EN LA FERIA DE MAASTRICHT
SE VENDE UN GOYA
QUE NO PUEDE SALIR DE ESPAÑA



Es por una ley de patrimonio y bienes culturales

La tela, El apóstol Santiago y sus discípulos..., vale 4,5 millones de euros. Foto Archivo


En la próxima edición de la Feria de Antigüedades de Maastricht, entre el 18 y el 27 próximos, se presentará El apóstol Santiago y sus discípulos adorando a la Virgen del Pilar, una obra de Goya que había permanecido en privado.
El óleo, de 107 por 80 centímetros, fue pintado entre 1775 y 1780 y se podrá ver en el stand del anticuario madrileño Caylus y el precio estimado es de 4,5 millones de euros. Según el diario español El País, se trata de una tela para presentarla a los expertos internacionales habituales de la feria holandesa, pero también a futuros pretendientes. Compradores que, forzosamente, han de ser españoles, debido a la inexportabilidad de la obra.
Según las leyes españolas, todo aquello que haya sido declarado patrimonio cultural, no puede ser vendido a manos extranjeras y, en el caso de que así fuera, el Estado tiene derecho de retracto, es decir, a impedir que se haga la operación.
Según el diario El País, José Antonio Urbina, propietario de Caylus, dijo que el óleo está en perfecto estado y asegura que sólo fue necesario hacer una pequeña operación de limpieza. "El hecho de no haber cambiado de manos ha sido importante", asegura. Sobre las expectativas de venta, reconoce que la obra carece de licencia definitiva de exportación. Viaja con un permiso provisional con billete de ida y vuelta. Sobre los posibles clientes, prefiere no hablar, aunque, con seguridad, serán coleccionistas españoles, públicos o privados.
"La obra representa al apóstol Santiago rezando con sus discípulos a la orilla del Ebro, junto a las murallas de Zaragoza, en el momento en el que se les aparece la Virgen. El colorido y composición recuerdan a los utilizados en el lienzo que el artista pintó para uno de los altares de la iglesia de San Francisco el Grande", dice el artículo.


Fuente: lanacion.com

EN AGOSTO, UN NUEVO MUSEO PORTEÑO



En la Biblioteca Nacional / El edificio lo diseñó Clorindo Testa
El libro y la lengua tendrán un lugar que albergará registros sonoros y donde se exhibirán ejemplares históricos.


El arquitecto Clorindo Testa proyectó el edificio que se ubica en la avenida Las Heras 2555 / Foto Marcelo Gómez

Silvina Premat
LA NACIÓN

Las diferentes tonadas y ritmos con que se habla el castellano en cada región argentina y las históricas discusiones en torno del lenguaje podrán escucharse y revivirse en un mismo espacio en plena ciudad de Buenos Aires.
Las autoridades de la Biblioteca Nacional anunciaron ayer que a mediados de agosto inaugurarán el Museo del Libro y de la Lengua, cuya creación había sido anunciada oficialmente en enero del año pasado.
"En España hay un museo del libro, que está adosado a la biblioteca nacional de ese país, y en San Pablo (Brasil) hay un museo de la lengua, pero el nuestro tendrá características propias", dijo el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, en una conferencia de prensa en la que anunció la programación 2011 de esa bicentenaria institución (ver aparte). "Será una de las grandes obras de 2011. La ciudad de Buenos Aires no será la misma con este museo", anticipó el funcionario.
A pocos metros del salón donde transcurría el encuentro con la prensa, el calor no amedrentaba a los albañiles que acarreaban baldes y levantaban pesados hierros para la construcción del edificio de tres plantas en avenida Las Heras 2555, casi en la esquina con Austria, en una manzana histórica del barrio de Recoleta.
De estilo moderno y diseñado por Clorindo Testa, el mismo arquitecto que proyectó el original inmueble donde funciona la Biblioteca Nacional, el nuevo museo costó $ 11 millones al Estado nacional.
La directora del nuevo museo, María Pía López, dijo: "El arte y el juego tendrá un lugar central [en el planteo del nuevo museo] y agregó: "No se limitará al ámbito libresco".
En las tres plantas del edificio se distribuirán los contenidos de la lengua (planta baja), el libro (primer piso) y las exposiciones temporarias. La mayor riqueza artística seguramente estará en cuatro murales realizados en el taller de arte mural en los años cuarenta del siglo pasado, para decorar los lunetos de las Galerías Pacífico por Juan Carlos Castagnino, Lino Enea Spilimbergo, Manuel Colmeiro Guimaraes y Demetrio Urruchúa. Cuando en agosto el museo abra sus puertas, los visitantes podrán asistir al proceso de restauración de esos murales.

Juegos interactivos

Las autoridades aspiran a que el público se acerque a los problemas y tesoros de la cultura argentina a partir de juegos interactivos, recursos estéticos y producciones intelectuales. Por eso, se propondrán desafíos como el cerebro mágico, el bingo de voces, la sopa de letras o la palabra desconocida, que intentan responder preguntas frecuentes sobre la lengua; reconocer la sonoridad, similitud y diferencias de las lenguas que se hablan en el país; conocer la etimología de palabras de uso común y dar a conocer términos de otras latitudes y épocas.
"El acceso a la información será a través de los juegos", dijo López a La Nacion, y agregó que el sector destinado al libro no aludirá a la historia del libro como objeto, sino que se abordarán algunos títulos a partir de nudos problemáticos de la cultura argentina. Entre ellos, figuran el libro como pedagogía política, como el Nunca más o Nuestra patria , de Carlos O. Bunge; escrituras de emergencia, como Facundo , de Domingo F. Sarmiento; Operación Masacre , de Rodoflo Walsh, o Paso de los libres, de Arturo Jauretche. Otros nudos problemáticos o recorridos son los diccionarios, las "hogueras y prohibiciones", las traducciones, los manuscritos del pasado y el Martín Fierro y su crítica.
Para facilitar al visitante que haga experiencia de la lengua y se reconozca como hacedor de ella, se instalará una sala con superficies espejadas, pantalla semicircular, piso de humo seco y un techo especial.
Con la dirección de la cineasta Albertina Carri, el proyecto incluye la proyección de una ficción filmada en Las Lomitas (Formosa), con escenas en las que se incluyen habitantes de la comunidad pilagá y recursos de animación.
"No queremos que sea un lugar de tránsito, sino el umbral que abra paso al visitante hacia la Biblioteca Nacional", dijo López.

Digitalizan el patrimonio

Rodeado por sus colaboradores directos, el titular de la Biblioteca Nacional, Horacio González, presentó ayer a la prensa su "Plan de acción" para este año. Además de la inauguración del Museo del Libro y de la Lengua previsto para agosto, anunció la digitalización de todo el patrimonio a través de un software de gestión integral y la realización de exposiciones en homenaje a Domingo Faustino Sarmiento, Jorge Luis Borges, Homero Manzi, Enrique Santos Discépolo y Juan José Saer.
Con la adquisición del nuevo software, el patrimonio de la biblioteca estará en Red, "un proceso inédito en el ambiente bibliotecnológico", dijo González. La subdirectora de la Biblioteca Nacional, Elsa Barber, destacó que este sistema permitirá que las bibliotecas de otros países puedan capturar e importar a sus catálogos las descripciones de las obras editadas en la Argentina. Esto "permitirá, en el ámbito institucional, la difusión del rico patrimonio documental", dijo Barber.
Entre las actividades previstas, se destaca una muestra homenaje a "Borges lector", conformada por centenares de libros leídos, anotados y donados por el propio escritor al dejar la dirección de la Biblioteca Nacional (cuando tenía la sede en la calle México) y otra a "Sarmiento. Una discusión argentina", a 200 años de su nacimiento.

Fuente: lanacion.com


¿SABE USTED
DE QUÉ ESTÁ HECHO EL CIELORRASO DEL
PALACIO REAL DE BRUSELAS?



Uno de los palacio más espectaculares de toda Europa... con un cielorraso único en el Mundo.


Dos de las piezas más famosas del Palacio Real de la capital belga, son el techo y la araña central del Salón de los Espejos. Sólo hay que echarles un vistazo a las fotos para tener una idea sobre su espectacularidad.
Pues bien, esta magnífica construcción está adornada con los caparazones de más de un millón de escarabajos joya tailandeses. Sí, sí, con los caparazones de más de un millón de escarabajos.
Esta asombrosa hazaña de artesanía se manifiesta con la luz natural con una fuerza extraordinaria. Jan Fabre y su equipo de 29 artesanos pasaron tres meses para completar esta tarea tan laboriosa.
También se destaca la Sala Imperio, que contiene 11 ollas de oro llenas de tierra y flores de cada una de las 11 provincias belgas. Aquí tiene Usted
estas maravillosas imágenes para que pueda apreciar todo ésto en su completa majestuosidad. 








Sencillamente increible... ¿no es cierto?


EL OCULTO MONUMENTO A ESPAÑA



DE FRENTE. CRISTOBAL COLON A LOS PIES DE ISABEL LA CATOLICA, AL FONDO DE LA COSTANERA.

Por Eduardo Parise

Sobre la gran base de granito rojo dragón y sus veintisiete personajes realizados en bronce aún resuenan los ecos del reciente recital que Shakira dio a metros de allí. Pero lo más probable es que los miles de seguidores de la cantante colombiana hayan pasado frente a él sin darse cuenta de su presencia. Es cierto: su ubicación en la Ciudad no es la mejor, tanto que en algún momento estuvo previsto trasladarlo al cruce de Avenida de Mayo y Nueve de Julio, en la misma plazoleta donde está el Monumento al Quijote, una obra que en 1980, cuando fue presentada, generó controversias.
Pero el que estamos presentando es uno de los valiosos monumentos de Buenos Aires, aunque no tenga demasiada prensa. Se titula “Monumento a España” y fue inaugurado en 1937 como una manera de simbolizar la unión del pueblo argentino con el español.
Unos años antes, la Argentina había recibido de España el impactante “Monumento a la Carta Magna y las Cuatro Regiones Argentinas“, ese que está en Avenida Del Libertador y Avenida Sarmiento, en Palermo, y al que la gente bautizó simplemente como “monumento de los españoles”. Por eso es que el gobierno argentino decidió la retribución realizando esa obra que está al final de la Avenida Costanera Sur, que allí se llama Avenida España.
El Monumento a España es obra del escultor Arturo Dresco, un argentino que vivió entre 1875 y 1961. La idea, según contó en su momento Dresco, era reflejar en la obra algo de la historia que va desde el descubrimiento de América hasta los tiempos del Virreinato. Por eso es que el centro se destacan las figuras de Cristóbal Colón, de rodillas frente a la reina Isabel La Católica. En la parte superior, una mujer madura sentada y una joven de pie simbolizan a España y a la Argentina, respectivamente.
A derecha y a izquierda, otros grupos escultóricos tienen figuras representativas. El de la izquierda muestra al religioso Martín del Barco Centenera junto con Sebastián Elcano, Jerónimo Luis de Cabrera, Domingo Martínez de Irala y Alvar Núñez Cabeza de Vaca. El del otro lado tiene las figuras de Pedro de Mendoza y Juan de Garay (los dos fundadores de Buenos Aires), Sebastián Gaboto y el presbítero Bartolomé de Las Casas. Lo más curioso de la obra es que a los pies de De Las Casas hay una mujer nativa, desnuda y de rodillas. La obra escultórica se completa con imágenes de Juan José Vértiz, Francisco Solano, Pedro de Cevallos, Hernando Arias de Saavedra, el sacerdote Fernández, Joaquín del Pino, Baltasar Hidalgo de Cisneros, Pedro Cerviño y Félix de Azara. También, en los costados se incluyen estatuas de Juan Díaz de Solís y de Hernando de Magallanes. Y además otras dos figuras que llaman la atención: dos niños nativos desnudos. Todo el conjunto está rematado con una inscripción grabada en el frente: “A España Fecunda, Civilizadora, Eterna” Lo más probable es que el concepto de la obra genere reclamos de los pueblos originarios, por el significado que se le da a la conquista, pero eso forma parte de la polémica histórica y no del trabajo artístico.
Aparte, Costanera Sur también tiene otras obras como la famosa y reconocida Fuente de las Nereidas, de la tucumana Lola Mora. Y también dos astilleros, casi abandonados en la década de los 90 y recuperados en los últimos años para reparar hasta submarinos. Pero esa es otra historia.

Fuente: clarin.com

PIQUETEROS INTELECTUALES



Mario Vargas Llosa
Para LA NACIÓN

Piqueteros intelectuales
Foto LA NACIÓN


MADRID.- Un puñado de intelectuales argentinos kirchneristas, vinculados con el grupo Carta Abierta, encabezados por el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, pidió a los organizadores de la Feria del Libro de Buenos Aires, que se abrirá el 20 de abril, que me retirara la invitación para hablar el día de su inauguración. La razón del veto: mi posición política "liberal", "reaccionaria", enemiga de las "corrientes progresistas del pueblo argentino" y mis críticas a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
Bastante más lúcida y democrática que sus intelectuales, la presidenta Cristina Fernández se apresuró a recordarles que semejante demostración de intolerancia y a favor de la censura no parecía una buena carta de presentación de su gobierno, ni oportuna, cuando parece iniciarse una movilización a favor de la reelección. Obedientes, pero sin duda no convencidos, los intelectuales kirchneristas dieron marcha atrás.
Me alegra coincidir en algo con la presidenta Cristina Fernández, cuyas políticas y declaraciones populistas en efecto he criticado, aunque sin llegar nunca al agravio, como alegó uno de los partidarios de mi defenestración. Nunca he ocultado mi convencimiento de que el peronismo, aunque haya impulsado algunos progresos de orden social y sindical, hechas las sumas y las restas ha contribuido de manera decisiva a la decadencia económica y cultural del único país de América latina que llegó a ser un país del primer mundo y a tener en algún momento un sistema educativo que fue un ejemplo para el resto del planeta.
Esto no significa, claro está, que aliente la menor simpatía por sus horrendas dictaduras militares cuyos crímenes, censuras y violaciones de los derechos humanos he criticado siempre con la mayor energía en nombre de la cultura de la libertad que defiendo y que es constitutivamente alérgica a toda forma de autoritarismo.
Precisamente, la única vez que he padecido un veto o censura en la Argentina, parecido al que pedían para mí los intelectuales kirchneristas, fue durante la dictadura del general Videla, cuyo ministro del Interior, el general Harguindeguy, expidió un decreto de abultados considerandos prohibiendo mi novela La tía Julia y el escribidor y demostrando que ésta era ofensiva al "ser argentino". Advierto con sorpresa que los intelectuales kirchneristas comparten con aquel general cierta noción de la cultura, de la política y del debate de ideas que se sustenta en un nacionalismo esencialista un tanto primitivo y de vuelo rasero.
Porque lo que parece ofender principalmente a Horacio González, José Pablo Feinmann, Aurelio Narvaja, Vicente Battista y demás partidarios del veto, por encima de mi liberalismo es que, siendo un extranjero, me inmiscuya en los asuntos argentinos. Por eso les parecía más justo que abriera la Feria del Libro de Buenos Aires un escritor argentino en consonancia con las "corrientes populares".
Si tal mentalidad hubiera prevalecido siempre en la Argentina, el general José de San Martín y sus soldados del Ejército Libertador no se hubieran ido a inmiscuir en los asuntos de Chile y Perú y, en vez de cruzar la cordillera de los Andes impulsados por un ideal anticolonialista y libertario, se hubieran quedado cebando mate en su tierra, con lo que la emancipación hubiera tardado un poco más en llegar a las costas del Pacífico sudamericano. Y si un rosarino llamado Ernesto "Che" Guevara hubiera profesado el estrecho nacionalismo de los intelectuales kirchneristas, se hubiera eternizado en Rosario ejerciendo la medicina en vez de ir a jugarse la vida por sus ideas revolucionarias y socialistas en Guatemala, Cuba, el Congo y Bolivia.

Fuego de artificio

El nacionalismo es una ideología que ha servido siempre a los sectores más cerriles de la derecha y la izquierda para justificar su vocación autoritaria, sus prejuicios racistas, sus matonerías, y para disimular su orfandad de ideas tras un fuego de artificio de eslóganes patrioteros. Está visceralmente reñido con la cultura, que es diálogo, coexistencia en la diversidad, respeto del otro, la admisión de que las fronteras son en última instancia artificios administrativos que no pueden abolir la solidaridad entre los individuos y los pueblos de cualquier geografía, lengua, religión y costumbres pues la nación -al igual que la raza o la religión- no constituye un valor ni establece jerarquías cívicas, políticas o morales entre la colectividad humana.
Por eso, a diferencia de otras doctrinas e ideologías, como el socialismo, la democracia y el liberalismo, el nacionalismo no ha producido un solo tratado filosófico o político digno de memoria, sólo panfletos a menudo de una retórica tan insulsa como beligerante. Si alguien lo vio bien, y lo escribió mejor, y lo encarnó en su conducta cívica fue uno de los políticos e intelectuales latinoamericanos que yo admiro más, el argentino Juan Bautista Alberdi, que llevó su amor a la justicia y a la libertad a oponerse a la guerra que libraba su propio país contra Paraguay, sin importarle que los fanáticos de la intolerancia lo acusaran de traidor.
Los vetos y las censuras tienden a imposibilitar todo debate y a convertir la vida intelectual en un monólogo tautológico en el que las ideas se desintegran y convierten en consignas, lugares comunes y clisés. Los intelectuales kirchneristas que sólo quisieran oír y leer a quienes piensan como ellos y que se arrogan la exclusiva representación de las "corrientes populares" de su país están muy lejos no sólo de un Alberdi o un Sarmiento, sino también de una izquierda genuinamente democrática que, por fortuna, está surgiendo en América latina, y que en países donde ha estado o está en el poder, como en Chile, Brasil, Uruguay, ha sido capaz de renovarse, renunciando no sólo a sus tradicionales convicciones revolucionarias reñidas con la democracia "formal" sino al populismo, al sectarismo ideológico y al dirigismo, aceptando el juego democrático, la alternancia en el poder, el mercado, la empresa y la inversión privadas, y las instituciones formales que antes llamaba burguesas. Esa izquierda renovada está impulsando de una manera notable el progreso económico de sus países y reforzando la cultura de la libertad en América latina.
¿Qué clase de Argentina quieren los intelectuales kirchneristas? ¿Una nueva Cuba, donde, en efecto, los liberales y demócratas no podríamos jamás dar una conferencia ni participar en un debate y donde sólo tienen uso de la palabra los escribidores al servicio del régimen? La convulsionada Venezuela de Hugo Chávez es tal vez su modelo. Pero allí, a diferencia de los miembros del grupo Carta Abierta, la inmensa mayoría de intelectuales, tanto de izquierda como de derecha, no es partidaria de los vetos y censuras. Por el contrario, combate con gran coraje contra los atropellos a la libertad de expresión y la represión creciente del gobierno chavista a toda forma de disidencia u oposición.
De quienes parecen estar mucho más cerca de lo que tal vez imaginan Horacio González y sus colegas es de los piqueteros kirchneristas que, hace un par de años, estuvieron a punto de lincharnos, en Rosario, a una treintena de personas que asistíamos a una conferencia de liberales, cuando el ómnibus en que nos movilizábamos fue emboscado por una pandilla de manifestantes armados de palos, piedras y botes de pintura. Durante un buen rato debimos soportar una pedrea que destrozó todas las lunas del vehículo, y lo dejó abollado y pintarrajeado de arriba abajo con insultos. Una experiencia interesante e instructiva que parecía concebida para ilustrar la triste vigencia en nuestros días de aquella confrontación entre civilización y barbarie que describieron con tanta inteligencia y buena prosa Sarmiento en su Facundo y Esteban Echeverría en ese cuento sobrecogedor que es El matadero .
Me apena que quien encabezara esta tentativa de pedir que me censuraran fuera el director de la Biblioteca Nacional, es decir, alguien que ocupa ahora el sitio que dignificó Jorge Luis Borges. Confío en que no lo asalte nunca la idea de aplicar, en su administración, el mismo criterio que lo guió a pedir que silenciaran a un escritor por el mero delito de no coincidir con sus convicciones políticas. Sería terrible, pero no inconsecuente ni arbitrario. Supongo que si es malo que las ideas "liberales", "burguesas" y "reaccionarias" se escuchen en una charla, es también malísimo y peligrosísimo que se lean. De ahí hay sólo un paso a depurar las estanterías de libros que desentonan con "las corrientes progresistas del pueblo argentino".

© El País, SL


LA SACRIFICADA
(E INSOPORTABLE) EXISTENCIA DEL ESNOB.





Por Marcelo Moreno
Disparador

El (o ella) es distinto. Eso es lo que lo distingue. Y eso es lo que nos remacha hasta el agotamiento (nuestro) y el hartazgo (también, y supremo). Es el esnob, aquel que mediante homéricos esfuerzos y un desmesurado (e inútil) trabajo, ha logrado construir de sí mismo otro, que nos quiere persuadir que es el auténtico. Eso, cuando justamente lo auténtico, lo verdadero, lo natural y espontáneo de ser es lo que el esnob ha renegado al punto de haberlo enterrado en el último rincón del olvido.
Para el esnob, la afectación es la norma y todo reflejo instintivo, un enemigo en potencia.
Seguramente en la lista de imbancables pica entre los primeros por el ruido ambiente que suele generar su estrepitosa personalidad. Pero también estamos los que casi nos divierte o nos apena contemplar el patético denuedo que despliegan en sostener la construcción artificial que han hecho de sí mismos.
Nada en ellos (o casi) responde a lo innato: los gestos, la manera de hablar, la mirada, el tono de voz, el atuendo. También, las opiniones y hasta los pensamientos. Todo ha sido estudiado y edificado con paciencia de orfebre. Y la espontaneidad ha sido arrancada de raíz, como se despeja un mal sueño.
Y desde luego, el objetivo supremo que se imponen es el de destacar esa obra que son ellos mismos. Se desesperan por mostrarse y sobresalir. Es cierto que producen un batifondo molesto en ese empeño. Pero también es cierto que no pueden parar: exhibir la manufactura resultante de sus esfuerzos compone, casi, el sentido de sus vidas.
Ellos quieren evidenciarle al mundo lo originales, elegantes, inteligentes, perspicaces, agudos que son. Y todo lo informados que están, todo lo que saben sobre todo lo que imaginan importante.
Y su carácter de distintos la exhiben desde la indumentaria, notabilísima señal que hace a su diferencia. He conocido esnobs que usaban sólo ropas blancas. Otros, sólo el negro. Recuerdo a una mujer que vestía de naranja y a un millonario que siempre andaba de zapatillas y jean, hasta en invierno. Lo de siempre no es casual porque ellos lo saben: la insistencia acentúa el rasgo.
Otros, que usaban sombreros en épocas en que ya nadie lo hacía. Y hasta el colmo de utilizar bastón sin necesitarlo.
Muchos se equivocan al confundirlos con súbditos de la moda: la detestan, porque los obligaría a integrar un conjunto que sigue una tendencia cuando justamente pretenden lo contrario, pavonear una individualidad sin mácula social.
Y en todo caso, lo que aceptan, gustosos, son imitadores: ellos quieren imponer la moda. Desde otro punto de vista, lo que viven (y muy mal) es casi una tragedia vecina al homicidio: aplastaron lo que fueron hasta que no quedara vestigio, en pos de un supuesto brillo personal que se afanan en pulir sin prisa y sin causa, con esfuerzo sostenido y tremendo.


Fuente texto: clarin.com


MAMÁ - ARAÑA:
LOUISE BOURGEOIS EN BUENOS AIRES



Creadora de una obra universal, se la considera una de las más grandes escultoras.


LOUISE BOURGEOIS VISTA POR ROBERT MAPPLETHORPE

Por Mercedes Pérez Bergliaffa,
ESPECIAL PARA CLARIN

La gran diosa de la escultura, la madre de las madres de las formas, se presenta por primera vez de forma completa en la región, y lo hace en Buenos Aires. Se trata de la increíble escultora Louise Bourgeois y de “El retorno de lo reprimido”, la muestra que se expondrá en la Fundación Proa (Pedro de Mendoza 1929) a partir del sábado próximo y hasta julio.
Fruto de un esfuerzo de producción y de costo gigante (los 75 trabajos, algunos inmensos, vienen desde distintas partes del mundo), los amantes del arte, y en realidad todas las personas, deberíamos aprovechar y acercarnos hasta La Boca, a conocer el original mundo íntimo de Bourgeois. Porque se trata de una de las mayores artistas de toda la historia del arte y de una oportunidad nada común en estas tierras, ya que estas obras moran en Europa o Norteamérica.
El combo es imperdible: esculturas raras, grandes, emblemáticas + una artista fundamental y muy original del siglo XX= un viaje intergaláctico de saber y placer. Y una gran posibilidad de auto-conocimiento , como pasa cuando uno observa una obra de arte genuina.
Pero debo advertirle: antes de entrar a la exposición, prepárese. Porque los trabajos son densos, traumáticos, emotivos; no sólo por cómo están realizados sino porque tocan conflictos comunes a todos los seres humanos, como las relaciones entre padres e hijos (el Edipo del que nadie puede escapar).
Y tratan de sexo, pero en estado de angustia . Digamos que las obras de Bourgeois reflejan eso que todos reprimimos. Hacen conscientes los deseos inconscientes. Preservan sin pulir las grandes pulsiones que uno descarta pero que siempre subyacen, persisten, retornan; y aparecen en el momento menos pensado.
Le repito, ármese emocionalmente antes de entrar a esta apasionante aventura que es la obra de Bourgeois. Usted se dará cuenta cuando enfrente las obras, que la artista no podía ser alguien sencillo y prístino.
No era Heidi, no era Warhol, no era Minujín . Era, más bien, la Freud del arte; la Van Gogh de la escultura; la Kafka de la plástica contemporánea. Y, ¡oh, sorpresa! en pleno siglo XX, el genio escultórico de la psiquis hecha forma fue una mujer.
Debe enterarse también de esto: Bourgeois era hiper-sensible, frágil, depresiva. Torturada. Sufría de crisis nerviosas si no hacía sus esculturas. Sufría de impulsos de hostilidad, de auto-castigo. Era un gran “paquete” psíquico, una gran reserva de energías que canalizar por algún lado, para sobrevivir; que canalizar a través del arte.
“He estado en el infierno y he vuelto. Y les digo una cosa: fue fantástico”, comentaba la escultora en uno de sus textos (muchas veces ella misma se pensó más como escritora que como artista; de hecho, hasta escribió para Art Forum, la famosa revista de arte).
Quien fue su psicoanalista durante más de treinta años, Henry Lowenfeld (discípulo directo de Freud), pensaba que el principal problema de Bourgeois era su incapacidad para aceptar la propia agresión. “No olvido ni perdono, es el lema del que se alimenta mi obra”, escribía ella por entonces.

Decía que para crear obras debía internarse en los “corredores de la memoria” y “transferir a una escena de hoy, emociones que tuve hace cuarenta años …” “Todos los días uno tiene que abandonar su pasado o aceptarlo; y entonces, si no puede aceptarlo, se hace escultor”, escribió alguna vez la escultora (ver recuadro). Por eso no debe esperar ver en la muestra paletas felices ni temáticas livianas. Lo anuncian los trabajos y sus títulos: Maman (una araña gigantesca, de 10 metros de altura y 22 mil kilos, monumental oda a su madre hecha en bronce, hierro y mármol); Habitación roja (padres) , un símil de habitación a tamaño real que intenta mostrar todo aquello que ocurría en el dormitorio parental con adulterios y angustias sobrevolando la pareja; Arco de histeria, en bronce, de carácter erótico-seductor pero también evidencia de una torsión dolorosa; Jano florido , en bronce, un falo doble, de tamaño grande, partido, segmentado, que cuelga del techo; Destrucción del padre, escultura-instalación de los 70´s, montones de pedazos de falos naranja-rojizos, enfrentados entre sí como cielo y tierra; y en medio, una mesa con el padre destrozado). Sobre esta última obra, Eleanor Munro, quien estudió a la artista, escribió: “Está la mesa de una cena y se ve que pasan toda clase de cosas. El padre está fanfarroneando, contándole al público cautivo lo grande que es, la cantidad de cosas maravillosas que hizo, cuánta gente mala rebajó hoy. Pero esto sigue un día tras otro. En los niños crece un resentimiento. Un día al fin se enojan. Se masca la tragedia. El padre ha repetido la pieza una vez más. Los niños lo agarran y lo ponen sobre la mesa. Y se convierte en comida. Lo despiezan, lo desmembran. Se lo comen. ¡Es, como verás, un drama oral! Lo irritante era su continuo agravio verbal. Así que fue liquidado: tal como él había liquidado a sus hijos”. El curador de la muestra, Philip Larrat- Smith, habla de una “conmemoración del acto de destrucción recreándolo”.
Conflicto. Qué mejor palabra para definirla. Louise Bourgeois. Misteriosa, sabia, táctil. Golpea, roe, raya, corrompe, destruye los materiales, los hace nacer. Los ataca (“Cuando no ataco no me siento viva”). Necesitó hacer catarsis; la aliviaba. Necesitó sacar fuera de sí una complejidad tal que no le permitía siquiera dormir. Pero sí amar. En su vida, a su manera, fue madre y compañera, esposa.
Uno se podría preguntar, ¿pero cómo sobrevivir a esto, a una angustia tan inmensa que todo lo inunda ….? ¿Y qué la ayudó más a Bourgeois, la escultura o el amor? Las respuestas, en las obras.

Louise-Bourgeois en la Acádemie de la Grande - Chaumiére, Paris, 1937.