LA ESCULTURA EL PENSADOR DE RODIN NO ESTÁ EN SU LUGAR
¿QUÉ PASÓ?


La sacaron para restaurarla. Tendrá una base más alta que la de hasta ahora.


Vacío. ¿A dónde está el Pensador? La figura está siendo restaurada en el MOA./ Guillermo Rodriguez Adami
                         Vacío. ¿A dónde está el Pensador? La figura está siendo restaurada en el MOA./ Guillermo Rodriguez Adami


Los que pasen estos días por la Plaza del Congreso se encontrarán con el pedestal vacío de la estatua de El Pensador, del francés Rodin. La figura ya no está. Sólo quedó la base, de un metro y medio de altura, rodeada de una reja para evitar actos de vandalismo.


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    La obra. Así se la veía, hasta el martes. / Archivo Clarín
¿Qué pasó con El Pensador? La escultura del francés Auguste Rodin, uno de los mayores tesoros del arte público porteño, fue retirada el martes pasado de su histórico lugar en la plaza con destino a los talleres de Monumentos y Obras de Arte (MOA) en Palermo, para una limpieza y revisión.
Mientras tanto, se remodelará su pedestal, que pasará a tener el doble de altura. Para restaurarlo no habrá que demoler el actual: se le agregará un cubo de hormigón o mampostería.
El pedestal, ahora vacío, será restaurado y pasará a tener el doble de altura. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.
    El pedestal, ahora vacío, será restaurado y pasará a tener el doble de altura. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

Es la primera vez que la estatua del Pensador es retirada, ya que siempre se restauró en su lugar. Todos los años se revisan los monumentos de la Ciudad y se intervienen, según la necesidad. En este caso, MOA se encargará de la escultura y nosotros, de la restauración del pedestal y el paisajismo que lo rodea", explica a Clarín Ezequiel Capelli, subsecretario de Mantenimiento del Espacio Público. Y señala que la figura tardará un mes, aproximadamente, en volver renovada a la Plaza del Congreso.
La idea de la restauración surgió en reuniones entre la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos que preside Teresa Anchorena, la ONG Basta de Demoler y el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad. "Los descendientes de Rodin nos hicieron una visita desde Francia y recorrieron las obras del escultor que están en la Ciudad. Quedaron muy conformes con todas y realizaron algunas observaciones que vamos a cumplir. Por eso, El Pensador está en el MOA. Allí le harán una limpieza, reemplazarán los anclajes y le aplicarán un proceso para volver la superficie a su configuración original", indica Capelli.
  
La estatua sufrió múltiples ataques de vandalismo, los últimos en los incidentes violentos de las manifestaciones de diciembre./ Archivo Clarín
La estatua sufrió múltiples ataques de vandalismo, los últimos en los incidentes violentos de las manifestaciones de diciembre./ Archivo Clarín

Durante años, la escultura sufrió múltiples ataques vandálicos. Pintadas, inscripciones, frases, tanto en su base como en la figura de bronce. En 2013, el Gobierno de la Ciudad decidió cercarla con un blindex que después fue retirado. Ahora le harán una base más alta para que nadie pueda treparse. "En las reuniones de la Comisión se decidió que la escultura se iba a elevar un poco más para que no esté tan a mano del vandalismo", dice Capelli.
La altura colaborará también a tener una mejor perspectiva. Habrá que alejarse más para apreciar la figura de El Pensador sobre un alto pedestal coronado por el Congreso de la Nación.
Primer plano. De la escultura de Rodin en Congreso. / Archivo Clarín
   Primer plano. De la escultura de Rodin en Congreso. / Archivo Clarín

El Pensador fue creado por el artista francés en 1880, como parte del conjunto escultórico Las puertas del infierno, basado en la Divina Comedia del poeta italiano Dante Alighieri.
Rodin decía que ese hombre pensaba no sólo con el cerebro sino con todo el cuerpo. Iba a ser colocado en un museo parisino que nunca se construyó. En 1906 el artista retomó la obra y fundió tres “pensadores” del mismo molde inicial, incluso con su firma. El entonces director del Museo Nacional de Bellas Artes, Eduardo Schiaffino, encargó a París una de ellas y llegó a Buenos Aires en 1907. La idea era destinarla a las escalinatas del Congreso pero la demora en la construcción de ese edificio obligó a dejarla en la Plaza del Congreso, que fue inaugurada para el Centenario. Tras algunos intentos de mudarlo, El Pensador quedó ahí. Hasta ahora, aunque su ausencia será temporal.


Fuente: clarin.com

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