EL PORQUÉ DE LOS VOTOS

Qué motivó a los especialistas consultados por Ñ a optar por obras de arte en espacio público tales como el Monumento a la Bandera y la fuente Las Nereidas, entre otras favoritas.

Héroes de Malvinas. A. Mirwald, Salta, 2000
Aunque en el andar cotidiano pueden pasar desapercibidos, de repente esculturas, murales y monumentos vuelven a llamar la atención, acostumbrada a esas obras de arte que enriquecen el espacio público. Trece consultores especializados fueron convocados por Ñ para elegir las 25 mejores obras de arte en el espacio público de la Argentina, delineando un mapa de estilos y mensajes versátiles.
Canto al Trabajo, el monumento de Rogelio Yrurtia inaugurado en 1907 e instalado en Paseo Colón al 800 (Buenos Aires) fue la obra elegida entre los votantes: la arquitecta y ex ministra de Cultura porteña Silvia Fajre, la artista plástica Beatriz Soto García y la crítica de arte Ana María Battistozzi coincidieron en señalarla como favorita. Para Fajre, el trabajo de Yrurtia “transmite con maestría el movimiento ralentizado por el esfuerzo”, mientras que para Soto García “da la sensación de que las figuras están caminando”.
Los siguientes cinco trabajos que generaron coincidencias entre los especialistas fueron: el Monumento al Ejército de los Andes, emplazado en 1914 al pie del Cerro de la Gloria, en la ciudad de Mendoza, y creado por Juan Manuel Ferrari; el Monumento Histórico Nacional a la Bandera, instalado en 1957 a orillas del río Paraná, en Rosario, diseñado por Angel Guido, Alfredo Bigatti y José Fioravanti; el mural que el artista plástico Pablo Siquier realizó en 2008 para el edificio Los Molinos, de Puerto Madero; la fuente monumental Las Nereidas, de Lola Mora, inaugurada en 1903 y hoy emplazada en la Costanera Sur; y el Monumento Ecuestre a Carlos María de Alvear, que el escultor francés Antoine Bourdelle erigió en 1926 en Plaza Francia.
Ramón Gutiérrez, arquitecto y director del Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana (CEDODAL), eligió la obra instalada en Rosario “por ser generadora de un espacio público con diversos recorridos, incluyendo un museo”. Sobre el monumento en Mendoza, la arquitecta Eliana Bórmida, que obtuvo el Premio Konex en su disciplina este año, dice que “en la primera estribación cordillerana, el Monumento al Ejército de los Andes sostiene en lo alto el avance de la Libertad”.
El artista plástico Eduardo Stupía fue uno de los que se inclinó por el trabajo de su colega Pablo Siquier: “Apelando a la inconfundible complejidad geométrica y estructural de sus indescifrables diseños, Siquier captura la atención del inadvertido paseante”, comenta. Sobre Las Nereidas, una de las obras más emblemáticas de la ciudad de Buenos Aires, Soto García comenta que “Lola Mora fue una mujer de terrible temple, y así lo demuestran las figuras femeninas que brotan del agua”, mientras que Fajre asegura que “no es tal vez la fuente más importante, aunque sí una de las más bellas de Buenos Aires; es pequeña, pero posee una fuerza extraordinaria que nos atrapa”.

. Héroes de Malvinas. V. Nattero, Ushuaia, 1994.
Héroes de Malvinas. V. Nattero, Ushuaia, 1994.
Las otras 19 obras elegidas se distribuyeron en varias localidades del país: el historiador y antropólogo social Alfredo Poenitz, que vive en Misiones, eligió precisamente las Ruinas Jesuíticas de San Ignacio, en esa provincia mesopotámica. Otra obra elegida por él fue la cruz diseñada por el arquitecto Daniel Cella e instalada en 2011 en la cumbre del cerro Santa Ana, de Misiones.
A varios miles de kilómetros, en Ushuaia, el especialista en patrimonio Leonardo Lupiano elige dos obras de la ciudad más austral del mundo: una es el monumento Héroes de Malvinas, ubicado en la costanera e inaugurado en 1994; la otra, un mural en el edificio de correos que da cuenta de los habitantes que poblaron el lugar a lo largo de la historia. De vuelta en el norte, en el Campo Histórico la Cruz, cerca de la ciudad de Salta, otro monumento conmemora la Guerra de Malvinas: Elena Martínez, directora del área de Preservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbano de esa provincia elige el Monumento Héroes de Malvinas. Creado por Andrés Mirwald e inaugurado en 2000, Martínez dice que es una manera de “asegurar la presencia del hecho histórico en el lugar”.
El Monumento al general Martín Güemes, al pie del cerro San Bernardo de esa ciudad, también integra la lista elaborada por Ñ : “Muestra al héroe gaucho como vigía y centinela del lugar”, dice Martínez sobre una obra de 1931.
En Mendoza se encuentra otra de las obras elegidas: el Monumento a la Hermandad Hispano-Argentina, inaugurado en 1947 y ubicado en la Plaza España, con un delicado trabajo en mármol travertino; mientras que en Rosario se destaca el Palacio Minetti, inaugurado en 1929 bajo órdenes de Domingo Minetti. El emplazamiento más original es el de la obra elegida por Eduardo Villar, editor de Arte de Ñ : la Reconstrucción del retrato de Pablo Míguez, de la artista Claudia Fontes, se encuentra en las aguas del Río de la Plata, en Costanera Norte. Villar explica que la figura se encuentra mirando al horizonte, de espaldas al espectador, y cita a la autora al referirse a la condición de desaparecido de Míguez: “Está presente pero nos está vedado verlo”.
En la costanera de Vicente López se encuentra el Monumento al Fin del Milenio, del escultor Amancio Williams, diseñado en 1966 para representar a la firma Bunge y Born en una exposición y luego puesto a disposición del público. Y otro de los trabajos más recientes es el Monumento a la Democracia, del artista Gyula Kosice, instalado en 2000 sobre la avenida 9 de Julio.
Las otras cuatro obras que cierran la lista también se emplazan en Buenos Aires: el Monumento a la Carta Magna y las cuatro Regiones Argentinas, conocido como Monumento de los Españoles; el Monumento a Sarmiento que esculpió el célebre artista francés Auguste Rodin; el edificio Otto Wulff, emplazado en Monserrat; y Hércules arquero, otra escultura de Bourdelle, único artista repetido entre las elecciones del jurado. Sobre el Hércules, emplazado en Palermo e inaugurado en 1909, Battistozzi asegura que “se trata de uno de los trabajos emblemáticos que dan cuenta de un proyecto urbano irrepetible”.

Mural del Edificio del Correo. A. Abt y otros. Ushuaia, ‘90.
Mural del Edificio del Correo. A. Abt y otros. Ushuaia, ‘90.
En cuanto a la obra dedicada al autor del Facundo, Fajre sostiene que el trabajo de 1900 “jerarquiza el Parque 3 de Febrero con su enorme valor estético; es una obra poderosa que abre la puerta a la modernidad”. Sobre el Monumento de los Españoles, Soto García reflexiona: “Me parece significativo que justamente nuestros invasores nos hayan regalado a los argentinos este monumento que representa el no sometimiento y la libertad”.
El ex director del Museo Nacional de Bellas Artes y presidente de la Fundación TYPA, Américo Castilla, eligió obras efímeras como el Partenón de Libros que Marta Minujín instaló en la Avenida 9 de Julio una vez finalizada la última dictadura: “Sus columnas estaban forradas de libros y hacían una alusión impactante a la libertad de información y pensamiento”, dice Castilla. Y aunque el voto no se incluyó entre las 25 obras por no poder ser contemplada por el público hoy, su argumento invita a la reflexión: “No creo en las ‘obras de arte’ que intervienen de un modo permanente el espacio publico; descreo de la necesidad y de la eficacia de evocar la memoria por medio de un monumento. En cambio, las obras efímeras enriquecen de sentido al espacio público sin obstaculizar la actividad social de los ciudadanos de una nación”.
El mapa es interminable y depende de cada uno, aunque las observaciones de los especialistas puedan funcionar como una primera guía. Lo cierto es que en algún rincón de la propia ciudad siempre hay una manifestación artística que interrumpe el andar cotidiano e invita a contemplar, a disfrutar del espacio público, a que los ojos se vayan de paseo.

Trastienda de la producción: la narración de la historia

Por Julián Gorodischer


Reivindicamos, en esta producción de Ñ, la posibilidad de disfrutar de obras de acceso libre y gratuito; nos entusiasma redescubrir el territorio naturalizado por el tránsito cotidiano; a la luz de los resultados, repensamos a Canto al Trabajo y al Monumento a la Bandera menos como
clichés turísticos que como un conjunto de prioridades que una sociedad y una clase gobernante (de principios del siglo XX) definió al momento de conmemorar baluartes. Otra sociedad muy distinta, quizá menos épica, no menos sensible a la belleza de las formas, resignifica hoy, un siglo después, los mismos bronces y mármoles. Creemos que con esta consulta a algunos de los máximos exponentes de la arquitectura, el arte plástico y el patrimonialismo de distintas ciudades argentinas, estamos rejerarquizando el arte del espacio público.
Para darle rigor y representatividad al relevamiento fue que Mercedes Pérez Bergliaffa, crítica de arte de la revista, convocó a Ramón Gutiérrez, fundador del Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana, y a Américo Castilla, ex director nacional de Patrimonio y Museos, para –juntos– diseñar un cuerpo de consultores que La narración de la historia congregara a reconocidos profesionales desde Salta a la Patagonia, y a ellos se les encargó que priorizaran, en sus elecciones, el aporte y la singularidad de cada obra en diálogo con su contexto urbano y la  relevancia de su carácter de recordatorio memorial. Mercedes recuerda una primera cita en la que todo parecía una misión imposible: “Américo Castilla fue un incansable colaborador de este proyecto: él supo aportar datos, nombres, fechas, lugares y visiones originales –como la de ‘obra de arte efímera en espacio público’– que nos ayudaron a ampliar perspectivas y conceptos, a la hora de analizar los resultados”. Con los consultores ya convocados, comenzó la peregrinación de Julieta Roffo, en busca de un mapa de arte público al menos representativo, variado y  federal.
“No fue fácil compilar los votos de tantos especialistas sin que quedaran fuera del listado final obras de gran valor como El pensador, de Auguste Rodin, instalado en la Plaza Congreso, o el Edificio Cavanagh, un emblema del barrio de Retiro –asume nuestra cronista–. Fue curioso encontrarse con que el Obelisco, el monumento retratado en tantas postales de la Argentina, no obtuvo ningún voto”. La lección que le dejan los elegidos es precisa: “Embellecen el paisaje pero, más importante aún, recortan una narración de nuestra historia”.

Fuente: Revista Ñ Clarín

ARTE CON LUZ PROPIA

Bajo el lema “el Sur... una luz”, durante noviembre 55 artistas de la región exhiben trabajos en el Mes del Arte Fueguino, en Ushuaia.

QUE UNA OBRA SEA FALSA NO IMPIDE QUE SE VENDA.

¿Qué pasa con una pintura de US$ 17 millones que algunos consideran falsa? Destruir falsificaciones a veces conlleva sus riesgos.

Por PATRICIA COHEN


En cuanto echó un vistazo a tres dibujos en un departamento hace varios años, Richard Grant, director ejecutivo de la Fundación Diebenkorn, supo que había un problema. Los trabajos habían sido identificados como Richard Diebenkorns falsos por la sucesión del artista. Sin embargo, ahí estaban nuevamente, exhibidos orgullosamente como Diebenkorns por un nuevo dueño que no tenía idea de que había comprado dibujos desacreditados.
La reventa de falsificaciones es un problema persistente y cada vez mayor sin una buena solución, dicen los coleccionistas, los marchands de arte, las sucesiones de artistas y las agencias policiales.
Si bien la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) puede incautar falsificaciones en causas penales, éstas representan apenas una pequeña porción del arte falsificado que circula.
"Se mueven en todo el mercado", dijo James Wynne, agente especial del FBI que maneja casos de falsificación.
No existen normas claras con respecto a lo que ocurre con una obra falsa una vez que se la identifica. "Todo depende de cuáles son los hechos, qué tipo de obra es, cuántas obras hay implicadas y qué costo tienen", dijo.
Las obras cuya autenticidad se discute ocupan un limbo especial, tal como lo demostró el acuerdo del mes pasado entre Knoedler & Company, una galería de Manhattan que cerró abruptamente el año pasado, y un cliente que acusó a la galería de venderle un Jackson Pollock falso por US$ 17 millones.
El FBI está investigando si esa pintura, conocida como "Silver Pollock", forma parte de una reserva más amplia de falsificaciones. Sin embargo, no se han hecho acusaciones y la galería sostiene que la obra es auténtica. ¿Qué pasa entonces con una pintura de US$ 17 millones que algunos consideran falsa? Si se trata de falsificaciones no discutidas, los agentes de la ley tratan de frenar las reventas mediante prácticas como estampar en las obras el sello de falsificación o, en algunos casos poco frecuentes, destruirlas, con la posibilidad de destruir por error una obra auténtica.
De todos modos, generalmente, tanto la policía como los compradores confían en definitiva en que el mercado del arte se controla a sí mismo solo.
Fundaciones y sucesiones de artistas que encuentran falsificaciones en eBay o en pequeñas casas de remates pueden informar al marchand o al sitio de Internet, pero no tienen autoridad para incautar o sellar la obra. A menudo, dicen, las falsificaciones desaparecen en la clandestinidad y vuelven a surgir más tarde, presentadas como verdaderas.
En Francia, Suiza y otros países que reconocen los "derechos morales" de un artista, sus herederos o fundaciones como la de Roy Lichtenstein pueden pedir permiso a la justicia para destruir una falsificación. Ronald D.
Spencer, abogado de Manhattan y editor del manual sobre derecho en materia de arte "Experto versus objeto: cómo juzgar falsificaciones y atribuciones falsas en las artes visuales", considera en cambio que esa idea es "un anatema", señalando que con frecuencia las opiniones sobre autenticidad pueden cambiar.
Los expertos en arte y las instituciones artísticas, la Fundación Andy Warhol y la Fundación Lichtenstein entre las más destacadas, dejaron de autenticar obras o de manifestar sus sospechas de que sean falsas por temor a verse arrastrados a un juicio por el dueño de una obra que rechazan.
Cuando las casas de subastas importantes descubren que una obra publicitada es falsa en general cancelan la venta y la devuelven al vendedor. Nadie sabe muy bien qué sucede posteriormente con este tipo de obras devueltas.
Una vez que interviene la policía, las falsificaciones pueden sellarse después de un fallo o un acuerdo declaratorio, dijeron fiscales federales de Manhattan.
En algunos casos, se coloca a la obra un adhesivo que la identifica como prueba del FBI.
"Esto convierte al gobierno federal en cómplice de futuras estafas con obras de arte", dijo Bernard Ewell, que fue en su momento perito tasador de Dalí. Y agregó: "Pero me encanta porque tengo seguridad en el empleo garantizada". 

Fuente: Revista Ñ Clarín

UN MAPA PSICODÉLICO DE BUENOS AIRES

Después de caminar por las calles de la ciudad durante días, el alemán Franz Ackermann pintó en el Faena Arts Center un mural que representa su experiencia del paisaje porteño.

Delicias de la globalización que nos vuelve cada vez más próximos y geográficamente menos extremos (aún cuando en tantos aspectos continuemos extremos). Lo cierto es que esta vez nos acerca a un artista globalizado, autodenominado como tal, que al hacer pie en Buenos Aires nos hace valorar especialmente las bondades de estos nuevos tiempos. Franz Ackermann, el artista en cuestión, está en el Faena Arts Center, en realidad una de sus impactantes intervenciones edilicias. Son grandes pinturas que recrean la desmesura de la experiencia urbana del presente, como las que mostró en las Bienales de Venecia, San Pablo, Berlín y en el MOMA de Nueva York.
El gran mural de 260 metros cuadrados que concibió específicamente para el FAC y llamó “Walking South” por sus caminatas en este remoto lugar del Sur, fue realizado entre Buenos Aires y Berlín a partir de diversos recorridos por la ciudad. Fotografías, pinturas y un equipo de asistentes fueron la piedra de toque en esta realización a gran escala que ocupa con despliegue de recursos, color y forma el generoso espacio de la Sala Molinos, en Puerto Madero.
“Durante diez días hice caminatas diarias desde La Boca hasta Palermo –reveló el artista–, anduve en bicicleta junto al Río de la Plata. Tomé el tren hasta el final de la estación y volví caminando hasta donde me resultó interesante. No es que haya encontrado grandes cosas a cada momento: sólo la vida cotidiana –destacó de esa gimnasia diaria que le permitió ingresar en el paisaje–, me gusta esta forma de urbanismo en la que uno es sólo una parte de una situación muy compleja.” Justamente el carácter complejo de esa situación es lo que plasman sus pinturas concebidas como collages, violentas fugas espaciales, tramas y texturas que alimentan diversas estructuras formales a pleno color y sobre todo a gran escala. La situación, desde ya, no puede ser contenida en el formato cuadro y lo desborda en un impulso que caracteriza a una parte importante de la pintura contemporánea.
Nacido en Baviera y residente en Berlín, Ackermann es lo que se dice un trotamundos, por rescatar esa bella palabra que ha empezado a caer en desuso y designa a alguien como él, que desde joven anda de aquí para allá en un tour que sucede a otro. En eso dio con este lugar o para ser más precisos, el FAC dio con él y lo convocó, como el año pasado convocó al brasileño Ernesto Neto. 

MURAL. De 270 metros cuadrados.
MURAL. De 270 metros cuadrados.

La travesía en pos de situaciones de interés es parte esencial al proceso de producción de este artista, que ha sido vinculado con la deriva “situacionista” y la “psicogeografía”, dos instancias del vagabundeo sin rumbo fijo que proponen una síntesis entre lo que pasa afuera y el mundo de las emociones y los afectos.
De ese encuentro nace la imaginería psicodélica que puede verse ahora en “Walking South” y caracteriza de un modo más general la obra de Ackermann. Una pintura que derrumba arquitecturas, las funde con grafiti y signos gráficos de diverso cuño que evocan la incesante movilidad del videojuego. Y resume todas las experiencias del presente en una sola entidad visual múltiple. Ackermann parte de fotografías y bocetos que realiza a lápiz, tinta o acuarela, que desdoblan su experiencia en un plano objetivo y otro subjetivo. Este último configura una suerte de cuaderno de viaje integrado por lo que él mismo ha llamado “mapas mentales” que, si bien concebidos a escala íntima, se proyectan según el caso a otra dimensión.
En esta ocasión, junto al mural de Walking South ha sido desplegada la sucesión de fotografías que registra los itinerarios de la deriva porteña del artista. La referencia, que tal vez resulte atractiva y acaso necesaria para convocar el reconocimiento lúdico del espectador, le resta potencia al mural. El registro fotográfico lo vuelve más documental y en su conjunto la imagen pierde más de lo que gana.
Con todo, la experiencia visual de la “globalización”, que al fin y al cabo es el tema principal de Ackermann, no llega a extraviarse. Ese lugar común que hace que todos los espacios y puntos del planeta coincidan en una imagen similar, permanece allí. Ackermann, como tantos otros alemanes próximos a su generación –los fotógrafos Adreas Gursky y Thomas Struth, por caso–, logró captarlo con agudeza y al mismo tiempo plasmarlo en una innovadora concepción pictórica que pone en juego no sólo el tratamiento del color y la forma sino también al espacio como algo que incorpora y rodea al espectador.

FICHA
Franz Ackermann
Walking South

Lugar: Faena Arts Center (Aime Paine 1169, Puerto Madero)
Fecha: hasta fin de diciembre
Horario:  viernes a domingos,  12 a 19
Entrada: $ 30


Fuente: Revista Ñ Clarín

LA BIENAL DE MONTEVIDEO
ASPIRA A SER VIDRIERA PARA EL ARTE SUDAMERICANO


La primera edición de la Bienal de Montevideo 'El gran sur' abrirá este jueves y servirá de "vitrina" a artistas sudamericanos que quieren deleitar con sus obras al público local y a invitados internacionales, dijo el miércoles a la AFP Alfons Hug, curador general del evento.

Por Alejandro Pagni

La primera edición de la Bienal de Montevideo 'El gran sur' abrirá este jueves y servirá de "vitrina" a artistas sudamericanos que quieren deleitar con sus obras al público local y a invitados internacionales, dijo el miércoles a la AFP Alfons Hug, curador general del evento.
La bienal contará con la participación de más de 50 artistas de todo el mundo, será "una plataforma para el arte uruguayo, para el arte sudamericano y es una vitrina para que el exterior vea lo que se hace acá", comentó Hug.
Artistas sudamericanos como Marina de Caro (Argentina), Sonia Falcone (Bolivia), Paulo Nazareth (Brasil), y doce uruguayos como Pablo Uribe y Cecilia Mattos, mostrarán sus obras.
A ellos se sumarán artistas de todos los continentes como Lida Abdul (Afganistán), El Anatsui (Ghana) y Christoph Schlingensief, de Alemania.
Hug fue el curador de la Bienal de San Pablo en dos oportunidades, entre otros eventos internacionales, y desde 2002 es el Director del Instituto Goethe en Río de Janeiro.
El evento tendrá "una gran variedad de obras en donde hay pinturas, fotografías, escultura, videoinstalaciones con una variedad muy grande de estilos y temas", acotó el curador.
El gran desafío de la bienal será "descubrir junto a los artistas de América Latina, África y parte de Asia una reflexión sobre el sur y sus contextos culturales", concluyó el curador alemán.
Durante el desarrollo de la bienal se dictarán conferencias, talleres y varias actividades tendientes a generar puentes entre los artistas y la sociedad.
El evento se instalará principalmente en el vestíbulo de un edificio histórico de la capital del país sudamericano. 

Fuente: AFP

HALLAN VESTIGIOS DE UN CEMENTERIO INCA
EN EL SANTUARIO MACHU PICCHU


Unos arqueólogos peruanos encontraron restos óseos de tres personas de la época incaica en una zona cercana a Machu Picchu, al sureste de Perú, que al parecer forma parte de un cementerio inca, informó el responsable de esa ciudadela de piedra.

Por Alejandra Brun

Unos arqueólogos peruanos encontraron restos óseos de tres personas de la época incaica en una zona cercana a Machu Picchu, al sureste de Perú, que al parecer forma parte de un cementerio inca, informó el responsable de esa ciudadela de piedra.
"Los restos, en buen estado de conservación, se hallaron en dos cuevas mortuorias en una zona conocida como Salapunku, que es la parte de ingreso a la ciudadela incaica", dijo a la AFP Fernando Astete, arqueólogo responsable del santuario de Machu Picchu.
"Se trata de un cementerio construido en una zona rocosa, donde las osamentas estaban cubiertas de textiles de la época incaica junto a vasijas de cerámica", añadió el experto. Los textiles que cubrían los restos estaban confeccionados con fibras vegetales y de camélidos sudamericanos, añadió.
Astete señaló que seguramente se trate de un cementerio de campesinos que vivían en las inmediaciones del complejo de Machu Picchu y que no estaba destinado para los nobles que vivían en la ciudadela, descartando que se trate de sacrifios humanos. "Lo importante de este hallazgo es que ayudará a determinar el modo de vida de la gente de campo, la dieta que utilizaban e incluso algunas enfermedades que pudieran haber predominado en esa época", refirió.
En la misma zona de Salapunku, el equipo de arqueólogos encargado de las excavaciones encontró en marzo pasado siete sepulturas.
La arqueóloga Daisy Baca, integrante de ese equipo, sostuvo que el entierro data probablemente de hace 600 a 700 años y que el envoltorio que protegía los cuerpos permitió su conservación.
Machu Picchu, la mayor joya turística de Perú, ubicada en lo alto de una montaña en la ceja de selva de Cusco, fue dada a conocer a la comunidad internacional por el explorador estadounidense Hiram Bingham en julio de 1911. La edificación incaica ya había sido descubierta por el hacendado peruano Agustín Lizárraga nueve años antes, en julio de 1902, según los historiadores.

Fuente: AFP

BASTÓN Y SOMBRERO DE CHARLIE CHAPLIN
VENDIDOS POR US$ 60.000



Foto de archivo de Charles Chaplin, 1889 - 1977. El bastón y el sombrero bombín que han caracterizado al famoso actor y humorista desde hace un siglo fueron vendidos por 62.500 dólares en una subasta en Los Ángeles el 18 de noviembre de 2012.

El bastón y el sombrero bombín que han caracterizado al famoso actor y humorista Charles Chaplin desde hace un siglo fueron vendidos por 62.500 dólares en una subasta este domingo en Los Ángeles, informó una portavoz.
La firma internacional de subastas Bonham vendió los artículos de colección a un comprador cuya identidad no reveló durante un remate de su casa en Hollywood.
"Tras 98 años, el sombrero bombín de Charlie Chaplin y su bastón se vendieron por 62.500 dólares", señaló la firma, que preveía subastarlos por entre 40.000 y 60.000 dólares.
Hace casi un siglo, el creador de clásicos del cine mudo como "Tiempos Modernos" y el "Gran Dictador" decidió usar el sombrero, que intencionalmente le quedaba muy chico, del suegro de su colega Fatty Arbuckle.
Chaplin (1889-1977) completó improvisadamente el resto de su atuendo en un estudio en Hollywood: tomó prestados los enormes pantalones de Arbuckle, una chaqueta que le quedaba pequeña de Charles Avery, un par de zapatos talla 14 que intencionalmente usaba al revés y un bigote diseñado para otro actor.
Otros artículos vendidos el domingo fueron un autorretrato erótico de John Lennon con su esposa Yoko Ono (USD 25.000), un archivo de fotografías originales de Marilyn Monroe (USD 21.250) y tres pinturas de Frank Sinatra, la más cara de las cuales se vendió por 10.625 dólares.

Fuente: AFP