UN JUEZ DE EEUU PIDE CONFIRMAR LA AUTENTICIDAD
DEL MATISSE HALLADO EN MIAMI


El cuadro 'Odalisca con pantalón rojo', del pintor francés Henri Matisse, robado del Museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber de Caracas, hoy en día llamado Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (MACCSI)


Un juez federal de Florida dejó el viernes detenidos sin fianza en Miami a los dos acusados del robo del cuadro del pintor francés Henri Matisse "Odalisca con pantalón rojo" y pidió una investigación para confirmar la autenticidad de la obra robada en Caracas hace 10 años. 

Los acusados de poseer ilegalmente la obra robada, el cubano Pedro Antonio Marcuello Guzmán, de 46 años, residente en Miami, Florida, y la mexicana María Martha Elisa Ornelas Lazo, de 50 años, residente en Ciudad de México, quedaron detenidos el viernes sin derecho a fianza, a decisión del juez William Turnoff.
El magistrado consideró este caso producto de "un delito grave" a través de "una operación sofisticada", por lo que rechazó la recomendación de la fiscalía que pidió para Marcuello Guzmán la libertad bajo una fianza de 50.000 dólares, constató la AFP, presente en la audiencia.
No obstante, la fiscal Elisa Castro Lugo reclamó en la audiencia que se dejara detenida a Ornelas Lazo "por no tener lazos en el país" y porque llegó a Miami el pasado 16 de julio sabiendo que participaría de una transacción con una obra de arte robada.
El juez indicó que a su criterio existía el peligro de fuga del país de ambos acusados y decidió dejarlos detenidos sin fianza hasta celebrar otra audiencia preliminar el 1 de agosto. Turnoff apuntó que aunque este Matisse ha sido valorado en unos 3 millones de dólares, "se trata de una obra cultural que no tiene precio" y que "fue sacada de un museo en Caracas en una operación sofisticada".
El abogado de Ornelas Lazo, Paul Korchin, reclamó una investigación que confirme la orginalidad de la "Odalisca con pantalón rojo", de 1925, que formaba parte de la colección del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (MACCSI). Las autoridades del MACCSI denunciaron el robo de la pintura en diciembre de 2002.
Castro Lugo precisó que uno de los agentes encubiertos de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) que hallaron la obra el martes en una habitación del Hotel Loews, en pleno corazón turístico de Miami Beach, estaba entrenado en bellas artes y tenía pruebas sólidas para sospechar de que se trataba de la obra original.
Aunque el juez también indicó que existían varios indicios para sospechar de que se trata de un auténtico Matisse pidió a las autoridades federales acelerar una investigación de especialistas en arte actualmente en curso para confirmar que se trata de la misma obra reclamada desde Caracas.
Marcuello Guzmán y Ornelas Lazo comparecieron en la corte con un uniforme de presos color caqui, encadenados en los pies, sus manos esposadas y se sirvieron de traducciones simultáneas para seguir la audiencia. El cubano Guzmán, con 20 años en Estados Unidos y dos hijos adolescentes en Miami, fue presentado por su abogado Alfredo Izaguirre como un chófer de autobús que "ni siquiera vio la obra, solo actuó como intermediario".
Izaguirre se negó a dar detalles sobre cómo su cliente accedió a la transacción de esta obra. Según la declaración jurada divulgada por la fiscalía de Florida, ambos acusados admitieron durante la operación encubierta que se trataba de una pintura robada que iban a vender rebajada en 740.000 dólares.
Fuente: AFP

EL OTRO, EL MISMO

Arte / Muestras
Felipe Pino crea mundos propios con la destreza de los grandes maestros, como demuestran las pinturas que exhibe la Fundación OSDE.


"La hora feliz ha llegado. El color y yo somos la misma persona." En Marruecos, en 1912, Paul Klee consignó en su diario el milagro obrado en él que aún nos estremece. Vale tanto como decir que la zarza bíblica ardió en él, hablándole. Un siglo exacto discurrió hasta hoy y aquella brasa ilumina la obra de Felipe Pino que se exhibe en el Espacio de Arte de Fundación OSDE.
En los páramos de Castilla, terruño avaro, el campesino dice: "Más bello, con más garbo, como la copa de un pino". Así es la pintura de Felipe Pino, diverso y unicista, parangonable a Quevedo. Gárrulo a veces como aquél, profundo, sombrío, perfecto. Aluvional como la ganga del Nilo que fertiliza las tierras de Egipto, la pintura de Pino metaboliza de modo alquímico riquezas y detritus, certezas, premoniciones y espasmos, respiraciones entrecortadas y canto pleno. Aquél prohijado cuando el color y el fautor son la misma persona.
Pino es hombre de su tiempo. Se sumergió en la convulsa entraña de la Argentina doliente, creó y sostuvo un taller para niños en la Villa 31 del padre Carlos Mugica y dio registro de los años de plomo con fuerte y austera dignidad. Nunca panfletaria ni discursiva, siempre desde la entraña misma de la pintura.
Se alimentó de la euritmia constructiva de Manuel Álvarez, maestro en rigores conceptuales y estéticos a ultranza. La regla estrecha asaltada por la labor en el Banco Municipal de Préstamos, donde debió pesar los oros familiares, cuadros, esculturas y objetos variopintos que atiborran los sótanos de la institución. La carga era -es- múltiple. Pino vio luces y sombras, deseos, aspiraciones y fracasos, entreverados como el tesoro del inconsciente. Esta marca no lo abandonó jamás. Vislumbres de la desdicha y la exaltación encienden fuegos inéditos en su pintura. Del magma de otros, nunca ajenos, surgen estos reclamos súbitos que laceran la pupila. Son fragmentos de objetos nimios, cotidianos, revelados a pulso de pasión, de pincelada viboreante en fondos ricos o diluidos de materia pigmentaria. El pincel fustiga, acaricia, se pliega, se rebela con empastes o desvalimientos. " Il vero poetico é il vero metafisico ", dijo Vico y confirma Felipe Pino.
Pino es uno y varios. Actuante en entresijos sociales y replegado hacia un interior regido por la pintura, indisolublemente unidos. La muestra de OSDE lo despliega en décadas de producción. Eduardo Stupía, compañero de formación y artista de singular valor, lee desde la curaduría y el texto del catálogo este desarrollo magnífico. Todo lo que pueda decirse es redundante y menor. Advierte las templanzas cálidas de Vouillard y Bonnard, resabios de Toulouse-Lautrec, sabidurías estructurales de Cézanne, rasgos de Picasso, transparencias de Matisse, cargas matéricas de Chaim Soutine, serenidades metafísicas de Fortunato Lacámera, magmas de Policastro, joyantes sottovoce de Victorica y acordes de Pedro Figari. Pero Pino no depreda, se reconoce en aristas de otros para ser él mismo.
Pino reencarna la magia seductora de Sherezade, aquella doncella que conjuró la muerte por gracia de su narración a lo largo de mil y una noches. Acorde a su tiempo, Felipe Pino secuencia con brevedad un espasmo narrativo a lo Alfred Hitchcock. Alguien llama a la puerta, que se abre al abismo más temido por imprevisible. Escaleras empinadas y estrechas que no llevan a ninguna parte, como las de Piranesi, son inolcutables escenarios precarios, porteños y de otras partes.
La secuencia es humorística. Gráficamente autorreferente, como los personajes que portan bastidores de los que emerge sólo su perfil, tal vez surgido de aquellos depósitos del Banco de Préstamos donde lo sacro y lo profano, el valor y la quincalla, convivirán en penumbras armonizantes. O en los depósitos de atrezo y escenografía del Teatro Colón donde Pino trabajó y, de reojo, atesoró la materia de sus sueños, de su pintura.

Ficha. Felipe Pino. Químicamente puro. Pinturas 1970-2011 en Espacio de Arte de Fundación OSDE (Suipacha 658, 1er piso), hasta mañana. Hoy, a las 15 y a las 17, taller gratuito para chicos.


Fuente: adn Cultura La Nación

NOÉ: "NUEVA FIGURACIÓN ERA PICASSO"

Arte / Entrevista
Exhibe sus obras en Muntref, prepara un libro sobre su larga carrera, es uno de los grandes referentes de la escena argentina y habla del striptease de la pintura y la imagen en red.

Por Celina Chatruc / LA NACIÓN

Hay cajas llenas de fotos en blanco y negro sobre la mesa y las sillas de esta casa porteña del siglo XIX donde sus hijos buscaron recuerdos días atrás, antes de volver a París. En las paredes del comedor faltan dos grandes cuadros: uno se acaba de vender y otro integra su muestra actual en el Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Muntref). Pero la ausencia más notoria es la de su mujer, Nora Murphy.
Desconcertado por la muerte reciente de su compañera durante 55 años, Luis Felipe Noé recibe a adn mientras revisa esas fotos para ilustrar un libro que abarcará, en dos tomos, su vida y obra. Ardua tarea, ya que este artista de 79 años entró en la historia del arte argentino antes de cumplir los 30 como integrante del grupo Nueva Figuración; vivió en París y Nueva York; representó al país en la Bienal de Venecia; ganó, entre otros premios, el Konex de Brillante a las Artes Visuales, e incluso fundó un bar mítico: el Bar-bar-o.
Hoy dirige con Eduardo Stupía "La línea piensa", proyecto centrado en el dibujo, en el Centro Cultural Borges. A la exposición en el Muntref (ver recuadro) se sumó días atrás otra en Montevideo, con sus ilustraciones del libro Memoria del fuego , de Eduardo Galeano, y en noviembre hará su muestra anual en la galería Rubbers. Como si esto fuera poco, planea continuar sus ensayos teóricos sobre el arte, ya compilados en Antiestética (1965) y Noescritos (2007), en un libro centrado en "el striptease de la pintura".
-En Noescritos termina hablando de la crisis de la imagen. ¿En qué estado se encuentra la imagen hoy?
-Un autor alemán publicó un ensayo cuyo título lo dice todo: "Muchas imágenes, ninguna imagen". En un mundo de la imagen se tapona, por desconcierto, que el hombre construya su imagen del mundo. Creo que eso se unió a lo que llamo el striptease de la pintura. Hubo una época, desde el Renacimiento hasta el Romanticismo, de la "vestimenta de la pintura"; luego, entre el Romanticismo y el arte conceptual, viene el striptease , la voluntad de la pintura de sacarse de encima los contenidos literarios y entender su propia estructura abstracta; de ir emparentándose y conociendo su relación con la música. El striptease termina con el arte conceptual, a mediados de los años 60. Ahí surge el gran desconcierto, una verdadera crisis de qué es lo que se propone, con propuestas que van desde el hiperrealismo hasta la acción. Ahora es un tiempo de coctelera: la coctelera de la historia, de los procedimientos, de las experiencias... El intercambio entre el concepto de lo estático y el de velocidad, que es lo que más me interesa.
-También escribió que la imagen tenía que pensarse en red...
-Es lo que siento que se viene como concepto de imagen en el siglo XXI: la imagen en red. El intercambio, la interrelación de todo. Cómo un lenguaje aprende de otro lenguaje, y viceversa. Eso ya comenzó en el siglo XX, pero creo que cada vez se agudiza más. El mundo es tan veloz que las divisiones y las categorías existen pero van asimilando la esencia de las otras.
-¿Hay una síntesis?
-No creo mucho en las síntesis. Creo en el aglomerado de experiencias. El concepto de síntesis es un concepto del siglo XX: "cada vez menos". Hubo un momento en que en el striptease de la pintura se llegaba al cuadro vacío, de una sola línea, de un solo color... Y ahora creo que es lo contrario: "cada vez más", interrelacionar todas las experiencias.
-¿Se podría decir que la imagen está volviendo a ponerse esa ropa que se sacó?
-Totalmente. Pero de una manera distinta. Es como si tuviera la ropa en el piso y se la vuelve a colocar, pero en usos diferentes de los que estaban previstos.
-¿Y en qué orden se la coloca?
-Ah, no sé... Ésa es la libertad creativa.
En el taller de Noé, ese ejercicio de "vestimenta" se va improvisando a medida que avanza la obra, sin bocetos. A mitad de camino se ponen los títulos, que funcionan como "una flecha para la concreción final" de una imagen que expresa caos y velocidad mediante un perfecto equilibrio de dibujo y pintura, abstracción y figuración.
-En esa imagen actual, ¿hay una renovada vigencia del dibujo?
-Sí, absolutamente. Porque hay un nuevo entendimiento del dibujo. Antes lo trataban como arte subordinado a la pintura y, por lo tanto, era como un arte menor. Dibujar era ante todo representar y después, si uno continuaba representando bien, agregaba color. Creo que ahora el dibujo se entiende desde lo abstracto, aun cuando uno represente. Es entender la figuración desde la abstracción. A mí el nombre "Nueva Figuración" nunca me gustó.
-¿Por qué?
-Nueva Figuración era Picasso. A mí me gustaba la paradoja: "Figuración Abstracta". Siempre he amado mucho las paradojas, porque son como objetos cóncavos y convexos. Creo que todo el mundo es más o menos cóncavo-convexo. Todo tiene su reverso. Lo malo es que siempre las cosas se definen de un solo lado.
-¿El arte ayuda a ver esas paradojas sin juzgarlas?
-Depende de cada uno... Cuando se habla del "arte"... ¿Qué es el arte? El arte es entenderse con el mundo más allá de lo pragmático. La característica fundamental del ser humano es nombrar las cosas. El lenguaje se convierte en una rutina, en una cosa que se repite, y uno pierde la conciencia del nominar, porque utiliza los nombres ya hechos. Creo que la función del artista es seguir nominando las cosas.
-O sea que el artista no da nada por sentado.
-Los malos artistas dan todo por sentado. Ésa es la diferencia entre los que creen en la academia y los que no. El problema de enseñar arte es justamente dar normas, enseñar el oficio. El oficio, ante todo, es algo que se inventa.
-¿El arte no se puede enseñar?
-Se puede suscitar. Suscitar el juego. Porque todo es un juego. Cuando digo juego no digo algo menor, digo ir entendiéndose con la vida, con aproximaciones... Es ir armando el rompecabezas que es la vida, pero desde el propio punto de vista.

"Caos es el nombre de nuestros temores"

"El punto de partida es lo que he hecho en este siglo. Estoy cansado de las etiquetas que me hacen sentir la viuda de un pintor que vivió en los años 60; por el contrario, creo que mi obra ha madurado muchísimo", dice "Yuyo" Noé sobre la muestra Visiones/re-visiones . Curada por él mismo junto con Eduardo Stupía, Cecilia Ivanchevich y Diana Wechsler, reúne en el Muntref decenas de obras realizadas en la última década, en diálogo con otras anteriores. "Eso muestra una coherencia -agrega-; no solamente una evolución sino también una interrelación de intereses."
La exposición se detiene a su vez en la obra teórica de Noé, que acompañó su producción pictórica a lo largo de más de cinco décadas y que lo destaca del resto de los artistas argentinos. No podían faltar las reflexiones sobre un tema central en su trabajo, el caos, al que define como "todo aquello que sentimos como desafío de nuestro concepto de realidad. Caos es el nombre de nuestros temores, de nuestros límites".
-¿Cómo asume hoy el caos, en un momento tan caótico en la Argentina y en el mundo?
-Yo creo en el caos. Caos para mí no es desorden; es la transmutación permanente de las cosas y su interrelación. Es como cuando en física hablan de la "teoría del caos", y en realidad se refieren a lo impredecible/imprevisible. No solamente en física todo es impredecible en la actualidad, sino que lo es en todos los órdenes: político, económico, y demás. En el caos es imposible "poner orden", una expresión que les encanta a los militares, porque es querer fijar lo que no se puede fijar. Si creyéramos en el orden, estaríamos todavía en el Imperio romano o en la época de los dinosaurios. Creo que vamos en camino de un mundo cada vez menos hegemónico; la crisis del primer mundo es una clave.

Ficha:
Visiones/Re-visiones , de Luis Felipe Noé, en el Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Muntref), hasta el 23 de septiembre.


Fuente: adn Cultura

ARRANCA MAÑANA LA BIENAL DE ESCULTURA



 

EN LA CALLE. 550 ESCULTURAS.

“La Profecía”, en Resistencia, se va a poder ver y tocar. Es más: se verá cómo se desarrolla, a plena luz del día, en la calle, en doce versiones. Es que “La Profecía” es el lema de la edición 2012 de la Bienal Internacional de Esculturas que se celebra desde 1998 en la capital chaqueña. Esta edición arranca mañana y durará hasta el 28.
Estas profecías, inspiradas en las mayas, se realizarán en mármol travertino. De 210 escultores de 54 países inscriptos, fueron seleccionados: Néstor Vildoza, de Argentina; Kamen Tanev, de Bulgaria; Im Ho Young, de Corea del Sur; René Negrin Méndez, de Cuba; Mahadev (Anand) Prebhudesai, de India; Alessio Ranaldi, de Italia; Baku Inoue, de Japón; Carlos Monge, de Méjico; Mario López, de Portugal; Elias Naman, de Siria/Italia; Wang Lan-Biao, de Taiwan y Aldo Shiroma Uza, de Perú.
La Bienal, en una ciudad que tiene 550 esculturas en veredas y parques, es un evento multitudinario, un espectáculo y un taller de arte porque ofrece la posibilidad de compartir el trabajo diario y extendido de cada uno de los consagrados artistas en competencia.
Además de la competencia principal, se desarrollarán muchos otros eventos. Entre esos proyectos, se destaca la obra colectiva que realizarán los pueblos originarios con la participación del escultor Juanjo Mosca y la denuncia escultórica de Alejandro Arce y Gonzalo Colombo, que esculpirán animales naturales de Chaco, en peligro de extinción.

Fuente: clarin.com

DE KOENIGSBERG: EL PAISAJE SOY YO


Plantas, cielos, un río... El tema no importa: es solo una vía hacia la pintura


 AL INVIERNO NARANJAS, 2011. Acrílico sobre tela, 180 x 200 cm

POR MERCEDES PEREZ BERGLIAFFA


Hay que proseguir el ensayo, no importa que debamos improvisar’. Me enamoré de esos versos de Roberto Juarroz no bien los leí. Era como si él escribiera lo que yo pintaba; como si él detallara que no importa lo que pinto –el paisaje–, sino el intento del color. Que el tema es, en mi caso, una excusa”. Maggie de Koenisgberg explica así por qué, entre las inmensas pinturas que actualmente exhibe en la Sala 6 del Centro Cultural Recoleta, decidió exponer también los versos del escritor.
Sus obras cuelgan como una gran explosión de color. Como un gesto expansivo de esa riqueza cromática tan característica de la artista: los cielos son verdes, los ríos amarillos, los campos rojos… y luego todo cambia con el mismo paisaje pintado en la obra de al lado: allí los campos son amarillos, el río, naranja, el cielo, rosa. Y ese placer en la reunión y la dispersión de la materia –el óleo–, a gran escala, como el testimonio de un abrir y cerrar de brazos con el pincel en la mano. Como la secuela de un acto de generosidad. Una caricia enérgica hecha con el cuerpo.
En todas estas pinturas hay una río, siempre central, siempre fugando hacia el horizonte. Arbustos crecen a los costados, y cielos lagrimean. Y no por tormentas, sino porque en ese punto, Maggie decidió pintar con aguadas.
“El río es importante. Pero en realidad quiero llevar la reflexión hacia la pintura, hacia esa cosa compulsiva que tiene. Repito el tema para dirigir la mirada no hacia la imagen sino hacia lo que pasa ahí dentro: la pintura, el color.”, dice la artista.
Sus series anteriores siempre presentaban enormes flores pesadas, carnívoras, que ahora casi desaparecieron. “Sí, empezaron a desaparecer –comenta la pintora. Al principio sentí un vacío. Pero después apareció nuevamente y en primer plano, la pintura.” “También la flor es un ensayo”, dice Juarroz. Hay que seguir, hay que seguir, dice esta Maggie, enamorada, esta vez, del río que no es río sino la excusa; de la pintura que no es obra sino paisaje. De la imagen que no es paisaje sino que es Maggie: su propia voz interior.
FICHA
Maggie de Koenigsberg. Esto no es un paisaje
Lugar: Sala 6, Centro Cultural Recoleta, Junín 1930.
Fecha: hasta el 22 de julio.
Horario: martes a viernes, 14 a 21; sáb, dom y feriados, 12 a 21.
Entrada: gratis.
Fuente: Revista Ñ Clarín

HABRÍAN HALLADO EN FLORENCIA
LOS RESTOS DE LA VERDADERA MONA LISA

Cultura / Excavaciones en un convento
Arqueólogos intentarán reconstruir el cráneo para compararlo con la obra de Da Vinci


Los arqueólogos reanudaron las excavaciones en el convento medieval Sant'Orsola, de Florencia. Foto: AFP 

El descubrimiento de tres tumbas en el patio del convento medieval de Sant'Orsola, en Florencia, donde murió Lisa Gherardini, reaviva la esperanza de un grupo de arqueólogos italianos de poder confirmar si la viuda del comerciante Francesco Del Giocondo fue la modelo en la que se inspiró Leonardo da Vinci para retratar a La Gioconda.

El año pasado el Comité Nacional para la Valorización de los Bienes Históricos, Culturales y Ambientales había anunciado el inicio de la campaña de excavaciones arqueológicas para tratar de identificar los restos de La Gioconda en ese convento de Florencia.


El mismo grupo que coordinó el controvertido hallazgo de los restos de Caravaggio en Porto Ercole retomó sus tareas en Sant'Orsola, convento en el que se retiró la Monna Lisa cuando, en 1538, murió su esposo, un próspero comerciante de sedas amigo del padre de Leonardo, el escribano sor Piero.


El convento quedaba cerca de su casa y, tal como confirma un documento custodiado desde hace siglos en un archivo de Florencia, fue donde Lisa Gherardini murió, el 15 de julio de 1542. 

Tras varios meses de inactividad, el equipo de arqueólogos volvió a Sant'Orsola y en los últimos días excavaron tres fosas en las que encontraron restos óseos que podrían pertenecer a la Monna Lisa, cuya pintura es una de las más famosas y estudiadas del mundo y se exhibe en el Museo del Louvre.


Durante estos trabajos, además, se encontraron restos de una antigua casa parroquial que habrían construido las hermanas franciscanas a cargo del convento entre el siglo XV y principios del siglo XVI.


Los restos que fueron desenterrados serán enviados a la Dirección General de Conservación de Bienes Culturales, ubicada en Ravena, en el norte de Italia. 


Allí, según anunció el Comité para el Desarrollo del Patrimonio Cultural, se examinarán los restos y se tratará de comparar los ADN con los huesos de dos jóvenes que fueron encontrados enterrados en el mismo lugar y que se presume podrían haber sido hijos de la Monna Lisa.

Luego de los estudios de ADN, los arqueólogos tratarán de reconstruir los huesos de la cara para tratar de comparar la conformación ósea con el rostro que pintó Leonardo Da Vinci hace 500 años.



El arqueólogo Silvano Vinceti, uno de los encargados de las excavaciones en Sant'Orsola, admitió, en declaraciones a medios europeos, que todavía no se sabe si los restos encontrados pertenecen a uno o más esqueletos.


"Sí confirma la hipótesis de qu
e en el convento de Sant'Orsola todavía hay enterrados restos humanos, y no podemos excluir la posibilidad de que algunos de ellos pertenezcan a Lisa Gherardini", añadió, en declaraciones publicadas por la edición online de Daily Mail.


El hallazgo entusiasma a los arqueólogos porque se confirman algunos datos e investigaciones efectuadas tiempo atrás, entre las que se contaba el hecho de que encontraron una cripta mencionada entre la documentación del convento en 1495 y también una segunda cripta que dataría de 1625.


En la actualidad, lo que queda de Sant'Orsola son las paredes externas y algunos arcos. El convento fue un lugar religioso hasta 1810. Luego fue convertido en una fábrica de tabaco.

Durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, el lugar funcionó como hospedaje de refugiados y varios años después fue usado como aula universitaria, hasta que fue abandonado.


Hay hipótesis que señalan que los restos de La Gioconda podrían haber terminado en un basural de Florencia en los 80 debido a obras de reestructuración del convento, cuando se construyó un estacionamiento subterráneo en el sitio donde se levantaba el claustro.

Fuente: lanacion.com

ARQUEÓLOGOS ITALIANOS SIGUEN BUSCANDO
A LA HIPOTÉTICA MODELO DE LA GIOCONDA


Arqueólogos italianos que siguen buscando a la hipotética modelo de Leonardo da Vinci para pintar la Gioconda, encontraron huesos en los alrededores del convento de Santa Úrsula, en Florencia (centro), anunciaron el martes los promotores de esta búsqueda.

Por Adalberto Roque 

Arqueólogos italianos que siguen buscando a la hipotética modelo de Leonardo da Vinci para pintar la Gioconda, encontraron huesos en los alrededores del convento de Santa Úrsula, en la ciudad de Florencia, anunciaron este martes los promotores de esta búsqueda.
Uno de los pocos cuadros atribuidos con certeza a Leonardo da Vinci, el retrato de la Mona Lisa, es una pintura al óleo realizada sobre un panel de madera entre 1503 y 1506. Representa un busto, probablemente el de la florentina Lisa Gherardini (1479-1542), también conocida como Lisa del Giocondo.
Tras meses de interrupción, los arqueólogos habían reanudado la búsqueda, iniciada el año pasado en los alrededores del convento, donde, según ellos, tal vez se encuentre el esqueleto de Gherardini. Varios esqueletos hallados en tres tumbas habrán de ser enviados a la cliudad de Ravena (norte) para ser examinados, indicó Comité Nacional para la Valorización de Bienes histórico-culturales.
La identidad de la modelo nunca se logró establecer con seguridad. Investigadores italianos especializados en el esclarecimiento de misterios artísticos habían afirmado en febrero de 2011 que Leonardo da Vinci usó un joven como modelo para la Gioconda, una tesis que deja escépticos a los expertos del Louvre, propietario del cuadro.

Fuente: AFP