HABÍA UN HOMBRE DEBAJO DE "LA HABITACIÓN AZUL"
DE PICASSO

Arte
La obra de Picasso, de 1901, guardaba oculta una persona con moño y la cabeza apoyada en la mano


El cuadro La habitación azul de Pablo Picasso sometida a rayos infrarrojos ha mostrado bajo la pintura conocida otra muy diferente.  Foto:  AP 
El cuadro La habitación azul de Pablo Picasso sometida a rayos infrarrojos ha mostrado bajo la pintura conocida otra muy diferente.  Foto:  AP

WASHINGTON (AP).- Un equipo de científicos y expertos en arte descubrió que bajo una de las primeras obras maestras de Pablo Picasso, La habitación azul, hay un hombre con moño y la cabeza apoyada en la mano. Ahora la pregunta que esperan resolver los conservadores de la Colección Phillips en Washington es ¿quién es ese hombre?
Es un misterio que ha dado pie a investigaciones sobre esta obra de 1901, que Picasso creó a principios de su carrera en París, durante su período azul. Los curadores y conservadores presentaron sus hallazgos a la agencia Associated Press (AP) la semana pasada.
Por años, los expertos sospecharon que había algo bajo la superficie de La habitación azul, que integra la Colección Phillips desde 1927. Las pinceladas en la obra no coinciden con la composición de una mujer bañándose en el estudio de Picasso. Un curador hizo notar las raras pinceladas en una carta de 1954. Pero sólo en los 90 una radiografía del cuadro reveló una imagen borrosa de algo bajo la pintura. En 2008, mejoras en la tecnología de imágenes infrarrojas permitieron vislumbrar la cara de este hombre barbudo, que descansa la cabeza en una mano adornada con tres anillos.

El cuadro La habitación azul de Pablo Picasso sometida a rayos infrarrojos ha mostrado bajo la pintura conocida otra muy diferente.  Foto:  AP 
El cuadro La habitación azul de Pablo Picasso sometida a rayos infrarrojos ha mostrado bajo la pintura conocida otra muy diferente.  Foto:  AP

"Es uno de esos momentos que hacen especial tu trabajo'', dijo Patricia Favero, la curadora de la Colección Phillips que logró la mejor imagen infrarroja hasta la fecha del rostro del hombre. "La segunda reacción fue, bueno, ¿quién es? Aún estamos tratando de responder esa pregunta.''
Los investigadores descartaron que sea un autorretrato. Una posibilidad es que sea el marchand parisino Ambroise Vollard, que presentó la primera exhibición de Picasso en 1901. Pero no hay ni documentación ni pistas en el lienzo.
En los últimos cinco años, expertos de la Colección Phillips, la Galería de Arte Nacional, la Universidad de Cornell y el Museo Winterthur de Delaware desarrollaron una clara imagen de la pintura bajo la superficie. Un análisis técnico confirmó que el retrato oculto es obra de Picasso, quizá pintado justo antes de La habitación azul.
El cuadro La habitación azul de Pablo Picasso sometida a rayos infrarrojos ha mostrado bajo la pintura conocida otra muy diferente.  Foto:  AP 
El cuadro La habitación azul de Pablo Picasso sometida a rayos infrarrojos ha mostrado bajo la pintura conocida otra muy diferente.  Foto:  AP

Desde que se descubrió el retrato, los conservadores han usado otra tecnología para escanear la pintura en busca de más detalles. Favero colaboró con otros expertos para escanear la pintura con tecnología de imágenes multiespectrales y mapeo basado en la intensidad de fluorescencia de rayos X para identificar y mapear los colores de la obra escondida. Les gustaría recrear una imagen digital aproximando los colores que usó Picasso.
Los curadores de la colección planean una primera exposición centrada en La habitación azul para 2017. Por ahora, esa obra está en una gira en Corea del Sur hasta principios de 2015. Otras pinturas ocultas se han encontrado bajo importantes obras de Picasso. Un análisis técnico de La Vie en el Museo de Arte de Cleveland reveló que reelaboró considerablemente la composición del cuadro. También hallaron un retrato de un hombre con bigote en Mujer planchando en el Museo de Guggenheim en Manhattan.
Se han descubierto casos similares en otros autores. Por ejemplo, un rostro de una mujer debajo de Parche de hierba, de Van Gogh, y una imagen de un general napoleónico debajo de Retrato de don Ramón Satué, de Goya.
El otro cuadro bajo La habitación azul de Picasso.


El cuadro La habitación azul de Pablo Picasso sometida a rayos infrarrojos ha mostrado bajo la pintura conocida otra muy diferente.  Foto:  AP 


El cuadro La habitación azul de Pablo Picasso sometida a rayos infrarrojos ha mostrado bajo la pintura conocida otra muy diferente.  Foto:  AP 



El cuadro La habitación azul de Pablo Picasso sometida a rayos infrarrojos ha mostrado bajo la pintura conocida otra muy diferente.  Foto:  AP 


El cuadro La habitación azul de Pablo Picasso sometida a rayos infrarrojos ha mostrado bajo la pintura conocida otra muy diferente.  Foto:  AP 

Fuente: lanacion.com

LOS MUSEOS DE NUEVA YORK CRECEN

El MoMA, el Whitney y la Frick Collection, han decidido trasladar, ampliar o renovar sus sedes en busca de un mayor espacio para dar visibilidad a sus respectivas colecciones y buscando ser más atractivos para el visitante.
El MoMA de Nueva York


El MoMA absorberá el edificio contiguo, anteriormente dedicado al American Folk Art Museum, y ganará más de 3.700 metros cuadrados. El Whitney deja su sede en la avenida Madison para irse al edificio de Renzo Piano a los pies del High Line y triplica el espacio para su colección permanente. Y la Frick Collection abre la segunda planta de su edificio en la Quinta Avenida e inaugurará azotea, ganando también 3.900 metros cuadrados.
Pero, ¿por qué los museos "crecen" en Nueva York?. "La colección del MoMA ha crecido significativamente en la última década y la oferta del museo crecerá en proporción", explicaba en su momento el director de la institución, Glenn D. Lowry, lo cual se debe a la "historia siempre en expansión del arte moderno y contemporáneo", aunque el proyecto sigue sin concretar fecha.
"Tenemos que ir adonde demos el mejor espacio para el arte y los artistas", aseguraba por su parte el director del museo Whitney de arte estadounidense, Adam D. Weinberg, y una de sus comisarias, Barbara Haskell, aseguraba entre bromas que "es casi una vergüenza, un escándalo que tuviéramos tantos cuadros en el almacén", algo que se solucionará en la primavera de 2015.
Y la Frick Collection, que siempre tuvo la fama de ser un museo escueto e íntimo, casi se justifica y esta misma semana, al presentar su proyecto de ampliación señalaba que la nueva ampliación (que se realizará de 2017 a 2020) promete "preservar la experiencia íntima del visitante en la mansión que han deslumbrado a los amantes del arte durante más de ocho décadas".
En el MoMA, las nuevas adquisiciones que justifican la ampliación (algunas de las cuales son objeto de una exposición estos días en su edificio de la calle 53) incluyen obras de Louise Bourgeois, Lygia Clark, Steve McQueen, Gerhard Richter o Richard Serra, así como los archivos del arquitecto Frank Lloyd Wright.
En el Whitney han abierto 1.200 metros cuadrados de terrazas en el nuevo edificio para hacer hueco a esculturas e instalaciones contemporáneas, así como una sala exclusiva para performances, disciplina cada vez más presente en los grandes museos, aunque su primera exposición será, simplemente, una recolocación inteligente de su colección de siempre dentro del estudio de la luz y el espacio de Piano.
Y en la Frick Collection, con el proyecto de Davis Brody Bond se podrán ver lo que eran las estancias privadas de Henry Clay Frick, se ampliará la biblioteca y las estancias para formación y competirán en azotea con su vecino de la Quinta Avenida, el museo Metropolitano.
Además, se dará mayor flexibilidad a sus exposiciones temporales, que en los últimos meses, como en el caso de la de Vermeer, han convocado interminables colas.
Los tres cambios han levantado suspicacias en la comunidad artística o, lo que es peor, entre la comunidad de vecinos. El MoMA por ocupar un edificio contiguo que había sido premiado por su diseño, lo que le granjeó críticas que el New York Times resumió en un demoledor (nunca mejor dicho) titular: "El museo con corazón de bulldozer".
"El MoMA no está añadiendo el edificio del antiguo American Folk Art Museum a su futuro edificio, sino que el sitio en el que ese edificio ahora se haya será parte de la expansión una vez el edificio sea deconstruido y no esté en ese lugar", aclaran desde el museo respecto al proyecto de Diller Scofidio & Renfro.
La Frick Collection ha preocupado al barrio del Upper East Side por si las nuevas estructuras entorpezcan la privilegiada vista de algunos bloques de edificios a Central Park, aunque los arquitectos han asegurado que han "abordado este proyecto con respeto reverencial hacia la mansión Frick tal como fue construida en 1913-14 y a los añadidos de 1935".
Y, por último, desde el Whitney, cuya sede actual será ocupada por el Metropolitan Museum of Art, recordaron para los más nostálgicos que no es la primera vez que la institución que atesora cuadros de Edward Hopper o Georgia O'Keeffe cambia de sede y se sitúa en el bajo Manhattan y que, en definitiva, "el museo es una idea, no un lugar".

Fuente: EFE/EL UNIVERSAL

SE AUTENTICÓ UNA NUEVA OBRA DE REMBRANDT


Expertos británicos y holandeses autenticaron el Autorretrato con gorro y pluma blanca, una obra de Rembrandt fechada en 1635, sobre cuya autoría hubo dudas por más de 50 años, y la tasaron ayer en unos cincuenta millones de dólares (aunque no está a la venta).
Perteneciente al English National Trust (equivalente al Patrimonio Nacional) desde 2010 y expuesta en la abadía de Buckland, en Devon, Inglaterra, la tela del maestro holandés del Siglo de Oro generaba controversias desde 1968 por la cantidad de alumnos que albergó su taller y el historial de cuadros imitados.
Si bien Ernst van de Wetering, director del Proyecto Rembrandt, que rastrea la autoría del artista por el mundo, concluyó en 2012 que este autorretrato pertenecía al célebre pintor, nuevos análisis ahora lo reconfirman. Las pruebas de reflectografía infrarroja, los análisis de pigmentos y la limpieza de las capas de barniz que confirmaron la firma estuvieron a cargo del Instituto Hamilton Kerr.

Fuente: lanacion.com

LA LENTE CONTRA EL VIDRIO

Fotografía. 
Claudio Larrea mira de afuera los lobbies de la ciudad. Y muestra toda su belleza.


Espacios fronterizos, de transición entre dos realidades, la calle y lo privado. Los metros que se recorren cuando la puerta se cierra a nuestras espaldas y, a cada paso, se van apagando los ruidos de la calle para dejar lugar a los otros, íntimos, personales: el tintineo de las llaves antes de volver a aquietarse en el bolsillo, los pasos propios, las voces que cobran otra sonoridad. El cambio de luz, de temperatura, casi el pasaje a otro mundo. Y la promesa –al final del lobby o del pasillo, después del ascensor o la escalera– de otra puerta que se abrirá hacia quién sabe qué otras voces o silencios, qué otros encuentros o soledades. A esas fronteras nos llevan las fotos de Claudio Larrea que integran Lobbies de Buenos Aires , una de las varias muestras exhibidas estos días en la galería Arte x Arte. Son trece fotografías en color que registran lobbies de edificios construidos en distintos barrios de Buenos Aires (Palermo, Once, Flores, Caballito, Recoleta, Barrio Norte) entre las décadas del 30 y el 50. Todas de la misma medida –110 x 75 cm.–, las fotos fueron montadas en las paredes blancas del segundo piso de la galería con una limpieza y un orden que se llevan muy bien con los espacios fotografiados.
Las trece fotos integran un master plan que el fotógrafo ha llamado El amante de Buenos Aires y que le gusta describir como un gran edificio, cuyas partes están armadas con cinco series fotográficas: lobbies, escaleras, cúpulas, vistas y gente. Ese gran proyecto busca mostrar lo que queda de belleza de una ciudad que ya no es. Larrea se estableció en Barcelona poco antes de la catastrófica crisis de 2001 y cuando regresó, en 2010, se encontró con una ciudad muy deteriorada respecto de su recuerdo. Producto de ese reencuentro es su serie Buenos Aires satura que, igual que las otras puede verse en su página web, claudiolarrea.com.
Quien imagine el momento de las tomas de Lobbies...
probablemente se equivocará si no dispone de información adicional: no son fotos estudiadadas, tomadas con cámara de placas, trípode o iluminación especial. Larrea sale a recorrer Buenos Aires en bicicleta sin más herramientas que una cámara digital y su mirada. Como un cazador, cuando encuentra lo que busca, dispara. En esta serie específica su búsqueda era precisa: edificios de arquitectura art déco y racionalista. Los rasgos y materiales se reiteran en las imágenes: líneas rectas, simetría, molduras que forman figuras geométricas, mármoles, hierro, bronce, madera... Las fotografías son siempre frontales, con planos horizontales y verticales y líneas diagonales alejándose hacia un punto de fuga central. Y más tarde o más temprano, hacia ese punto de fuga se dirige también inexorablemente la propia mirada, buscando algo más allá, que está velado –por la distancia, por una pared o una puerta– pero que seduce y fascina. Apunta Hugo Beccacece en el catálogo de la muestra que “el art déco se inspiró en el estilo funerario de la tumba de Tutankamón, descubierta en 1922. De inmediato, joyas, suéteres y rascacielos adoptaron la imaginería del Antiguo Egipto. ¿Acaso algunos de los espacios elegidos por Larrea –pregunta Beccacece– no recuerdan algunas tumbas de la Recoleta, ecos remotos del Valle de los Reyes a orillas del Río de la Plata? En el fondo de esos corredores porteños, se presiente una revelación o un peligro”.
En los espacios severos, silenciosos y un poco monumentales fotografiados por Larrea es notable la ausencia humana. Los suyos son safaris fotográficos de fin de semana. Cuando pasa por una fachada que le llama la atención, se baja de la bicicleta, apoya el objetivo de la cámara sobre el vidrio de la puerta –que sirve en alguna medida como trípode– y lo fotografía. Las de esta serie de Larrea tienen una extraña doble condición: son fotos de la calle y, al mismo tiempo, imágenes de espacios interiores.
Sólo una de las trece fotos se aparta del resto, incluso en el título, que no es un domicilio: “Sr. Hugo”. El hombre es evidentemente el encargado de mantener impecable el lobby en cuestión, donde Larrea fotografía apenas las huellas de su presencia cotidiana: un plumero descansando en la baranda de bronce de la escalera, un secador de piso apoyado en el mármol, un trapo y el envase de un limpiador sostenidos en el picaporte de una puerta.
La muestra en Arte x Arte tiene el plus de una instalación. No son tantos los que saben que la galería, que dirige Luz Castillo, –rediseñada para exhibir exclusivamente fotografía, video y nuevos medios– funciona en el edificio de lo que fue la vieja fábrica de los flanes Quimili, en Villa Crespo. Larrea convirtió con mucho humor la vieja cámara frigorífica en una especie de santuario, un cuartito como los que los encargados de edificio suelen usar como depósito o cuarto de limpieza en el sótano: iluminó el lugar con una lámpara galponera y lo ambientó con una vieja radio, una silla donde esperan un equipo de mate, unas bolsas de residuos, unos guantes tirados y una pila de correspondencia que espera ser distribuida a los consorcistas del edificio.

FICHA
Claudio Larrea
Lobbies de Buenos Aires
Lugar: Arte x Arte, Lavalleja 1062, tel. 4773-2738 / 4772-6754
Fecha: hasta el 18 de junio
Horario: mar a vier, 13.30 a 20; sáb, 13.30 a 16
Entrada: gratis


Fuente: Revista Ñ Clarín

EL MET HACE SITIO AL CUBISMO


HALLAN UN CENTENAR DE MOMIAS
EN UNA TUMBA DE 4.000 AÑOS EN EGIPTO

Trabajo de un equipo español
Hallazgo. El ingreso a la tumba hallada en Luxor, antigua Tebas. Había gran cantidad de restos humanos./AFP









Hallazgo. El ingreso a la tumba hallada en Luxor, antigua Tebas. Había gran cantidad de restos humanos./AFP

Hallazgo. El ingreso a la tumba hallada en Luxor, antigua Tebas. Había gran cantidad de restos humanos./AFP
Hallazgo. El ingreso a la tumba hallada en Luxor, antigua Tebas. Había gran cantidad de restos humanos./AFP










Un equipo de egiptólogos españoles descubrió en Luxor, Egipto, un centenar de momias en una tumba de 4.000 años de antigüedad. Podría pertenecer a un miembro de la familia real o a un alto funcionario de la dinastía XI (2061-1991 a.C.). El hallazgo estuvo a cargo del Consejo Superior de Investigaciones Cientificas (CSIC), de España. que desarrolla este proyecto desde hace 13 años en la necrópolis de Dra Abu el Naga, en la orilla occidental de la antigua Tebas.
“Las dimensiones de esta estructura subterránea son considerables, lo que no deja dudas de que la tumba perteneció a un miembro de la familia real o a un cortesano de alto rango”, explicó al diario El Mundo de España el arqueólogo del CSIC y director de la misión José Manuel Galán.
“El suelo del pasillo y del pasadizo en rampa esta cubierto de restos humanos y vasijas de cerámica que datan de la dinastia XVII (1650-1549 a.C.), lo que parece indicar que la tumba fue reutilizada en aquella epoca”, agregó Galán. El hito fue anunciado el lunes por el ministerio de Antigüedades egipcio.
“La tumba podría haber sido usada como escondite por la gran cantidad de restos humanos encontrados. La presencia de cerámica y utensilios de la dinastía XVII indican que aunque fue tallada durante la dinastía XI fue reutilizada posteriormente”, señaló Ali al Asfar, jefe del departamento de Antigüedades del ministerio.
La cámara cuadrangular no ha sido aún estudiada, pero Galán subrayó que su examen arrojará luz sobre la desconocida dinastía XI y su principal acontecimiento, la unificación del Alto y Bajo Egipto lograda por Mentuhotep tras una guerra civil.
“Unificó el país tras mas de cien anos de divisiones internas y disputas entre provincias. Bajo su mando, Tebas se convirtio en un centro floreciente para todas las manifestaciones artísticas y culturales, por lo que esta epoca siempre fue considerada como una edad clásica o dorada dentro de la larga y productiva historia faraónica”, relató el director de la misión. En 2009 ya se habían encontrado otras dos sepulturas de la dinastía XI.

Fuente: clarin.com

LOS RESTOS DE CERVANTES
ESTARÍAN "AL ALCANCE DE LA MANO"

Avanza la pesquisa de los científicos en una iglesia de Madrid                                      

Buscan un individuo de unos 60 años, con la mano izquierda deformada y sólo 6 dientes.


Radiografía. El suelo de la iglesia donde estarían los restos cervantinos./EFE
Radiografía. El suelo de la iglesia donde estarían los restos cervantinos./EFE


“Los restos de Cervantes están al alcance de la mano”, se esperanzan los más optimistas. “Se abre una situación de mayor esperanza en el hallazgo”, confían los científicos con mayor cautela”.
La atención de los medios está centrada en la posibilidad de encontrar los restos mortales de uno de los más grandes escritores de la humanidad, el español Miguel de Cervantes Saavedra, autor de Don Quijote de la Mancha, novela cumbre de la literatura universal.
Cervantes murió el 22 de abril de 1616 en la miseria en la capital española y fue enterrado, por su expresa voluntad, un día después, en la pequeña iglesia del convento de las monjas trinitarias, en el centro de Madrid.
Después de una prolijo sondeo con cámaras y escáneres en 3D los especialistas explicaron ayer en una conferencia de prensa que han identificado cinco zonas en la cripta del pequeño templo. Las imágenes fueron obtenidas con un georradar y cámaras infrarrojas y revelaron la presencia de unos 30 nichos entre los que podrían encontrarse los restos de Cervantes.
Al parecer existen imágenes que fueron considerados “muy interesantes” por los expertos. Están centradas en cinco esqueletos cuya morfología ha sido examinada por los antropólogos forenses.
Cuatro siglos después de su muerte, el lugar exacto del enterramiento sigue siendo una incógnita. Los investigadores quieren evitar toda precipitación: “estamos hablando de un personaje universal, queremos hacer las cosas sin ninguna prisa”, dijo Francisco Etxeberria, jefe de los trabajos.
Además de la cripta se detectaron otras cuatro zonas con restos óseos, pero los investigadores tienen previsto comenzar por la cripta. En la fosa se halló una treintena de nichos, pero si en ninguno se encuentra el enterramiento de Cervantes, se iniciaría otra fase que incluiría excavaciones en la nave de la iglesia, donde hay enterramientos dobles, un detalle significativo porque la esposa del escritor, Catalina de Salazar, también fue soterrada en esa iglesia.
Una vez que se obtengan los permisos, un equipo de diez técnicos accederá a la cripta, perforará un muro e inspeccionará los nichos. “Se haría el trabajo ahí mismo, sin sacar los restos. Convertiríamos la cripta en un laboratorio de campo”, explicó Etxeberría.
Las características de los restos óseos de Cervantes deberían ser, según el forense, los de un “ individuo de unos 60 años, con una patología en la mano izquierda que tenía deformada, y con sólo seis dientes ”. Aunque el análisis de ADN sería muy complejo, el profesor no descartó llevarlo a cabo más adelante, si fuese necesario.
El proyecto comenzó el pasado 28 de abril con un rastreo mediante infrarrojos y georradar de la iglesia de las Trinitarias de Madrid, que dio como resultado el plano tridimensional presentado hoy, que fija los cinco puntos donde puede reposar el autor.
Pese a que los investigadores aspiran a concluir la búsqueda en 2014, el historiador Fernando de Prado dijo hoy que el camino “no ha hecho más que empezar”.
El equipo mantiene la “ilusión” de hallar a Cervantes en el mismo lugar donde pidió ser enterrado, un deseo que se debió a la gratitud que el escritor tenía hacia la orden Trinitaria, que lo rescató de su cautiverio en Argel.
En caso de que se identifiquen con certeza los restos, Cervantes volvería a ser enterrado exactamente en el mismo lugar donde estaba, para cumplir con sus deseos.

Fuente: clarin.com