EL DISEÑO SE VUELVE MINIMALISTA, ZEN,
EMPUJADO POR LA CRISIS



Fotografía tomada el 9 de junio de un sofá del diseñador francés Philippe Stark expuesto en el evento Designer's Days, en París. El diseño de interiores, un sector en crecimiento en el mundo, se volverá en los próximos años minimalista, zen, debido a la crisis y a la necesidad de hallar otros patrones de consumo, vaticinan varios diseñadores en París, una de las capitales del diseño mundial.


Por Ana María Echeverría


El diseño de interiores, un sector en crecimiento en el mundo, se volverá en los próximos años minimalista, zen, debido a la crisis y a la necesidad de hallar otros patrones de consumo, vaticinan varios diseñadores en París, una de las capitales del diseño mundial.
Este movimiento hacia "lo esencial" se refleja en la búsqueda de "los objetos que de verdad necesitamos alrededor nuestro para vivir", señaló Elizabeth Leriche, una experta que tiene por misión desvelar las tendencias y los nuevos rumbos en el diseño.
Esa búsqueda de líneas depuradas es el hilo conductor de una exposición, 'Minimum', que Leriche organizó para Maison et Objets, la gran feria parisina consagrada al diseño de interiores, que lanzó la Semana del Diseño, que expone hasta el domingo cientos de marcas y obras de creadores internacionales.
"En nuestra sociedad de consumo masivo, quería explorar la idea de que uno puede vivir sin demasiadas cosas", explicó Leriche a la AFP. "Se trata de hallar una manera de vivir más ligera, sin excesos, más libre de objetos".
Su propuesta de "volver a lo esencial" está en contra del 'bling bling', ese lujo ostentoso que "choca", en su opinión, con el ambiente de crisis que vive el mundo.
Para su exhibición, esta 'descubridora de tendencias' expone objetos sobrios, sugeridos por sólo unas líneas y construidas con poco material, como una silla geométrica o un sofá en plexiglas, casi transparente, obra de un creador japonés.
Se trata de eliminar "lo inútil", de proponer objetos que "aspiran a la transparencia y dejan lugar para el espacio vacío". Objetos que responden a "otra manera de consumir, más sostenible para el planeta", apuntó Leriche.
"Pero quiero combatir la idea de que el minimalismo es frío. Cuando se habla de minimalismo la gente tiene miedo que sea sólo blanco y negro, austero. Sin embargo, hay objetos minimalistas muy sensuales", dijo, mostrando un sofá en color naranja evanescente, que se degrada paulatinamente al blanco.
Según François Bernard, otro buscador de tendencias en el diseño mundial, es en "época de grandes convulsiones" económicas y sociales cuando se produce una "explosión de la creatividad".
Y ahora, con la crisis, "estamos en el corazón" de una de esas épocas, señaló Bernard, cuya exposición gira alrededor de los elementos: la Tierra, el Aire, el Fuego y el Agua, que inspiran "objetos contemplativos, zen".
"En el siglo XXI, ya hemos producido tantos objetos, tantas mesas, sillas, mesas, platos, que los diseñadores se preguntan qué más pueden hacer".
Señaló como una de los ejes "del diseño de mañana" la creación de objetos "que provocan emoción, poesía".
No hay espacio, en esta tendencia, para "animales, tejidos impresos con flores, hojas", dijo Bernard, que seleccionó objetos que "hablan al alma", como una pantalla de lámpara que recrea el efecto de la luz que se desliza entre las hojas. "Objetos que nos provocan emociones, que evocan momentos felices", dijo.
Aquí se incluyen algunos sitios en internet donde se pueden contemplar algunos de los objetos que anticipan el futuro del diseño mundial, expuestos en París:

(www.parisdesignweek.fr/en)
(www.mayaselway.com)
(www.rongilad.com)
(www.tinafreydesigns.com)
(www.aplusacooren.com)
(www.tokujin.com)
(www.azambourg.fr)

Fuente: AFP

PARIS SE CONVIERTE EN LA CAPITAL DEL ARTE DEL ISLAM,
CON UN NUEVO LOUVRE


Una ondulada vidriera de cristal, que evoca un velo islámico agitado por el viento, cubre el nuevo departamento de Artes del Islam del museo del Louvre, con el que París aspira a convertirse en la capital artística de esa civilización milenaria, que se extendió desde España hasta India.

Por Ana María Echeverría

Una ondulada vidriera de cristal, que evoca un velo islámico agitado por el viento, cubre el nuevo departamento de Artes del Islam del museo del Louvre, con el que París aspira a convertirse en la capital artística de esa civilización milenaria, que se extendió desde España hasta India.
Conocido ya como "El Velo", el nuevo departamento del Louvre, que abrirá sus puertas al público el sábado, es el proyecto artístico más atrevido del museo parisino desde la pirámide de cristal de IM Pei, hace veinte años.
Pero el nuevo espacio consagrado a la civilización que nos legó, entre otras maravillas, la Alhambra de Granada (sur de España), es también un proyecto político, en un país con más de cinco millones de musulmanes.
Obra del arquitecto italiano Mario Bellini y del francés Rudy Ricciotti, nacido en Argel, las nuevas galerías albergan una de las más importantes colecciones de artes del Islam en el mundo, la que por falta de espacio había estado guardada en las bodegas del museo.
El germen de este nuevo departamento del Louvre fue sembrado por el ex presidente Jacques Chirac, quien en 2003, cuando sonaban tambores de guerra en Irak, lo concibió como una manera de evitar el choque entre civilizaciones.
"Jacques Chirac ordenó en agosto del 2003 el diseño de una nueva ala para darle la importancia que merecía nuestra colección de arte islámico", dijo el presidente del Louvre, Henri Loyrette, al presenta las galerías a un pequeño grupo de periodistas, antes de su inauguración el martes por el presidente François Hollande.
La directora del departamento de Artes del Islam, Sophie Makariou, dejó claro que este nuevo espacio -unos 3.000 metros cuadros dedicados a las artes del Islam- responde a una voluntad artística, pero también política.
"En momentos en que el término islam, con i minúscula, evoca sucesos sombríos, este nuevo espacio revela la luminosidad de una civilización, el Islam, con i mayúscula", destacó Makariou, en momentos en que una ola de protestas recorre el mundo musulmán, a causa de un film.
"Hay que devolverle al término Islam su grandeza, no se debe dejar a los integristas, a los yihadistas", subrayó Makariou, evocando implícitamente hechos como atentados o la destrucción de obras artísticas por grupos islámicos.
Entre los objetos más reveladores de la "luminosidad" de la cultura islámica, Makariou -que escogió unas 3.000 piezas para esta primera exposición-, destacó una caja redonda de marfil labrada en Córdoba en el año 968, que admitió era su "preferida", de toda la colección.
"Es una obra maestra, con un mensaje poético y político", que fue ejecutada en la corte del último de los hijos del Califa de Córdoba", dijo la experta en un recorrido el lunes de las nuevas galerías, que acogen la colección del Museo de Artes Decorativas de París.
Loyrette destacó que erigir este nuevo espacio en la histórica plaza Visconti del Palacio del Louvre, de construcción neoclásica, representaba un "gran desafío arquitectónico y técnico". Pero los arquitectos "superaron nuestros sueños", señaló.
El techo -que Bellini comparó con "un velo delicado, que deja penetrar la luz", o con "una alfombra voladora, o con las alas de una libélula"- reposa sobre ocho pilares, también ondulados, que dan a la estructura la impresión de "levitar".
"Queríamos una construcción que diera la sensación de levedad, que recibiera con amor esta colección maravillosa", dijo Bellini en entrevista con la AFP.
El arquitecto mostró con los dedos como había moldeado una malla, para concebir el techo ondulante, que está formado por más de 2.000 triángulos de acero.
"Concebimos el techo como un velo agitado por el viento", dijo, recordando que sus viajes por países musulmanes, "viendo el arte Islámico, recorriendo las calles, admirando la cultura", habían nutrido sus diseños para el Louvre.
Con la construcción de estas nuevas galerías -que ha contado con el apoyo de mecenas como el príncipe saudí Al-Waleed bin Talal, que contribuyó millones de euros-, París se consolida como la capital europea de la cultura islámica, tras el Instituto del Mundo Árabe, que atrae a más de un millón de visitantes cada año.

Fuente: AFP

"EL GRITO" DE MUNCH SERÁ EXHIBIDO
DURANTE SEIS MESES EN MUSEO DE NUEVA YORK


La versión de "El grito" del pintor noruego Edvard Munch subastada en mayo pasado por la cifra récord de 119,9 millones de dólares será exhibida en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York durante seis meses a partir del 24 de octubre, indicó el martes esa institución.

Por Carl Court

La versión de "El grito" del pintor noruego Edvard Munch subastada en mayo pasado por la cifra récord de 119,9 millones de dólares será exhibida en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York durante seis meses a partir del 24 de octubre, indicó el martes esa institución.
La obra fue prestada al MoMA por su comprador, cuya identidad no fue revelada. Según alguna fuentes, se trataría del multimillonario empresario y financista estadounidense Leon Black.
Esta versión de "El grito", realizada en 1895, representa a un hombre agarrándose la cabeza sobre un trasfondo de cielo rojizo, y es la única de los cuatro ejemplares de la obra aún en manos de un particular.
Entre 1893 y 1910, el pintor expresionista Edvard Munch (1863-1944) realizó cuatro versiones de "El grito", que se convirtió, con el paso del tiempo, en símbolo de la angustia universal.
Las tres versiones restantes de la obra pertenecen una a la galería nacional de Oslo y dos al Museo Munch en Oslo.
La seguridad del MoMA será reforzada durante la muestra, teniendo en cuenta los antecedentes de dos espectaculares robos de versiones de la pintura en los últimos quince años en museos de Noruega.
En 1994, una versión de "El Grito" fue robada de la Galería Nacional de Oslo y recuperada poco después por la policía.
En agosto de 2004, otra versión de "El Grito" fue robada en pleno día por hombres armados en el Museo Munch de Oslo. La pintura fue recuperada en 2006.

Fuente: AFP

EL FBI AÑADE UN RENOIR A SU LISTA
DE OBRAS DE ARTE MÁS BUSCADAS


La Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos, el FBI, anunció este martes que había añadido una pintura de Pierre-Auguste Renoir robada el año pasado de una casa particular de Texas (sur de Estados Unidos) a su lista de obras de arte más buscadas.

Por León Neal

La Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos, el FBI, anunció este martes que había añadido una pintura de Pierre-Auguste Renoir robada el año pasado de una casa particular de Texas (sur de Estados Unidos) a su lista de obras de arte más buscadas.
La obra "Madeleine Leaning on Her Elbow with Flowers in Her Hair", un óleo valorado en un millón de dólares, fue robada por un ladrón solitario armado que portaba un pasamontañas en Houston, el 8 de septiembre de 2011.
El FBI la añadió a su lista de obras más buscadas y ofreció una recompensa de 50.000 dólares, con la esperanza de aumentar sus oportunidades de encontrarla.
"Nuestro objetivo es el de proporcionar información sobre este robo al máximo número de personas" posibles, declaró Bonnie Magness-Gardiner, que dirige los programas relacionados con las obras robadas en el FBI.
El pintor impresionista francés pintó este cuadro en 1918, un año antes de su muerte a los 78 años, y lo firmó en la parte inferior derecha.
El FBI creó esta lista de obras más buscadas en 2005 y desde entonces recuperó seis pinturas (entre ellas un Renoir) y una escultura.
La lista actual está formada por tres Rembrandt del museo Isabella Stewart Gardner de Boston, dos pinturas del museo Vincent Van Gogh de Ámsterdam y antigüedades robadas en Irak en 2003 durante el saqueo del museo nacional.

Fuente: AFP

TODAS LAS CARAS TIENEN UN LADO B


¿Quiénes son los músicos, artistas y productores detrás De las tapas de discos? Estos retratos ocultan tanto como revelan sobre los modelos y sobre la era de los vinilos.


Hace tres años que Pablo Garber fotografía músicos, artistas, productores y gente desconocida con su vinilo preferido. Pero sus caras nunca se ven. Al ocultar, revela. “Además de hacer un recorrido por las tapas que ellos eligieron, mi intención es formar un retrato colectivo de la era del vinilo, trayendo al presente aspectos del ritual que implicaba escucharlos”, explica.
Así que Ponete un disco, el trabajo suyo que se exhibe ahora en el Centro Cultural Recoleta, es una invitación a descubrir quién está detrás en cada imagen tanto como un panorama de experiencias grabadas por esa costumbre que hoy sobreviven, justamente, más o menos tapadas. A indagar en el lado B de todas las caras.
Garber cuenta que en 75 imágenes que creó –y a las que ya prevé sumar unas 30– están Rocambole, Litto Nebbia y Lalo Mir, entre otras figuras populares. Que a ellos y a los “anónimos” les preguntó por el vinilo, esa portada que se quedaban mirando, cómo los marcó y el espacio donde hoy se sienten más identificados. Y que con esa información, juntos, crearon. Hay que indagar para reconocer a los famosos. Ofrece pistas pero no fáciles, al menos para los que no somos eruditos ni fanáticos. Sin embargo, ante la potencia de la mayoría de las piezas no cuesta involucrarse y la cuestión de “éste quién será” pasa a segundo plano. Garber sabe dónde enfocar para que quede claro lo que le interesa mostrar.
La tapa de Oktubre, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, aparece en una mesa electoral. 
Mentiras Piadosas, de Sabina, en manos de una pareja en un diván de psicoanalista. El gran micrófono de la tapa del compilado de FM USA (Winter’85) vol 3, en contraste con el cuadro “Santa conversación” (1525-30), de Niccoló Pissano, sostenido por una chica de espaldas a la cámara, con las manos dispuestas como alas, cual angelito salido del marco.
LA MAQUINA DE HACER PAJAROS. La máquina de hacer pájaros.
LA MÁQUINA DE HACER PAJAROS. La máquina de hacer pájaros.

La máquina de hacer pájaros, de la banda homónima, en una plaza. Sobre una hamaca que se viene encima del espectador, despeinada por el envión, mientras una paloma aterriza al fondo, como un detalle. Antes que al detective, da ganas de jugar a volar. Entonces, maravillado, uno recuerda, mejor dicho experimenta, aquello de Lewis Carroll respecto de “¡Qué pobre memoria es la que sólo funciona hacia atrás!”
El trabajo de Garber engancha por curiosidad y atrapa así, con sorpresa, ironía y variedad. Los Beatles, Julio Iglesias, The Smiths o Música en Libertad. Imágenes individuales, dípticos, trípticos. Citas de los retratados dispersas entre ellas. “Entonces Vinicius me dice: ¿Estás seguro que querés grabarlo? Mirá que yo no vendo mucho. ¡La cuestión es que este disco ya lleva casi medio siglo vendiéndose en todo el mundo!”, de Alfredo Radoszinsky, fundador del sello Trova. Indicios, otros estímulos para investigar.
Pero con esa persistencia en enmascarar a los retratados y contextualizar los vinilos en espacios inesperados, Garber logra sobre todo desplazar lecturas fáciles y dejar establecidas las que se propuso transitar sin cerrar ningún camino, arriesgándose a multiplicar sentidos. Una foto, se sabe, es también una idea. Y como advirtió Ansel Adams, quien recorrió como pocos las posibilidades expresivas de los paisajes, “no hay nada peor que una imagen brillante de un concepto borroso”. Por eso, aunque hay propuestas visuales para traer los vinilos de vuelta con tapas que tapan, como sleeveface.com –popular sitio de Internet donde cualquiera puede colgar una imagen en la que se autoincluye en una portada–, Ponete un disco resulta singular. 

FM USA. Winter 85
FM USA. Winter 85.

El trabajo de Garber nació con una imagen que se le cruzó en la web: “Era una chica en un bosque –cuenta– y su cara encajaba con una portada. Mucho después me enteré de que pertenecía a sleeveface. Lo que me interesó fue la inclusión del vinilo en ese entorno no previsible. Era en un bosque casi encantado y ese toque surrealista también me atrajo”.
En su momento, la relación de Garber con los vinilos fue especial. Para un libro que planea publicar, escribió que esa relación se remonta a cuando tenía doce años y su papá, que trabajaba en una discográfica, lo mandaba a ensobrar. Un depósito. Los discos “envueltos en un papel suave y finito”. Las tapas “con olor a tinta fresca”. El “placer” de mirarlas. El “descubrimiento” de bandas. Después, ciertas ceremonias. Ir a Parque Rivadavia a canjear. Esperar que ese pariente que había viajado al exterior consiguiera el álbum que no se editaba acá. Reunirse con amigos para compartir la novedad. “Es probable que en ese galpón, sentado sobre una inestable banqueta de madera, se gestara mi vocación por la fotografía y las artes visuales”, explica. Pero aclara que no escucha vinilos hace décadas y que lo tienta principalmente sentir su consistencia, colocarlos en la bandeja, oír “el ruido a fritura que precede a la primera nota” y verlos girar.
Es claro: los recuerdos son la introducción a este repertorio de piezas, que según escribió Guillermo David –también para el futuro libro– pueden conformar “la cara B de una época cuya impronta nos aqueja tanto como nos ilumina”.

FICHA
Pablo Garber. Ponete un disco
Lugar: Centro Cultural Recoleta, Junín 1930. Sala Prometeus.
Fecha: Hasta el 30 de  setiembre.
Horario: martes a viernes, 14 a 21; sabados, domingos y feriados, 12 a 21.
Entrada: gratis.

Fuente: Revista Ñ clarín

DE CABINA A BIBLIOTECA

Un diseñador de arquitectura convirtió cuatro cabinas telefónicas de la ciudad de Nueva York en bibliotecas temporarias por medio de la instalación de estantes.
El mejor momento para convertir un teléfono público en una biblioteca es un domingo por la mañana temprano, dijo John H. Locke, un diseñador de arquitectura que podría ser el principal especialista del mundo en el tema. "No hay mucha gente", dijo. "se puede ir, buscar una buena cabina, prepararla y cerrarla bien. Toma unos segundos. se la llena de libros y se espera a ver qué pasa".
El invierno pasado, Locke diseñó una serie de estantes livianos para colocar en el interior de las cabinas telefónicas de la marca Titan de la ciudad de Nueva York. Un fabricante de Brooklyn corta los estantes, que Locke pinta y monta en su departamento.
Hasta ahora ha realizado cuatro instalaciones, la última de ellas en la Avenida Amsterdam y la Calle 87 oeste, un domingo antes de las ocho de la mañana. Locke colocó en su lugar una estantería de color verde lima y la llenó de libros infantiles y novelas.
Apenas había dado vuelta la esquina cuando un hombre que había estado parado frente a un restaurante empezó a examinar títulos, luego de lo cual se decidió por "El resplandor", de Stephen King.
Lo que pasa con las instalaciones pasados los primeros minutos tiene cierto misterio para Locke. Las controla de forma periódica, dijo, hasta que desaparecen después de unos días o semanas. Para él, está bien. "Es algo espontáneo que surge en determinados lugares", señaló. "A la gente le gusta y le resulta inspirador, pero luego vuelve a desaparecer".
Las bibliotecas tienen sus seguidores. Editoriales, librerías y vecinos se han contactado con Locke para donar libros con miras a futuras instalaciones. La publicación Spontaneous Interventions presenta el proyecto en su edición actual.
Si hay algún elemento de las calles de la ciudad que pide a gritos un nuevo destino, parece ser el teléfono público. El Departamento de Telecomunicaciones y Tecnología de la Información de la ciudad empezó a solicitar ideas en junio respecto de qué hacer con los restantes 13.000 teléfonos públicos de las aceras.
No son por completo obsoletos. Aquí el teléfono público promedio se usó para hacer seis llamadas diarias en 2011. Los teléfonos públicos dieron a la ciudad ingresos de 18 millones de dólares en el último año fiscal, en su mayor parte derivados de avisos colocados en las paredes laterales de las cabinas.
Dado que el organismo se resiste a renunciar a ese dinero, analiza sugerencias de convertir las cabinas telefónicas en mapas barriales de pantalla táctil, transformarlos en estaciones de recarga de aparatos portátiles o autos eléctricos, o usarlos como dispensers de desinfectante para las manos. También participa en un proyecto piloto de utilizar las cabinas telefónicas como centros de Wi-Fi.
Locke, que tiene aversión a la publicidad en exteriores, dijo que no quiere tener nada que ver con la iniciativa de la ciudad. Sube los planes relacionados con sus estantes a su sitio web con la esperanza de que la gente instale sus propias versiones en las cabinas de sus barrios.
Después de que Locke instaló los estantes y volvió a su casa para desayunar con su novia, llegaron cuatro hombres muy interesados en el proyecto. Hablaban en voz baja y examinaban la cuadra. Uno fingía usar el teléfono que asomaba por el estante de libros. Tras comprobar que no había moros en la costa, vaciaron los estantes de su contenido.
Todo fue a parar a las bolsas azules de plástico, desde Guía práctica para la construcción de escuelas excepcionales, de Paul Bambrick-Santoyo, hasta Los cuentos de F. Scott Fitzgerald. Los hombres se pusieron las bolsas al hombro y se fueron en distintas direcciones.
Dejaron a sus espaldas una estantería vacía de libros y ya inútil, a menos que alguien quisiera hacer un llamado telefónico. 

Fuente: Revista Ñ Clarín

"EL GRECO", NUEVA ATRACCIÓN
DEL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES

“San Juan Evangelista”, propiedad del museo español, se expone junto a otra obra del pintor renacentista.
Dos “Grecos”. El embajador español y el director del MNBA descubren “San Juan Evangelista”. A la derecha “Jesús en el huerto de los olivos”, propiedad del museo argentino. telam

Por Bárbara Alvarez Plá

Un único artista, y uno solo de sus cuadros, fueron ayer el motivo de que funcionarios y personalidades del mundo del arte se reunieran, al mediodía, en la sala Manierismo y Barroco del Museo Nacional de Bellas Artes.
Los protagonistas: el pintor griego afincado en España, Doménikos Theotokópulos, más conocido como El Greco (1541-1614), y el esperado cuadro, su San Juan Evangelista , un óleo sobre tela de 99 x 77 cm., que el artista pintó hacia 1605, y que podrá verse en el museo, de forma gratuita, desde hoy y hasta el 2 de diciembre.
La obra representa al apóstol San Juan, que caracterizado como un joven vestido con una túnica verde y un manto rojizo, sostiene en su mano derecha un cáliz del que sale una serpiente, imagen que se corresponde al episodio bíblico en el que el discípulo favorito de Jesús, vuelve a Éfeso, tras su destierro en la isla de Patmos, (durante el cual escribió el Apocalipsis), y sufre un intento de asesinato: un sumo sacerdote del templo de Diana le da un brebaje venenoso para beber, que es lo que en la iconografía se representa con la imagen de la serpiente. El capítulo termina bien y Juan no bebe, salvando así su vida.
La obra es importante ya que no pertenece a ninguno de los famosos “Apostolados” del artista, que se conservan en el Museo del Greco y en la Catedral de Toledo, y por ser de la época en que su pintura es más extrema y expresiva.
En el evento estuvieron presentes, además de una larga fila de medios, entre los que se encontraba la telvisión española o el diario catalán La Vanguardia, el embajador de España en Argentina, Román Oyarzún, el director del MNBA, Guillermo Alonso y especialista en El Greco y el restaurador del Museo del Prado, de donde procede la obra, Rafael Alonso, quienes fueron los encargados de retirar la tela que cubría el cuadro y dejarlo a la vista de todos. La obra comparte la pared con Jesús en el huerto de los olivos , el óleo del mismo autor, que pertenece a la colección del MNBA, y sala con otras obras religiosas de artistas españoles como Zurbarán o Alonso Cano.
La obra llega desde Madrid y es la primera cesión del convenio firmado hace tres años entre ambas pinacotecas. Según explicó Guillermo Alonso “la idea es que de forma permanente y cada tres meses, una obra del Prado nos acompañe”. Y añadió, “el acuerdo no se limita a obras, esperamos que restauradores, técnicos y curadores de los dos museos, viajen también”.
Oyarzún se refirió después al acuerdo como “una aproximación entre los dos pueblos”, y afirmó que “va a permitir a los argentinos disfrutar de obras del arte español, y a los españoles disfrutar de obras del arte argentino”, aunque por problemas que exceden al mundo del arte, España tendrá que esperar, (ver El arte argentino ...).
El restaurador del museo del Prado desde 1978, Rafael Alonso, contó que San Juan llegó al Museo en 1928, como donación de un médico del hospital de San Carlos de Madrid, hoy Museo Reina Sofía. “Es una sola figura, por eso no puede compararse con las grandes composiciones del autor, pero es un cuadro único y como toda su obra, sintetiza la cultura europea mediterránea del siglo XVI”, señaló.
El cuadro, que forma parte de la colección del museo madrileño, no está firmado, pero el restaurador aseguró que no hay dudas sobre su autoría, “por la técnica, pinceladas y colores inimitables, porque El Greco es inconfundible, cuando intentan imitarlo, no lo consiguen”, aseguró, y finalizó: “Aquí tienen una obra maestra de un genio de la pintura, y en un estado de conservación excelente”.

Fuente: clarin.com