El papel acompaña a los artistas desde el siglo XV. Con
unas 80 obras en ese soporte, una muestra destaca su rol en la
producción artística moderna.
EL PAPEL DE LOS ARTISTAS
El papel acompaña a los artistas desde el siglo XV. Con
unas 80 obras en ese soporte, una muestra destaca su rol en la
producción artística moderna.
EL LENGUAJE DE LA GEOMETRÍA
De distintas épocas y nacionalidades, las obras de la imperdible primera muestra del MACBA recorren seis décadas de abstracción.
Por
Marina Oybin
Ahí nomás, a unos pasos del Mamba, uno se encuentra con el flamante Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires
(MACBA), un moderno edificio vidriado que alberga parte de la colección
particular de abstracción geométrica que Aldo Rubino armó en los
últimos veinte años. Rubino, que viene del mundo de las finanzas,
cumplió con el sueño del museo propio como ya lo hicieron otros
empresarios: primero Eduardo Costantini; luego, Amalia Lacroze de
Fortabat. De siete pisos y con una estructura de hormigón a la vista, el
MACBA se caracteriza por una estética bien minimalista. Los cuatro
pisos de exhibición están conectados por rampas. Desde su inauguración,
en septiembre, el museo ya fue visitado por quince mil personas.
Joe Houston, curador de la colección Hallmark de Kansas, organizó el guión curatorial de Intercambio global. Abstracción geométrica desde 1950 , la muestra inaugural. Con una selección de medio centenar de obras de la colección (integrada por unas 200), agrupadas en cuatro ejes, puso el foco en el carácter internacional de este conjunto de piezas.
“Orden e inestabilidad” incluye obras que juegan con el equilibrio a partir de la estructura compositiva. Uno se encuentra con el plato fuerte de la colección: “Avall”, de Víctor Vasarely. Giulio Carlo Argan definió las formas geométricas como símbolos espaciales, morfemas mentales: “Uno de los aspectos pedagógicos de las tablas imaginativo-nouménicas de Vasarely es que elimina la diferencia entre sensaciones ‘reales’ y sensaciones ‘ilusorias’, haciendo así posible que la conciencia utilice con valores iguales todas las informaciones visuales”.
Con pintura argentina, latinoamericana, europea y americana, esta sala es bien representativa del carácter internacional al que apunta la colección. Es posible ver obras de Matilde Pérez, Walter Leblanc, Toni Costa, Julian Stanczak, Luis Tomasello, Manuel Alvarez y Juan Melé, entre muchos otros. Es interesante comparar trabajos de artistas de distintas nacionalidades y épocas: los une un potente lenguaje común.
“Ya a mediados de los años 50 no se trabajaba con la cuestión de la composición sino con la percepción visual y la fenomenología de la percepción entendida como un fenómeno físico completo: para un fenomenólogo la visión no es solamente el nervio óptico y el cerebro, el ojo es sólo una parte de la percepción a la que hay que sumarle el entorno espacial, auditivo”, dice María José Herrera, directora artística del MACBA, refiriéndose a esta concepción que entiende la mirada también como un hecho social, en su dimensión cultural. Ante las obras, el espectador se mueve, desconfía de lo que ve, vuelve sobre sí, camina. Se produce una liberación del modo de ver heredado: el espectador abandona la contemplación tradicional, para convertir su propio cuerpo en el actor principal de la escena.
En “Efectos del color” es posible encontrar trabajos deslumbrantes donde el color genera movimiento a partir del contraste de complementarios o de grados de luz. Hay una joyita de Carlos Cruz-Diez, alquimista en el arte de la saturación retiniana, que juega con el color en movimiento: caminar viendo ese rojo furioso mutar en otros colores es un instante de alegría. Hay bellísimas obras del brasileño Almir da Silva Mavignier y del español Francisco Sobrino. Además, trabajos de Le Parc y de Joël Stein, también del GRAV (Grupo de Investigación de Arte Visual) y una sutil pintura a pura transparencia que produce un efecto fuera foco de Manuel Espinosa. Hay también obras de Kazuya Sakai, y de la escuela californiana, que no se ven frecuentemente por nuestras pampas. Una pintura de Richard Anuszkiewicz nos hace desconfiar una y otra vez del color que vemos: pone en cuestión nuestra percepción, y el trabajo obsesivo del japonés Tadasuke Kuwayama simplemente deslumbra.
Seguimos recorriendo otro piso. El sector “Formas en expansión” incluye obras de artistas que fueron contra la tradición naturalista del marco ventana, rompieron con los estrictos parámetros de la pintura tradicional. Hay obras de Carmelo Arden Quin, César Paternosto, Raúl Lozza, Alexander Liberman, Alejandro Puente, Leon Polk Smith, con una pintura de 1973 que produce un impresionante efecto que se percibe como volumen. Hay también una obra de Kenneth Noland, la única que puede verse en la Argentina.
“La cuestión del marco recortado y la pintura objeto, uno de los temas que aborda Paternosto, está vinculada a la noción de módulo y sistema, ligada al estructuralismo”, dice María José Herrera. El estructuralismo lingüístico se aplica a la imagen: es un acuerdo de equilibrios entre formas, una solidaridad entre partes. Se piensa la obra, dice Herrera, como si fuera una oración: con una sintaxis determinada, donde la unidad mínima es el color.
Por último hay una serie de obras geométricas contemporáneas que recurren al claroscuro, un ilusionismo previo al arte geométrico (ya usado desde los setenta) y, además, abandonan definitivamente los colores puros de Mondrian. Se usa desde el blanco hasta todo tipo de colores industriales, decodificados desde la moda y no desde el arte. Son lenguajes de la geometría contemporánea que, a diferencia de la geometría tradicional guiada por formas puras, hacen guiños constantes a la realidad. Los artistas se meten con diagramas, gráficos, estructuras como laberintos, plantas de estilo arquitectónico (sin connotar necesariamente a un espacio real, sino que toman la forma pura y dura). Hay señuelo y anclaje con el mundo, pero no se abusa.
Usted podrá encontrarse con una pintura geométrica de Guillermo Kuitca, mix entre laberinto y rayuela, o con “Freaking on Fluo”, donde Marta Minujín sobre una tela con retazos con imágenes de sus colchones proyecta un video con esas formas: crea un efecto hipnótico. Hay pinturas, entre otros, de Graciela Hasper, Fabián Burgos, que desata un pasaje infinito de claroscuros, y un tríptico de la española Rosa Brun que con planos uniformes de color indaga en el grado cero de representación posible. “Sony (Los Angeles)” es una obra de la inglesa Sarah Morris hecha con pintura sintética y colores bien ligados a la industria.
Un consejo: antes de irse regrese a ver nuevamente las obras de Tadasuke Kuwayama, Julio Le Parc, Marcos Coelho Benjamín, Francisco Sobrino y Cruz-Diez. Es posible disfrutar una vez más de unos instantes de deslumbrante felicidad.
Fuente: Revista Ñ Clarín
Joe Houston, curador de la colección Hallmark de Kansas, organizó el guión curatorial de Intercambio global. Abstracción geométrica desde 1950 , la muestra inaugural. Con una selección de medio centenar de obras de la colección (integrada por unas 200), agrupadas en cuatro ejes, puso el foco en el carácter internacional de este conjunto de piezas.
“Orden e inestabilidad” incluye obras que juegan con el equilibrio a partir de la estructura compositiva. Uno se encuentra con el plato fuerte de la colección: “Avall”, de Víctor Vasarely. Giulio Carlo Argan definió las formas geométricas como símbolos espaciales, morfemas mentales: “Uno de los aspectos pedagógicos de las tablas imaginativo-nouménicas de Vasarely es que elimina la diferencia entre sensaciones ‘reales’ y sensaciones ‘ilusorias’, haciendo así posible que la conciencia utilice con valores iguales todas las informaciones visuales”.
Con pintura argentina, latinoamericana, europea y americana, esta sala es bien representativa del carácter internacional al que apunta la colección. Es posible ver obras de Matilde Pérez, Walter Leblanc, Toni Costa, Julian Stanczak, Luis Tomasello, Manuel Alvarez y Juan Melé, entre muchos otros. Es interesante comparar trabajos de artistas de distintas nacionalidades y épocas: los une un potente lenguaje común.
“Ya a mediados de los años 50 no se trabajaba con la cuestión de la composición sino con la percepción visual y la fenomenología de la percepción entendida como un fenómeno físico completo: para un fenomenólogo la visión no es solamente el nervio óptico y el cerebro, el ojo es sólo una parte de la percepción a la que hay que sumarle el entorno espacial, auditivo”, dice María José Herrera, directora artística del MACBA, refiriéndose a esta concepción que entiende la mirada también como un hecho social, en su dimensión cultural. Ante las obras, el espectador se mueve, desconfía de lo que ve, vuelve sobre sí, camina. Se produce una liberación del modo de ver heredado: el espectador abandona la contemplación tradicional, para convertir su propio cuerpo en el actor principal de la escena.
En “Efectos del color” es posible encontrar trabajos deslumbrantes donde el color genera movimiento a partir del contraste de complementarios o de grados de luz. Hay una joyita de Carlos Cruz-Diez, alquimista en el arte de la saturación retiniana, que juega con el color en movimiento: caminar viendo ese rojo furioso mutar en otros colores es un instante de alegría. Hay bellísimas obras del brasileño Almir da Silva Mavignier y del español Francisco Sobrino. Además, trabajos de Le Parc y de Joël Stein, también del GRAV (Grupo de Investigación de Arte Visual) y una sutil pintura a pura transparencia que produce un efecto fuera foco de Manuel Espinosa. Hay también obras de Kazuya Sakai, y de la escuela californiana, que no se ven frecuentemente por nuestras pampas. Una pintura de Richard Anuszkiewicz nos hace desconfiar una y otra vez del color que vemos: pone en cuestión nuestra percepción, y el trabajo obsesivo del japonés Tadasuke Kuwayama simplemente deslumbra.
Seguimos recorriendo otro piso. El sector “Formas en expansión” incluye obras de artistas que fueron contra la tradición naturalista del marco ventana, rompieron con los estrictos parámetros de la pintura tradicional. Hay obras de Carmelo Arden Quin, César Paternosto, Raúl Lozza, Alexander Liberman, Alejandro Puente, Leon Polk Smith, con una pintura de 1973 que produce un impresionante efecto que se percibe como volumen. Hay también una obra de Kenneth Noland, la única que puede verse en la Argentina.
“La cuestión del marco recortado y la pintura objeto, uno de los temas que aborda Paternosto, está vinculada a la noción de módulo y sistema, ligada al estructuralismo”, dice María José Herrera. El estructuralismo lingüístico se aplica a la imagen: es un acuerdo de equilibrios entre formas, una solidaridad entre partes. Se piensa la obra, dice Herrera, como si fuera una oración: con una sintaxis determinada, donde la unidad mínima es el color.
Por último hay una serie de obras geométricas contemporáneas que recurren al claroscuro, un ilusionismo previo al arte geométrico (ya usado desde los setenta) y, además, abandonan definitivamente los colores puros de Mondrian. Se usa desde el blanco hasta todo tipo de colores industriales, decodificados desde la moda y no desde el arte. Son lenguajes de la geometría contemporánea que, a diferencia de la geometría tradicional guiada por formas puras, hacen guiños constantes a la realidad. Los artistas se meten con diagramas, gráficos, estructuras como laberintos, plantas de estilo arquitectónico (sin connotar necesariamente a un espacio real, sino que toman la forma pura y dura). Hay señuelo y anclaje con el mundo, pero no se abusa.
Usted podrá encontrarse con una pintura geométrica de Guillermo Kuitca, mix entre laberinto y rayuela, o con “Freaking on Fluo”, donde Marta Minujín sobre una tela con retazos con imágenes de sus colchones proyecta un video con esas formas: crea un efecto hipnótico. Hay pinturas, entre otros, de Graciela Hasper, Fabián Burgos, que desata un pasaje infinito de claroscuros, y un tríptico de la española Rosa Brun que con planos uniformes de color indaga en el grado cero de representación posible. “Sony (Los Angeles)” es una obra de la inglesa Sarah Morris hecha con pintura sintética y colores bien ligados a la industria.
Un consejo: antes de irse regrese a ver nuevamente las obras de Tadasuke Kuwayama, Julio Le Parc, Marcos Coelho Benjamín, Francisco Sobrino y Cruz-Diez. Es posible disfrutar una vez más de unos instantes de deslumbrante felicidad.
Fuente: Revista Ñ Clarín
DAVID HOCKNEY
DIBUJÓ LOS CUENTOS DE LOS HERMANOS GRIMM
Como parte de las celebraciones por el 200
aniversariode la primera edición, una muestra en Madrid exhibe grabados
en los que el artista británico pasó por el tamiz de la modernidad los
cuentos menos conocidos de los hermanos alemanes.
| El chico escondido en un pez. David Hockney (Fundación Canal) |
David Hockney, el polifacético artista inglés afincado en Los
Ángeles es un "enamorado de los cuentos", lo que le llevó en 1969 a
pasar los clásicos relatos de los hermanos Grimm por el tamiz de la
modernidad que imprime toda su obra. La Fundación Canal expone en Madrid
desde el 30 de enero hasta el 14 de abril la serie de 39 grabados
creados por Hockney (Bradford, 1937) basados en seis cuentos de los
menos conocidos de los hermanos Grimm: "El enano saltarín", "Verdezuela"
(Rapunzel), "El viejo Rinkrank", "Piñoncito", "La liebre de mar" y
"Juan sin miedo".
Coincidiendo con el 200 aniversario de la primera edición de los cuentos de Jacob y Wilhelm Grimm, los grabados del artista inglés aportan un punto de vista "original" y "grandes dosis de humor" sobre la obra de los dos hermanos alemanes, según manifestó el crítico de arte Francisco Carpio, encargado de presentar a los periodistas la exposición. Para Carpio, la exposición muestra la faceta menos conocida de "uno de los artistas más importantes del siglo XX", la de ilustrador-grabador, y da muestra de su dominio "de todas las artes plásticas".
David Hockney empleó un año entero en realizar estos grabados, para los que buscó los cuentos menos famosos de los hermanos Grimm y, sobre todo, aquellos que le divirtieran o que supusieran "un reto plástico" para él, prescindiendo en algunos de ellos de elementos significativos o bien aportando otros que él consideraba oportuno "sin variar por ello el significado de los relatos", según Carpio. Además, según el crítico de arte, las ilustraciones revelan el "profundo conocimiento" de Hockney de la tradición pictórica clásica, en las que no faltan alusiones a grandes artistas como Leonardo Da Vinci, Uccello, Carpaccio o Goya, utilizando técnicas similares a las de éstos.
Así,
el artista inglés combina a lo largo de estos 39 grabados tres técnicas
distintas, como son el aguafuerte, aguatinta y punta seca, en función
de su intención por aportar un toque dramático, divertido o de efectos
asombrosos a las ilustraciones. El sorprendente diseño expositivo de
Enrique Bonet introduce al visitante de la muestra en un cuento, como si
estuviera pasando páginas de alguno de los famosos cuentos de los
Grimm, gracias a la decoración de la sala y a los colores y luces
utilizados para recrear el mágico mundo de los cuentos.
Un homenaje a Catherina Dorothea Viehmann --la anciana alemana que relató a los Grimm la mayoría de los cuentos que ellos luego recopilaron-- abre la muestra, una mujer "a la que ni siquiera Jacob y Wilhelm homenajearon" y a quien Hockney reconoció el mérito de transmitir para las generaciones venideras esas historias populares. "El chico escondido en un pez" (de "La liebre de mar"); "La cocinera" (de "Piñoncito"), en la que Hockney se inspira en las cabezas grotescas de Da Vinci; o "Rapunzel creciendo en su jardín", con influencias de Brueghel, son algunos de los grabados que se pueden ver en la Fundación Canal.
Los grabados, alejados de las coloristas y características pinturas del artista inglés, esconden, según Carpio, "constantes guiños" y referencias a la historia del arte, pero también a la literatura e incluso al cine, y en los mismos su creador se toma "constantes licencias" para adaptar el dibujo a lo que quiere ilustrar.
Las emblemáticas torres que aparecen en muchos cuentos clásicos están en seis de los 39 grabados de Hockney, experimentando distintos estilos con las mismas, especialmente en el cuento de Rapunzel, que acapara cuatro de ellas. "Juan sin miedo" monopoliza, por ser la historia más larga, una sala para todas sus ilustraciones, rodeadas de la atmósfera "inquietante y de misterio" que envuelve el cuento ayudándose del color rojo.
En toda la serie de "Juan sin miedo" destaca la inspiración que el artista encuentra en Magritte y Carpaccio, con una mezcla de realidad y fantasía, como en la ilustración de "El sacristán disfrazado de fantasma". "Esos grabados acabaron convirtiéndose en algunas de mis piezas más famosas", escribió Hockney sobre su trabajo inspirado en los cuentos de los hermanos Grimm, y recordaba el tiempo empleado en los mismos al señalar: "Si trabajas en una pintura durante un año, la consideras una pieza importante".
Fuente: EFE / Concha Carrón
Coincidiendo con el 200 aniversario de la primera edición de los cuentos de Jacob y Wilhelm Grimm, los grabados del artista inglés aportan un punto de vista "original" y "grandes dosis de humor" sobre la obra de los dos hermanos alemanes, según manifestó el crítico de arte Francisco Carpio, encargado de presentar a los periodistas la exposición. Para Carpio, la exposición muestra la faceta menos conocida de "uno de los artistas más importantes del siglo XX", la de ilustrador-grabador, y da muestra de su dominio "de todas las artes plásticas".
David Hockney empleó un año entero en realizar estos grabados, para los que buscó los cuentos menos famosos de los hermanos Grimm y, sobre todo, aquellos que le divirtieran o que supusieran "un reto plástico" para él, prescindiendo en algunos de ellos de elementos significativos o bien aportando otros que él consideraba oportuno "sin variar por ello el significado de los relatos", según Carpio. Además, según el crítico de arte, las ilustraciones revelan el "profundo conocimiento" de Hockney de la tradición pictórica clásica, en las que no faltan alusiones a grandes artistas como Leonardo Da Vinci, Uccello, Carpaccio o Goya, utilizando técnicas similares a las de éstos.
| Añadir leyendaEl sacristán disfrazado de fantasma. David Hockney (Fundación Canal) |
Un homenaje a Catherina Dorothea Viehmann --la anciana alemana que relató a los Grimm la mayoría de los cuentos que ellos luego recopilaron-- abre la muestra, una mujer "a la que ni siquiera Jacob y Wilhelm homenajearon" y a quien Hockney reconoció el mérito de transmitir para las generaciones venideras esas historias populares. "El chico escondido en un pez" (de "La liebre de mar"); "La cocinera" (de "Piñoncito"), en la que Hockney se inspira en las cabezas grotescas de Da Vinci; o "Rapunzel creciendo en su jardín", con influencias de Brueghel, son algunos de los grabados que se pueden ver en la Fundación Canal.
Los grabados, alejados de las coloristas y características pinturas del artista inglés, esconden, según Carpio, "constantes guiños" y referencias a la historia del arte, pero también a la literatura e incluso al cine, y en los mismos su creador se toma "constantes licencias" para adaptar el dibujo a lo que quiere ilustrar.
| Suplicando por el niño. David Hockney (Fundación Canal) |
Las emblemáticas torres que aparecen en muchos cuentos clásicos están en seis de los 39 grabados de Hockney, experimentando distintos estilos con las mismas, especialmente en el cuento de Rapunzel, que acapara cuatro de ellas. "Juan sin miedo" monopoliza, por ser la historia más larga, una sala para todas sus ilustraciones, rodeadas de la atmósfera "inquietante y de misterio" que envuelve el cuento ayudándose del color rojo.
En toda la serie de "Juan sin miedo" destaca la inspiración que el artista encuentra en Magritte y Carpaccio, con una mezcla de realidad y fantasía, como en la ilustración de "El sacristán disfrazado de fantasma". "Esos grabados acabaron convirtiéndose en algunas de mis piezas más famosas", escribió Hockney sobre su trabajo inspirado en los cuentos de los hermanos Grimm, y recordaba el tiempo empleado en los mismos al señalar: "Si trabajas en una pintura durante un año, la consideras una pieza importante".
Fuente: EFE / Concha Carrón
BIODISEÑO O LA INCORPORACIÓN DE LO ORGÁNICO
A LA CREACIÓN
Un libro editado por el MoMA reúne una colección de
objetos inspirados en la biología: la lámpara halflife, que depende de
hámsteres y luciérnagas; una lámpara de mesa de musgo, que se enciende
con bacterias; y el algaerium, una tela viva.
| RÍO LOCAL. Objetos para el hogar inspirados en la biología como este sistema de Mathieu Lehanneur para la cría de peces y plantas en el hogar. |
Por
JULIE LASKY
- The New York Times
Si hemos de creer en medio siglo de comerciales de TV, el
cuidado del hogar es una guerra: matar bacterias, eliminar hongos y
torturar ácaros. Pero una idea más pacífica respecto a que la naturaleza
puede ser un invitado bienvenido en la casa es la que expresa "Bio
Design: Nature, Science, Creativity" (Biodiseño: Naturaleza, ciencia,
creatividad), un libro publicado el mes pasado por el Museo de Arte
Moderno.
Escrito por William Myers, profesor de Nueva York,
"Biodiseño" se ocupa del movimiento cada vez más importante que busca
integrar los procesos orgánicos a la creación de edificios y objetos
domésticos para conservar los recursos y limitar los desechos. Los 73
proyectos del libro muestran cómo se puede convencer a los árboles vivos
de convertirse en casas y puentes; las lámparas pueden funcionar con
luminiscencia de luciérnagas; el ADN humano puede cambiar el color de
las petunias; y el hormigón puede autorrepararse como si fuera piel
humana.
Nos han condicionado para que les tengamos miedo a los
microorganismos, dijo Myers, "pero, en realidad, pueden ser útiles y lo
han sido durante miles de años, si uno piensa en las comidas al horno y
la fermentación de bebidas".
Los diseñadores suelen copiar a la
naturaleza. Entre los ejemplos se cuentan la imponente arquitectura de
Antonio Gaudí, el empapelado floreado de William Morris y las mesas de
madera de George Nakashima. La tecnología de punta no les quita nada a
los diseños inspirados en la naturaleza sino que los realza. En 2006, el
diseñador holandés Joris Laarman presentó una silla modelada por
computadora según los principios del desarrollo de los tejidos óseos, de
modo que las partes de la silla sometidas a mayor tensión eran más
gruesas, mientras que las que soportaban menos sobrecarga eran más
delgadas. El resultado fue un uso eficiente del material y una forma
espectacular.
Aparte de la forma, el biodiseño pasa por dominar
la maquinaria del mundo natural para hacer lo que hace la naturaleza:
almacenar y convertir energía, producir oxígeno, neutralizar las
sustancias tóxicas y eliminar los desechos.
La lámpara Halflife
de 2010 de Laarman es un buen ejemplo. El artefacto, prototipo de una
pantalla revestida con células de ovario de hamster con ADN de
luciérnagas, genera una reacción enzimática que hace que la lámpara se
encienda sin necesidad de pilas. Lo que la lámpara sí necesita es un
suministro constante de nutrientes para mantener vivas las células.
"Solemos
pensar que podemos desechar los objetos", señaló Laarman. "No estamos
acostumbrados a objetos que podemos cuidar o tratar bien o que se
renuevan solos".
¿Células de ovario de hamster como mascotas? En
el país de las maravillas de la biotecnología, las bacterias son
bellas, el musgo es eléctrico y los azulejos decorativos están animados.
Bacterioptica, por ejemplo, es una araña diseñada por Petia
Morozov de Montclair, Nueva Jersey, con placas de Petri llenas de
cultivos de bacterias envueltas en una maraña de fibra óptica. El dibujo
y el color de las bacterias (idealmente provistas por los miembros y
las mascotas de la familia) modifican la cualidad de la luz.
La
Mesa de Musgo, colaboración entre los científicos Carlos Peralta y Alex
Driver de Gran Bretaña y Paolo Bombelli de Italia, aprovecha la pequeña
corriente eléctrica que se produce cuando determinadas bacterias
consumen compuestos orgánicos que libera el musgo durante la
fotosíntesis. Usando fibra de carbono para absorber la carga, los
científicos generaron con su mesa suficiente electricidad para alimentar
la lámpara adosada.
También está Growth Pattern, una serie de
azulejos decorativos diseñados por la artista de Seattle Allison Kudla,
que cambian de dibujo porque están hechos de hojas de tabaco cortadas
dispuestas sobre una rejilla de placas de Petri cuadradas. Impregnadas
de una solución que se comporta como una hormona, las hojas producen
nuevo crecimiento.
"Muchísimas veces los dibujos decorativos se
basan en sistemas botánicos", dijo Kudla respecto del motivo simétrico
(originalmente pensó en tejido de damasco). Las plantas sobreviven hasta
seis meses si se controla con cuidado la solución y se reemplazan las
placas que se contaminan con bacterias.
Un dato curioso del
biodiseño es que los organismos que se introducen en el entorno
doméstico a menudo deben ser protegidos más que combatidos. Marin Sawa,
arquitecta de Londres que manipula el color de las microalgas contenidas
en tubos flexibles para crear una especie de tela viviente, califica el
impulso de proteger sus muestras de las fuerzas destructivas de un
espacio habitable de "pensamiento inverso".
Explicó lo
siguiente: "Necesito que estén absolutamente incontaminadas para que
puedan vivir y realizar la fotosíntesis, que es uno de los sistemas
biológicos más importantes de este planeta". (Las algas, hizo notar,
producen casi la mitad de nuestro oxígeno.) Sin embargo, los
biodiseñadores deben vérselas con el factor Frankenstein: la
preocupación de que sus experimentos provoquen un nuevo horror
incontrolable.
Mitchell Joachim, que cofundó el estudio de
arquitectura y diseño Terreform One de Brooklyn y dirige un
biolaboratorio dentro de él, sostiene que periódicamente lo visitan
representantes del Departamento de Seguridad Interior y el FBI.
"Se
dan una vuelta para ver cómo es un laboratorio salubre y basado en una
comunidad de trabajo", contó, "a diferencia de una célula terrorista".
Opina que el temor a que los investigadores cometan un error y provoquen
una espantosa situación de ciencia ficción es exagerado.
"Sería como estar diseñando una tetera y accidentalmente fabricar una ametralladora", dijo. "No pasa".
Joachim
es parte del equipo responsable de elaborar el concepto de árboles
vivos injertados unos en otros para crear una cúpula protectora. También
ha imaginado una casa hecha de tejido vivo aunque él prefiere el
término "carne" y está trabajando en una silla hecha de un nuevo
plástico biodegradable que combina raíz de hongos con celulosa. "Cuando
uno se cansa de la silla", añadió, "no la tira a la basura. La arroja al
jardín y alimenta a otras criaturas. Es parte de la red de la vida".
Fuente: Revista Ñ Clarín
DESCUBREN UN LIENZO DE RUBENS
EN EL PALACIO REAL DE MADRID
Mide cuatro metros y estaba catalogado como una
pintura anónima del siglo XVIII. La mayoría de los investigadores creían
que la pintura se había quemado en un incendio.
| RAPTO DE LAS SABINAS. El boceto de la obra de Rubens y Gaspar de Craye. |
POR
MADRID, LA VANGUARDIA
El antiguo conservador de pintura flamenca del Museo del Prado,
Matías Díaz Padrón, descubrió en los fondos del Palacio Real de Madrid
la autoría de un lienzo realizado por Rubens (1577–1640) y Gaspar de
Crayer (1582 -1669).
Según el investigador se trata de Rapto de las sabinas, un “lienzo enorme de cuatro metros, que estaba catalogado como una pintura anónima del siglo XVIII”. “Hay mucho aún por estudiar”, explicó. La mayoría de los investigadores creían que la pintura se había quemado en un incendio.
El lienzo, que se encuentra en un “estado lamentable”, coincide en “tema e historia” con una de las últimas obras que encargaron a Rubens antes de morir. La pintura fue un pedido del rey Felipe IV de Austria para el Salón de los Espejos del Palacio. “Rubens trabajaba angustiado por terminar”. Sin embargo, el artista sólo realizó el boceto y el diseño, ya que murió al poco tiempo. Van Dyck fue uno de los candidatos a terminar el trabajo, pero fue el belga Gaspar de Crayer quien culminó la obra.
Fuente: clarin.com
Según el investigador se trata de Rapto de las sabinas, un “lienzo enorme de cuatro metros, que estaba catalogado como una pintura anónima del siglo XVIII”. “Hay mucho aún por estudiar”, explicó. La mayoría de los investigadores creían que la pintura se había quemado en un incendio.
El lienzo, que se encuentra en un “estado lamentable”, coincide en “tema e historia” con una de las últimas obras que encargaron a Rubens antes de morir. La pintura fue un pedido del rey Felipe IV de Austria para el Salón de los Espejos del Palacio. “Rubens trabajaba angustiado por terminar”. Sin embargo, el artista sólo realizó el boceto y el diseño, ya que murió al poco tiempo. Van Dyck fue uno de los candidatos a terminar el trabajo, pero fue el belga Gaspar de Crayer quien culminó la obra.
Fuente: clarin.com
HABRÁ MUESTRAS DE ARTE PARA TODOS LOS GUSTOS
Variada propuesta de los museos argentinos: en 2013 podrán verse obras de Berni y de la Bauhaus, entre otros grandes tesoros.
| PLATO FUERTE. En junio, el MALBA organiza una muestra de la excéntrica artista japonesa Yayoi Kusama. |
Por
Mercedes Pérez Bergliaffa
Los museos del país vienen con una programación cargada para
2013. A mediados de año, se realizará en la Fundación Proa la gran
muestra Oskar Schlemmer y la influencia de la Bauhaus en el teatro, la escenografía, el cine y el diseño gráfico. Es la primera exposición internacional sobre formas revolucionarias aplicadas a estas disciplinas a principios del siglo XX.
Schlemmer fue exponente de la Bauhaus, la escuela de artesanía, diseño, arte y arquitectura fundada en 1919 en Alemania, que sentó muchas de las bases de lo que hoy se conoce como diseño industrial y diseño gráfico, y de gran parte de la arquitectura del siglo XX.
Habrá otro plato fuerte en junio en MALBA: es la muestra de la excéntrica artista japonesa Yayoi Kusama, que vive cómodamente en una clínica neuropsiquiátrica –no se quiere ir de allí, se siente bien, dice-, desde 1973, cuando regresó de los Estados Unidos, adonde había ido en 1957 en busca de arte y psicodelia. Sus obras son, generalmente, instalaciones con espejos, globos y juguetes, con ella ubicada en medio. Pero sus trabajos más característicos son grandes espacios recubiertos obsesivamente de inmensos lunares o manchas que marean un poco.
En marzo, en el mismo museo podrá verse la muestra de la brasileña Adriana Varejao, Historia en los márgenes; en septiembre una gran exposición de la grabadora argentina Liliana Porter, y para noviembre, MALBA programa una inmensa exhibición de Antonio Berni, basada en sus dos personajes principales.
Antonio Berni: Juanito y Ramona se llama la muestra, que se expondrá en el Museo de Bellas Artes de Houston –con el que MALBA tiene un acuerdo-, y en 2014 en Buenos Aires.
El Centro Cultural Recoleta arrancará el año con una exhibición del fotógrafo Marcos López y luego una del grupo Mondongo, mientras que el Espacio Fundación Telefónica presentará en julio una exposición del gran artista conceptual Leandro Katz. En el Museo Sívori se podrá ver la obra del cinético César Fioravanti en noviembre, y una exposición colectiva de grabado satírico, en julio.
Desde la institución de arte más importante del país, el Museo Nacional de Bellas Artes, dijeron que en marzo habrá una muestra de pinturas y esculturas argentinas del siglo XX, con obras de la Cancillería; y más tarde, una con esculturas del propio patrimonio. La gran expectativa es la inauguración de las salas del primer piso, que albergan arte argentino del siglo XX –ahora en diálogo con obras internacionales-, con nuevo guión curatorial, nueva disposición museográfica y reformas arquitectónicas. Por la llamativa situación en que se encuentra el museo –su director, Guillermo Alonso, terminó su mandato en diciembre y aún no hay información oficial acerca del presente o futuro del cargo– la fecha de inauguración es incierta.
En otras provincias, en San Juan, por ejemplo, en el Museo de Bellas Artes Franklin Rawson se mostrarán, durante marzo, textos y videos inéditos de la controversial Liliana Maresca. Para mayo, el museo prepara una retrospectiva del uruguayo Carmelo Arden Quin –también estará en el Museo Caraffa de Córdoba — y una muestra del gran santiagueño Ramón Gómez Cornet. Rosario prepara, a través de su Museo de Arte, la muestra Entresiglos. El impulso cosmopolita en Rosario; en mayo una del pintor sanjuanino Carlos Gómez Centurión, y en octubre, un nuevo guión de las obras propias del artista Xul Solar.
Este año el arte tiene oferta para todos los gustos: ¡no hay excusas! Las obras lo esperan.
Fuente: Revista Ñ Clarín
Schlemmer fue exponente de la Bauhaus, la escuela de artesanía, diseño, arte y arquitectura fundada en 1919 en Alemania, que sentó muchas de las bases de lo que hoy se conoce como diseño industrial y diseño gráfico, y de gran parte de la arquitectura del siglo XX.
Habrá otro plato fuerte en junio en MALBA: es la muestra de la excéntrica artista japonesa Yayoi Kusama, que vive cómodamente en una clínica neuropsiquiátrica –no se quiere ir de allí, se siente bien, dice-, desde 1973, cuando regresó de los Estados Unidos, adonde había ido en 1957 en busca de arte y psicodelia. Sus obras son, generalmente, instalaciones con espejos, globos y juguetes, con ella ubicada en medio. Pero sus trabajos más característicos son grandes espacios recubiertos obsesivamente de inmensos lunares o manchas que marean un poco.
En marzo, en el mismo museo podrá verse la muestra de la brasileña Adriana Varejao, Historia en los márgenes; en septiembre una gran exposición de la grabadora argentina Liliana Porter, y para noviembre, MALBA programa una inmensa exhibición de Antonio Berni, basada en sus dos personajes principales.
Antonio Berni: Juanito y Ramona se llama la muestra, que se expondrá en el Museo de Bellas Artes de Houston –con el que MALBA tiene un acuerdo-, y en 2014 en Buenos Aires.
El Centro Cultural Recoleta arrancará el año con una exhibición del fotógrafo Marcos López y luego una del grupo Mondongo, mientras que el Espacio Fundación Telefónica presentará en julio una exposición del gran artista conceptual Leandro Katz. En el Museo Sívori se podrá ver la obra del cinético César Fioravanti en noviembre, y una exposición colectiva de grabado satírico, en julio.
Desde la institución de arte más importante del país, el Museo Nacional de Bellas Artes, dijeron que en marzo habrá una muestra de pinturas y esculturas argentinas del siglo XX, con obras de la Cancillería; y más tarde, una con esculturas del propio patrimonio. La gran expectativa es la inauguración de las salas del primer piso, que albergan arte argentino del siglo XX –ahora en diálogo con obras internacionales-, con nuevo guión curatorial, nueva disposición museográfica y reformas arquitectónicas. Por la llamativa situación en que se encuentra el museo –su director, Guillermo Alonso, terminó su mandato en diciembre y aún no hay información oficial acerca del presente o futuro del cargo– la fecha de inauguración es incierta.
En otras provincias, en San Juan, por ejemplo, en el Museo de Bellas Artes Franklin Rawson se mostrarán, durante marzo, textos y videos inéditos de la controversial Liliana Maresca. Para mayo, el museo prepara una retrospectiva del uruguayo Carmelo Arden Quin –también estará en el Museo Caraffa de Córdoba — y una muestra del gran santiagueño Ramón Gómez Cornet. Rosario prepara, a través de su Museo de Arte, la muestra Entresiglos. El impulso cosmopolita en Rosario; en mayo una del pintor sanjuanino Carlos Gómez Centurión, y en octubre, un nuevo guión de las obras propias del artista Xul Solar.
Este año el arte tiene oferta para todos los gustos: ¡no hay excusas! Las obras lo esperan.
Fuente: Revista Ñ Clarín
LUX LINDNER:
CON TIEMPO DE VIDEOJUEGO Y ESPIRITU DE CIENCIA FICCION
Inspirado en la “VuelVIlla” de Xul Solar y la
“Ciudad Hidroespacial” de Gyula Kosice, el artista presenta un microfilm
entre la batalla y la sublevación. Se puede ver hasta fines de marzo en
el Espacio Digital del MAMBA.
| BATALLA 3D. Una captura del microfilm "Los descansos de pantalla se derrumbarán sobre tu cabeza", de Lux Lidner |
La nueva obra de Lux Lindner que se exhibe hasta finales de
marzo en el Espacio Digital del segundo subsuelo del MAMBA es
inspiradora.
Ya desde su título produce curiosidad y atracción. Lindner decidió llamar a este film breve pero contundente Los descansos de pantalla se derrumbarán sobre tu cabeza, un modo de decirnos –tal vez– que lo que realmente nos demolerá es estar desconectados de algún dispositivo carente
de pantalla. En este mundo cada vez más lleno de pantallas, cerrar los
ojos ante ellas o despistarnos en su observación, podrían tener un
efecto fatal. Tan fatal como cerrar los ojos o no mirar lo que él pone
en una de ellas.
Lindner elige poner en su pantalla una simulación
muy estimulante de un supuesto videojuego donde se encuentran en
“lucha” dos diseños urbanos utópicos de artistas argentinos notables por
su originalidad. Las ciudades que se confrontan son la VuelVilla de Xul Solar y La Ciudad Hidroespacial de Gyula Kosice.
Todo
un mundo épico se abre en este microfilm, llamarlo así parece cosa de
espías, es micro por su brevedad y también por su austeridad, una suerte
de falta de recursos reconocida por el propio artista pero que aquí
puede pensarse como una buena suerte porque funciona muy bien.
Entre las
numerosas inquietudes de Lindner se encuentra el trabajo en 3D que es
el que despliega en esta obra, un trabajo que afinó realizando un master
en New York no hace tantos años.
| CONTIENDA. Dos diseños urbanos utópicos, la VuelVilla de Xul Solar y La Ciudad Hidroespacial de Gyula Kosice, se enfrentan en la obra de Lindner. |
Eligió para estrenar su obra,
que abre un duelo en el arte argentino, un museo de prestigio vapuleado,
pero el museo de arte moderno de la ciudad al fin, y no es un detalle.
En las entrañas de donde deberían tener lugar las exhibiciones más
importantes de la creación nacional, Lindner nos enrostra su obra. Para
que pensemos como jugando qué tienen estos modelos no sólo de ciudad,
sino también de producción de arte, de desafiante, de vencedor, de vital
y único.
Aunque la obra se presenta como la simulación de un videojuego o, al menos, puede ser mirada como tal, Lindner confiesa a Ñ Digital:
“No me siento muy afín a los videojuegos, me interesan más las
películas épicas del siglo XX. Creo que los videojuegos cayeron
demasiado pronto en la volteada que transformó la interactividad en una
instancia mercachifle. El cine fue mercachifle y está desapareciendo en
un escenario mercachifle, pero después de habernos dejado un Bergman, un
Godard y otros. El videojuego no llegó a esas alturas”.
Desechado el videojuego como contenido pero no como procedimiento de trabajo, el artista se atreve a contarnos la gesta de Los descansos de pantalla se derrumbarán sobre tu cabeza, donde no se priva de hacer un llamado de atención a los creadores locales.
Nos dice: “En la obra del MAMBA traté mas bien de inspirarme en películas blanco y negro donde barcos piratas se tiran cañonazos o naves espaciales de 1977 se disparan con cañones de fotones.
Siempre me interesó la ciencia ficción y me ha vuelto a interesar, estoy escribiendo historias y obras de teatro en ese género. Kosice y Xul me parecen utopistas importantes en el contexto de un arte que suele volar bajo como el nuestro. Mucho de nuestro arte es periodismo de aventura o ilustración de alguna moda política o artística del momento, pero falta la toma de distancia. En mi humilde entender, tanto Solar como Kosice intentaron algo en el sentido de una toma de distancia de una realidad determinada periodísticamente; lo que habría que ver es si esa distancia no fue tan grande que terminaron siendo ignorados demasiado tiempo y terminaron encapsulados como se hace con chistes crípticos e inofensivos. Cuando digo ‘arte como periodismo’ digo (Carlos) Gorriarena o Pablo Suárez, por ejemplo, un arte que busca comunicación y acuerdo con su espectador de modo muy enfático. Me parece que esto puede estar bien como válvula de escape en escenarios dictatoriales clásicos, pero en situaciones más institucionales representativas’ pierde su función”.
| RECREACION. Notable por su originalidad, la Ciudad Hidroespacial de Gyula Kosice, por Lindner. |
Nos dice: “En la obra del MAMBA traté mas bien de inspirarme en películas blanco y negro donde barcos piratas se tiran cañonazos o naves espaciales de 1977 se disparan con cañones de fotones.
Siempre me interesó la ciencia ficción y me ha vuelto a interesar, estoy escribiendo historias y obras de teatro en ese género. Kosice y Xul me parecen utopistas importantes en el contexto de un arte que suele volar bajo como el nuestro. Mucho de nuestro arte es periodismo de aventura o ilustración de alguna moda política o artística del momento, pero falta la toma de distancia. En mi humilde entender, tanto Solar como Kosice intentaron algo en el sentido de una toma de distancia de una realidad determinada periodísticamente; lo que habría que ver es si esa distancia no fue tan grande que terminaron siendo ignorados demasiado tiempo y terminaron encapsulados como se hace con chistes crípticos e inofensivos. Cuando digo ‘arte como periodismo’ digo (Carlos) Gorriarena o Pablo Suárez, por ejemplo, un arte que busca comunicación y acuerdo con su espectador de modo muy enfático. Me parece que esto puede estar bien como válvula de escape en escenarios dictatoriales clásicos, pero en situaciones más institucionales representativas’ pierde su función”.
| INSPIRACION. “No me siento muy afín a los videojuegos, creo que cayeron demasiado pronto en la volteada que transformó la interactividad en una instancia mercachifle". |
Pero
no se quede en la crítica hacia la obra ajena, también es duro con él
mismo, por lo que sus pensamientos hacia otros artistas no pierden
legitimidad. Así afirma: “Admito que me hubiera gustado una relación más
complicada y detallada entre ambos emprendimientos, el de Solar y
Kosice, que una ‘batalla’ con un ‘ganador’, ahí sencillamente intervino
el factor tiempo levándome sin proponérmelo yo al tempo del
videogame. Igual aclaro que le tomé cierta antipatía a la Ciudad
Hidroespacial a partir de un video que vi en la fundación Klemm donde
una Ciudad Hidroespacial sobrevolaba Buenos Aires ‘sin cambiar nada
abajo’, digamos... dos mundos seguían separados, la utopía no bajaba
hasta nosotros. Ahí creo detectar un déficit salvífico, diríamos... La
‘comodidad’ de la Ciudad Hidroespacial me sublevó un poco”.
Y ese
ser parece el estado de Lux Lindner, el de sublevación permanente, el de
curiosidad insaciable, dotes que lo convierten en el artista prolífico,
creador en numerosos soportes y sobre todo, en el creador dotado que en
cada obra, nos demuestra que es.
Fuente: Revista Ñ Clarín
Fuente: Revista Ñ Clarín
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