiches, entre otros.

Fuente: clarín.com

EN FRANCIA,
LOS MUSEOS RECURREN A LAS DÁDIVAS DEL PÚBLICO

¿Prefiere ayudar al Louvre a comprar un par de estatuillas de marfil del siglo 13, o al Museo de Bellas Artes de Lyon a adquirir aquel óleo de Ingres que tanto desea? Los museos ahora recurren al "financiamiento colectivo".

Por DOREEN CARVAJAL - The New York Times

Se le llama vulgarmente "pedir limosna", pero los franceses prefieren una descripción más elegante: "financiamiento participativo".
Por tan poco como un solo euro, aun el conocedor de arte más ordinario puede unirse a la hermandad recaudatoria que busca restaurar la cúpula del Panthéon parisino. Si contribuye unos cuantos cientos de euros más, será invitado por el Centro para Monumentos Nacionales, dependencia encargada del patrimonio francés, a una fiesta organizada en ese templo emblemático de la república.
¿Prefiere tal vez ayudarle al Louvre a comprar un par de estatuillas de marfil del siglo 13, o al Museo de Bellas Artes de Lyon a adquirir aquel óleo de Ingres que tanto desea? Las medidas de austeridad que han afectado a las artes en todo el continente europeo han resultado particularmente perturbadoras en Francia, donde el gasto cultural es tan sacrosanto que es desde hace mucho una de las inversiones en las que pudieron concordar Gobiernos tanto de izquierda como de derecha. Pero los directores de importantes instituciones culturales galas ahora recurren a llamados al público y a la técnica conocida como financiamiento colectivo para costear las cosas que quieren.
Ha salido a relucir una serie de incentivos, como boletos gratis e invitaciones a fiestas. Por ejemplo, aquellos que donan para el Panthéon tendrán su foto colocada en un kiosco temporal afuera del lugar.
Hasta la fecha, los llamados surten efectos. Con la ayuda de 2.500 donantes, el Louvre ha recaudado 654 mil dólares, de los 3,4 millones necesarios para adquirir las estatuillas.
En cuanto al museo de Lyon, ha obtenido 91 mil dólares para ese lienzo de Ingres, valorado en cerca de 1 millón.
Durante la primera campaña para el Panthéon, los funcionarios deliberadamente fijaron una modesta meta recaudatoria inicial de 6 mil 500 dólares para no intimidar a los donadores. Fue rápidamente rebasada y, en cuatro semanas, la campaña ha colectado casi 34 mil dólares. Más de 450 contribuyentes participaron.
"La historia es mi pasión, así que doné 300 euros", explicó Cyril Guérineau, un policía de 36 años de las afueras de París respecto a su donativo de cerca de 400 dólares.
"Este monumento es el símbolo más importante de nuestra nación, y muchas de las personalidades enterradas allí representan la historia de Francia". Agregó que también le interesaba la invitación a la fiesta.
Aun hoy, el gobierno francés gasta más del doble en cultura que Alemania, un vecino más poblado y próspero. Pero el recorte de más de un 4 por ciento en el presupuesto cultural, a 3.100 millones de dólares, es el primero en más de 30 años.
Las reducciones han obligado a las instituciones a buscar rápidamente fuentes de ingreso. "Todos enfrentamos la misma realidad y seguimos la misma pista", confirmó Philippe Bélaval, presidente del Centro para Monumentos Nacionales, que colabora con My Major Company, una compañía de arranque gala de financiamiento colectivo, en un proyecto piloto de recaudación de fondos para cuatro emblemáticos sitios públicos, incluyendo planes de restauración del Panthéon y el Mont St. Michel.
"Con el financiamiento colectivo", indicó, "tenemos una ventaja en la competencia. Nuestros monumentos son una parte íntima de nuestro país y de la conciencia colectiva de la gente".
En los últimos tres años, el Louvre es el que mejor ha aprovechado el apoyo de miles de donantes en línea. Su primera campaña, en 2010, recaudó más de 1,6 millones de dólares de más de 7 mil donadores para adquirir un óleo de tres mujeres desnudas pintado en el siglo XVI por Lucas Cranach.
Bélaval no se mostró particularmente preocupado por el ritmo de los donativos. "Para escalar una montaña, tienes que empezar con una colina", expresó. 

Fuente: Revista Ñ Clarín

ANATOLE SADERMAN,
EL FOTÓGRAFO QUE SE MUESTRA EN CADA RETRATO

Fue quizá el mayor retratista de la fotografía argentina. Por su estudio pasaron cientos de artistas pioneros de la pintura moderna en el país. Una muestra se enfoca en ese vínculo.

Fueron cientos de artistas plásticos los que en esos años pasaron por el estudio de quien fue probablemente el mejor retratista entre los fotógrafos de la Argentina, Anatole Saderman. Muchos eran amigos del fotógrafo, que poco tiempo después de establecerse en Buenos Aires, abrió su propio espacio de trabajo en Callao entre Charcas y Santa Fe, en 1934. Otros tantos se hicieron amigos de él luego de ser retratados allí. Una parte muy pequeña pero maravillosa de esos encuentros, del paso de aquellos artistas por el estudio de este otro artista, se vislumbra en la muestra Anatole Saderman. Retratos, autorretratos + retratos , que puede verse en estos días en la Sala 12 del Centro Cultural Recoleta. La muestra es organizada por la Fundación Alon, con curaduría de Alberto Giudici y Alejandro Saderman, hijo del fotógrafo. Es él, Saderman hijo, quien cuenta la historia en uno de los textos del bello libro en el que se reproducen las obras expuestas, editado por la Fundación Alon para las Artes que acompaña la exhibición, algo que ya es casi una costumbre establecida por su presidente, Jacobo Fiterman.
Cuenta Alejandro Saderman que el primer artista que fue retratado en el estudio por su padre fue el escultor Luis Falcini. Luego siguieron Daneri, Spilimbergo, Urruchúa, Victorica, Castagnino, Soldi, Berni, Quinquela Martín y muchos más. Y cita luego los apuntes de Anatole: “Recuerdo que Daneri dijo en cierta ocasión: A este muchacho hay que darle algo por todas estas fotos, y me regaló una hermosa naturaleza muerta. Ese regalo fue colgado en la pared más visible del estudio y cuando algún pintor me preguntaba de dónde tenía yo ese cuadro, yo le contaba del magnífico gesto de Daneri”.
La voz se corrió entre los plásticos –cuenta ahora Alejandro– y muchos comenzaron a acercarse al estudio en busca de retratos fotográficos. Así creció una colección personal extraordinaria de obras de artistas argentinos.
El fotógrafo que se muestra en cada retrato
El fotógrafo que se muestra en cada retrato.

Y en determinado momento Saderman le dio una dirección a esa pinacoteca: comenzó a pedirles a los artistas no cualquier pintura a cambio de sus retratos, sino un autorretrato. En algún momento la colección de autorretratos de artistas argentinos contemporáneos de Saderman superó el centenar, se hicieron con ella un par de exposiciones y, en 1978, se editó un libro.
La muestra de hoy en el Recoleta y el libro editado por Alon rescatan el intercambio de aquellos años entre Saderman y sus retratados. Se exhiben pares: el retrato que el fotógrafo hizo de cada artista y una reproducción del autorretrato que el artista canjeó al fotógrafo por su obra. Pero tal vez el núcleo de la muestra sea algo intangible: el vínculo que Saderman establecía con sus modelos, que de una manera indescriptible está presente en sus retratos.
Algo acerca de ese vínculo que él consideraba imprescindible escribió en un famoso texto suyo que tituló Para fotógrafos. Un decálogo sin mucha importancia (que es muy importante leer) . Dicen dos de esas diez reglas del maestro: “Ama al prójimo a quien vas a retratar. Si no puedes amarlo, ódialo. Si te es indiferente, fotografía mejor una botella de alguna bebida gaseosa: puede rendirte más y aparte, no protesta ni te da indicaciones (...) Estudia las caras de tus prójimos ‘de ojito’, sin cámara: en el colectivo, en el bar, en la calle suceden milagros de expresión y de iluminación”.
En las casi cuarenta fotografías de la muestra se hace evidente que Saderman se tomaba su tiempo para llegar al centro del modelo a retratar, para entender un rostro, una mirada, para llegar a la esencia de la persona que tenía frente a sí. Hablamos no de ideas, ni de historias ni de palabras, sino de otra manera de entender, hecha de luces y sombras, de líneas y de brillos, de silencios, de emoción. Volvemos al decálogo del maestro, a sus dos primeras leyes: “1) Lo más difícil en el oficio del retratista es perderle el miedo al asunto. 2) Pero a lo mejor no es miedo, sino emoción.

El fotógrafo que se muestra en cada retrato
El fotógrafo que se muestra en cada retrato.
Esta, mejor, no la pierdas nunca; un retrato, sin emoción, no es un retrato, es una foto: una en un millón.” Así fotografiaba Anatole Saderman. Hay en todos –o casi todos–sus retratos rasgos en común: un encuadre cerrado, ceñido sobre el rostro; iluminación lateral; una mitad del rostro llena de luz; la otra mitad, llena de sombra, donde refulge un brillo en el ojo; la mirada del fotógrafo centrada en la mirada del modelo; un instante de ausencia en el gesto del retratado; un momento de verdad, de pérdida de la máscara que todos llevamos puesta todo el tiempo. Cuando excepcionalmente abre el plano, lo que está alrededor pasa a ser parte esencial del retratado, como en el caso de Carlos Alonso, que sostiene un lápiz y una hoja de dibujo contra el pecho. O el de José Antonio Fernández-Muro, que parece integrado al grupo de personas de uno de sus cuadros.
Pero así como están esos rasgos comunes en los retratos de Saderman, eso que podría llamarse su estilo, también están en cada uno de sus retratos los rasgos únicos y distintivos del retratado. Su estilo nunca se impone, nunca desdibuja al modelo: por el contrario, lo revela, lo vuelve visible. En el momento de la toma, Saderman no está atento a su estilo, está atento a la persona que tiene enfrente. “No busques un estilo ‘especial’. Si tienes garra, ‘tu’ estilo cristalizará cuando menos lo pienses”, dice otra de las reglas de su decálogo.
Entre los cuarenta retratos de la muestra hay algunos en los que vale la pena detenerse. Por ejemplo, el de Luis Falcini, el de Yuyo Noé, el de Ricardo Carpani, el de Rómulo Macció, y el de la risa contagiosa de Antonio Pujía. En todos ellos está retratada también la mirada de Anatole Saderman.

Saderman básico

Moscú, 1904 - Buenos Aires, 1993. Fotógrafo.

El fotógrafo ruso Nicolás Yarovoff fue su maestro. Al tiempo que se vincula con los artistas plásticos e intelectuales, comienza a desligarse de la fotografía comercial y afirma su orientación hacia el retrato de carácter. Expuso en la Argentina y en el exterior. Nunca dejó de lado la actividad docente. Fue socio fundador de la Asociación de Fotógrafos Profesionales, del Foto Club Argentino y del Foto Club Buenos Aires. En 1960 el Fondo Nacional de las Artes incorporó a su colección unos 300 retratos suyos de artistas plásticos argentinos.

FICHA
Anatole Saderman. Retratos, autorretratos + retratos
Lugar: Centro Cultural Recoleta,
Junín 1930, sala 12
Fecha: hasta el 10 de febrero
Horario: martes a viernes, 14 a
21; sabados y domingos, 12 a 21
Entrada: gratis

Fuente: Revista Ñ Clarín

UNA MUESTRA ACENTÚA EL POTENCIAL DEL GRABADO

Se trata de los trabajos seleccionados para la tercera edición del Premio Arte Joven de la Fundación Williams. Pueden verse hasta el 13 de enero en el Centro Cultural Borges.
Por Julia Villaro - Especial para Clarín


Paradójico el destino del grabado, de las manifestaciones artísticas más populares y, a la vez, desconocidas por la mayoría. En 2012, la Fundación Williams dedicó a esta técnica milenaria la III edición de su Premio Arte Joven, y tanto la selección de obras como la exhibición curada por Rodrigo Alonso resultan una gran ocasión para quien quiera conocer el grabado y sus camaleónicas potencialidades.
Pero la paradoja comienza antes y se remonta a la esencia de su procedimiento: cuando visitamos una muestra como la del Premio Williams en el Centro Cultural Borges , las obras que vemos no son el grabado en sí. En su versión más acotada, éste consiste en una plancha de madera o metal sobre la cual se obtiene una imagen, a partir de incisiones que el artista realiza con herramientas filosas o cortantes como gubias y buriles. La plancha, denominada taco o matriz, que no conocerá las luces de una exposición y vivirá en el anonimato del taller, es el mismísimo grabado. Lo que llegue hasta nosotros serán las estampas, obtenidas entintando la matriz y ejerciendo presión sobre una hoja. Así, el taco es único pero las estampas pueden ser múltiples. Esta fue la condición que dio al arte impreso un papel fundamental en la historia de la circulación de las imágenes -en estampitas, libros, mazos de cartas, etiquetas de frascos, diarios-, y también lo alejó del divismo de la pintura o la escultura.
El premio resulta un muestrario de la vasta cantidad de posibilidades que la técnica alberga y de la convivencia armoniosa entre ellas. Hubo en la edición lugar para procedimientos tradicionales como las xilografías (grabado en madera) de Yael Bobbio y Abigail Bilsky; el aguatinta (grabado en metal) de Francisco D’Antonio; y también para las exploraciones asociadas con la tecnología y la manipulación digital de la imagen, como la electrografía de Lorena Virgone y el fotograbado de Carolina Diéguez.
Ganadora. Sol Massera obtuvo 20 mil pesos por su grabado./ MARTÍN BONETTO
Ganadora. Sol Massera obtuvo 20 mil pesos por su grabado./ MARTÍN BONETTO
La serigrafía, que resulta de hacer pasar la tinta por una malla o red tensada con un bastidor enmascarando las zonas que quieren dejarse en blanco, gana adeptos y alcanza interesantes dimensiones de exploración en las obras de Mariela Argarañaz y Luciana Astuto. La combinación de distintos procedimientos demuestra que el grabado se encuentra en un terreno de exploración y expansión .
El primer premio fue para Reconfiguraciones de Sol Massera, una obra mesurada, de blanco ascético, basada en la reiteración y en la búsqueda de la diferencia a través de las combinaciones de papel que ofrecen las 30 cajas que la integran. El proceso utilizado por la artista es el gofrado, que consiste en estampar sólo el relieve en el papel sin utilizar tinta. La ausencia, en la obra premiada, del elemento más emblemático de la estampa -la tinta- podría ser una más de las paradojas que habitan al grabado, pero resulta coherente desde esta perspectiva, incluso necesaria.
Las obras de esta muestra parecen indicar que le ha llegado a la técnica su hora de crecer y emanciparse , y acaso uno de los caminos posibles sea el de Massera: silenciar por una vez la tinta y hacer hablar al papel en su silencio.


Fuente: Revista Ñ Clarín

MÉXICO SUBIÓ A INTERNET MÁS DE 150 AÑOS DE FOTOGRAFÍAS

Es uno de los acervos fotográficos más importantes del mundo.

Retrato. Campesina mexicana./ INAH

Desde el sábado, existe algo así como un mini-aleph mexicano: unas 700.000 imágenes del patrimonio de ese país pueden apreciarse desde hace dos días, gratis y en todo el planeta, con sólo meterse en Internet, en el sitio www.fototeca.inah.gob.mx, según informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (Inah-Conaculta).
La Fototeca Nacional, perteneciente a esa institución, que resguarda el acervo fotográfico más importante del país y uno de los más relevantes del mundo, llevó a su sitio digital ese caudal, para ponerlo así al alcance de investigadores y del público general, publicó Prensa Latina.
Dichas imágenes, que van desde 1847 hasta nuestros días, representan cerca del 80 por ciento del total que preserva el INAH, que tiene unas 900.000 piezas.
La primera vista que se presenta es un daguerrotipo que tomó la amputación de la pierna del sargento Bustos tras la batalla del Cerro Gordo, contienda entre los ejércitos de México y de los Estados Unidos durante la intervención de ese país en territorio mexicano.
La amplitud de la muestra posibilita revisar los episodios históricos más significativos del país, captados por la mirada de más de dos mil autores. Estas fotos tienen, además, su propia ficha, la cual incluye información sobre el hecho histórico, lugar y fecha en que fueron tomadas, autor y otros datos.

Fuente: Revista Ñ Clarín