ARTE: NUEVOS MODOS DE COLECCIONAR

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Lejos de acumular obras por especulación o prestigio, los coleccionistas del siglo XXI se hacen amigos de los artistas, devienen mecenas e impulsan proyectos para la promoción y circulación del arte contemporáneo argentino. A pocas semanas de la 22a edición de arteBA, centro neurálgico de ventas, historias de una pasión sin retorno

Navone establece afinidades entre sus elecciones: cuelga las obras de manera que dialoguen entre sí.. Foto: Gentileza Guillermo Navone

Por Delfina Helguera / Para LA NACIÓN

Guillermo Navone. "Ayudar a que las cosas pasen"

El apoyo a los artistas es fundamental para este coleccionista que comenzó comprando un cuadro de Molina Campos y en una década sumó más de 200 obras
A los 24 años, Guillermo Navone, "Willy", trabajaba en Nueva York, dedicado a las finanzas, y extrañaba la Argentina. Esa carencia lo llevó al arte: se encontró frente a un cuadro de Molina Campos en lo de un amigo y quiso tener uno, como si ese gesto lo acercara a su tierra.
El destino también lo acercó a Diego Gradowczyk, hijo del coleccionista, que le aconsejó comprar obras de artistas contemporáneos. "Esto es adictivo; no hay vuelta atrás", le advirtió.
Compró El buen paisano, de Molina Campos, y durante un viaje a Buenos Aires en 2004 comenzó a explorar el mundo del arte contemporáneo local. La primera compra, luego de consultar a su consejero, fue una obra de Marina De Caro. "Creo que está bueno tener a alguien que te asesore, que te frene y te ayude a pensar", opina.
Ahora tiene aproximadamente 200 obras, desde el Molina Campos hasta Duville, Siquier, Ferrari, Adriana Bustos, unos luminosos Sakai de la época pop, Londaibere, Marcos López, Schoijett, Carlos Huffmann, Máximo Pedraza, Ballesteros, Eduardo Basualdo, Florencia Rodríguez Giles, Luis Terán, Gómez Canle, Diego Vergara y Sandro Pereira, por nombrar algunos.
Navone establece afinidades entre sus elecciones: un Aizenberg geométrico dialoga con una témpera de su maestro Batlle Planas, con un vidrio de Lucio Dorr y unos paisajes con guiños a la historia del arte de Max Gómez Canle que se apoyan en la chimenea; un paisano de Pablo Suárez mira a otro paisano de Molina Campos.
"Hay muchas maneras de coleccionar, y las respeto -dice-. A mí me gusta involucrarme, ayudar a que las cosas pasen. Para mí, las colecciones hechas desde el sentimiento, apoyando desde la cercanía con los artistas, son mucho más valiosas."
Es raro que venda algo, porque las obras se convierten en parte de su vida. "Prefiero que lleguen a casa con una anécdota; eso les da un valor afectivo."
Desde lo institucional, Navone apoya el Programa de Artistas de la Universidad Di Tella y el Programa de Adquisiciones de Malba. "No me gusta definirme como coleccionista -aclara- sino como un comprador de arte. Me da más libertad."

José Lorenzo: "No podría vivir sin el arte"


 
Lorenzo se asesora para hacer crecer su colección.. Foto: Gentileza José Lorenzo
Una invitación de arteBA cambió la mirada del arquitecto cordobés, que pasó, sin escalas, de la pintura tradicional al arte contemporáneo, con el foco puesto en la fotografía
José Lorenzo es un arquitecto cordobés que comenzó su relación con el arte a través de la pintura tradicional de fines del siglo XIX y del XX; reunía paisajes y escenas campestres hasta que, en 2005, arteBA Fundación lo invitó a un programa para coleccionistas en Buenos Aires. A la vuelta de esa experiencia intensa, que le permitió recorrer colecciones y asistir a charlas, vio con otros ojos lo que tenía colgado en su casa. Ese arte era de otro tiempo, que no era el suyo.
Decidió comenzar a relacionarse con el arte contemporáneo. Al principio con los artistas cordobeses presentes en la feria arteBA, como Adriana Bustos, Ananké Assef y Hugo Aveta -todos fotógrafos-, luego con artistas más jóvenes.
Cuñado de un gran dibujante, Fernando Allievi, decidió pedirle consejo para que lo ayudara a decidir sus compras. En 2008 conoció a Gabriel Valansi, ganador del premio Roggio de ese año, cuando asistió a la primera clínica de coleccionismo en Córdoba, y lo sumó a su equipo de trabajo.
Hoy, Valansi lo asesora en el tema fotografía y Allievi en pintura y dibujo. "Es un brain-storming continuo", explica Lorenzo sobre su relación con sus asesores, devenidos amigos
familia. "Es un diálogo enriquecedor entre las partes, una tarea de investigación entre los tres", explica.
Define su gusto como "ecléctico" y no le preocupa que los artistas sean contemporáneos; aún conserva sus primeros paisajes en el comedor diario de su casa.
"No tengo una obsesión por tal obra o tal artista; siempre compro obras con las que puedo convivir." Su casa se ha convertido en el centro de reuniones entre la gente ligada al arte; sus puertas están abiertas a recibir y alojar a artistas, curadores, aquellos entusiastas como él.
"No podría vivir sin el arte. No le veo límites por ahora -dice con tonada cordobesa-. Coleccionar generó algo en mí tan lindo, tan renovador."
En pocos años, esta experiencia revolucionó su entorno: la colección estuvo colgada en el Palacio Ferreyra y, junto con Valansi, organiza en Córdoba encuentros con artistas y referentes invitados. Es vicepresidente de la Asociación Amigos del Museo Caraffa y de la Fundación Proarte Córdoba, que gestiona becas y ayuda para artistas, no sólo del ámbito de las artes visuales.
"Si ser referente sirve para que la gente se interese y se involucre más, me encanta. Yo no saco rédito personal, lo disfruto."

Esteban Tedesco: "Es un mundo muy chico"


 
En la casa de Tedesco hay obras del piso al techo.. Foto: Eduardo Carrera / AFV
Médico cirujano y comprador compulsivo, se hizo muy amigo de artistas y galeristas. Sueña con abrir al público su enorme colección, que ofrece en préstamo para muestras.
Esteban Tedesco vive rodeado de obras de arte, literalmente. Del piso al techo, de izquierda a derecha, las piezas contemporáneas conviven con su colección de opalinas y cerámicas haciendo un mix personalísimo.
Nadie puede quedar indiferente ante el despliegue barroco de obras de Siquier, Hasper, Ballesteros, Macchi, Ana Gallardo, Millán, Bianchi, Villar Rojas. Rotan, cambian de lugar, y muchas están almacenadas en depósitos o en lo de sus sobrinos.
Tedesco es médico. El padre de un compañero suyo de la facultad era amigo de artistas; así empezó a frecuentar exposiciones y a comprar paisajes de pintores consagrados. Ya en los años 80 tenía obras contemporáneas y, cerca de los años 90 se produjo un cambio.
No sólo compraba, sino que también, de tanto frecuentar los ámbitos de exposición, se fue haciendo amigo de los artistas y esto derivó en una suerte de familia extendida. Navidades, fiestas de fin de año, encuentros más allá de la relación comercial llevaron a que Tedesco fuera un posibilitador de proyectos.
Nunca compró asesorado, siempre lo guio su intuición, y compró muchas obras a los propios artistas. De Ana Gallardo y Ernesto Ballesteros, por ejemplo, tiene decenas. Como conoce a los artistas y sabe lo que están produciendo, es lógico que llegue antes de la exhibición. Sin embargo, es muy respetuoso de la relación artista-galerista.
"Puedo comprarle al artista pero siempre con el consentimiento de la galería. En ese sentido, soy extremadamente claro -explica, y agrega: -Es un mundo muy chico, y con muchos de los galeristas somos íntimos amigos."
Su casa cambia. "Casi todo lo que es de gran formato no está acá, porque no entra", explica. También presta obras para exhibiciones -acaba de recuperar un Siquier que estuvo dando vueltas por el país- e incluso a sus amigos. "El problema es cuando les pido que me devuelvan la obra", bromea.
"De los años 2000 adoro a Villar Rojas, Accinelli y Duville; también me gustan mucho los artistas de Misiones, como Andrés Paredes, Mónica Millán y Mauro Koliva, que no tienen nada que ver con los otros."
Sus intereses son enormes. En fotografía, Marcos López, Grosman, Erlich, Gian Paolo Minelli, Rosana Schoijett, Santiago Porter, Ignacio Iasparra; esculturas de Nicola Costantino, Elba Bairon y Mónica Girón, videos de artistas como Jorge Macchi. Más allá de su apoyo a los artistas amigos, participa en la Asociación Amigos del Centro Cultural Recoleta.
Actualmente está pensando en conseguir un lugar donde toda la colección pueda estar colgada y accesible al público, con exposiciones temporarias y la visión de diferentes curadores. "Es una lástima que la gente no la vea; ni siquiera yo veo obras que compré hace años", confiesa.

Gustavo Bruzzone: "Un pedacito de historia"


 
Bruzzone y su departamento con ambientes temáticos. Foto: Oliver Kornblihtt / AFV
Hace veinte años, cuando aún no era juez, inició lo que se convertiría en el acervo más completo de arte argentino de los años 90, con acento en los "artistas del Rojas"
Todo comenzó con una tinta china de Alberto Greco que compró en la galería Jacques Martínez en los tempranos años 90. Todavía la tiene. En 1993 o 1994, entonces secretario de juzgado, Gustavo Bruzzone conoció a Pablo Suárez y a Nora Dobarro, y empezó a comprar obras de los artistas que salían de la "cantera de Gumier".
Gumier es Gumier Maier, quien estuvo al frente de la galería del Centro Cultural Rojas desde 1989 hasta 1996. Un personaje insoslayable de esa década. Su aporte en su rol de curador-descubridor de artistas que luego pasarían al circuito oficial es considerado fundamental.
Bruzzone nunca más paró. Ahora es juez y tiene la colección más completa que hay dedicada al arte argentino de los años 90 con foco en los "artistas del Rojas".
Su casa es un departamento en el centro con espacios "temáticos"; cada ambiente está dedicado a algún artista o período específico, como el "Gordin Room", dedicado a acomodar obra histórica de Sebastián Gordín. Su cuarto, por ejemplo, es un recorte del año 1995. "Quiero tener las obras de todo este grupo", explica.
Y no sólo eso. Acompaña cada espacio con un registro de la época, como el artículo de Jorge López Anaya donde bautiza a los artistas del Rojas con el calificativo de "arte light", que luego se usará para agruparlos. Un póster original de 1992 de la muestra Algunos artistas y el rincón dedicado al espacio Belleza y Felicidad, de Fernanda Laguna y Cecilia Pavón, con el cartel que colgaba en la vidriera y unas latas de galletitas intervenidas que Benito Laren quiso tirar y Bruzzone rescató.
"Siento que conservé un pedacito de la historia argentina -confiesa-. Nunca vendí un cuadro, los guardo; están en lo de mis amigos, en mi trabajo."
Amigo de los artistas, tiene algunas joyitas que algunos codician, como el tocadiscos Winco intervenido de Marcelo Pombo y una pintura del fotógrafo Marcos López que dice "Bienvenido a Carlos Paz", muy pedida por los cordobeses.
Esa misma cercanía es la que lo tuvo al frente de proyectos como Ramona, la revista que nació de una idea de Roberto Jacoby. "Quería oír la voz de los artistas", recuerda, en un momento en donde los que hablaban eran otros. Fue un lugar de debate sobre las prácticas del arte contemporáneo a partir del año 2000.
Hoy apoya el Centro de Investigaciones Artísticas (CIA), un "espacio de artistas y pensadores de todo el mundo, y en especial de América Latina" que organiza cursos y tiene un programa de visitas calificadas del exterior muy ambicioso para la escena local.

Guillermo González Taboada: "El arte es pasión pura"


 
González Taboada prefiere las obras geométricas y de artistas pop.
Foto: Gentileza González Taboada
Lo que comenzó como el hobby de un publicista se convirtió en Art Democracy, un sitio online con más de 150.000 seguidores en Facebook
Una lámina de Vasarely en un libro de un amigo fue el primer vínculo del publicista Guillermo González Taboada con el mundo del arte, y es una marca que todavía persigue: los artistas de la abstracción geométrica, a los que añadió los representantes del pop de los años 60 en la Argentina.
Estas dos vertientes forman el ADN de su colección. Creaciones de García Uriburu, Martha Peluffo, Edgardo Giménez, De la Vega (de la época de Nueva York) junto con Mac Entyre, Brizzi, Polesello, Antonio Asís y un Robirosa abstracto de 1968 que cuelga en su oficina junto a los afiches del mítico local Fuera de Caja, de Marta Romero Brest, y de la muestra La Pompadour de García Uriburu en París en los años sesenta.
La geometría de artistas como Beto de Volder, Pablo Siquier, Lucio Dorr, Fabián Burgos y Mariano Ferrante son sus elecciones contemporáneas. A veces no se ciñe estrictamente a estas líneas; valora la obra de Daniel Santoro, que en su opinión encontró algo que contar, y la de Pirozzi de los años ochenta.
"Nunca compré asesorado -aclara-, compro lo que me genera un vínculo emocional. El arte es pasión pura; están los que lo sienten y los que no. Hay gente que no siente lo que tiene: ésa es obra para decoración."
El reto de González Taboada se llama Art Democracy: es un sitio online dedicado a la difusión del arte argentino que comenzó como algo que podía hacer en su tiempo libre y hoy tiene más de 150.000 seguidores en Facebook. La edición de libros es un primer paso del proyecto virtual para insertarse en el mundo real. Ya hay uno en carrera dedicado al período abstracto de Josefina Robirosa que escribió Rafael Cippolini y otro de Dolores Casares, por Rodrigo Alonso.
"Art Democracy tiene un proyecto a futuro -explica González Taboada-, tiene el espíritu de hacer trascender el arte argentino para que participe del mundo."

Alexandra de Royere: "Una aventura que no termina"


 
De Royere se hizo amiga de varios artistas de su generación.. Foto: Oliver Kornblihtt / AFV
Administradora de empresas de origen francés, considera fundamental el vínculo con los artistas, que, a su juicio, es más cercano en la Argentina que en su país
A la entrada de la casa de Alexandra de Royere no hay manera de pasar por alto una obra de Villar Rojas de la serie Lo que el fuego me trajo. La colección convive con la familia como si fuera un integrante más, y nada parece impostado.
"El primer acercamiento al arte fue a los 14 años, cuando mi padre me regaló un libro sobre Goya", explica De Royere, de origen francés y directora general de Tramando. Se dedicó a la administración de empresas y, en forma paralela, a los estudios sobre historia del arte.
"Compré la primera obra de arte contemporáneo en la Argentina, por el año 95; todavía no conocía bien la escena local -recuerda-. Conocí a Esteban Tedesco y decidimos tomar clases con Mercedes Casanegra, que me dejó reflexionando. Creo mucho en los encuentros cuando uno tiene una pasión."
De aquellos años destaca su amistad con Tedesco y con el galerista Alberto Sendrós. "Siempre quise articular la parte teórica con la sensible, aprender mucho, leer, escuchar... Sobre todo escuchar -agrega-. Con Santiago García Navarro y Victoria Noorthoorn tengo un diálogo muy cercano, son personas del ecosistema del arte que me han dado mucho y con los que intercambié ideas."
De Royere asegura que en la Argentina es posible una cercanía con los artistas que no se da en su país, y como no hay tantos libros ni documentación, conocer el taller y al artista es casi un paso necesario.
"Logré articular vínculos con artistas de mi generación, los que tienen entre 40 y 50 años, que se han convertido en mis amigos. Por ejemplo Ana Gallardo, Nicola Costantino y Gabriel Valansi. Después me enfoqué en la generación más joven: Eduardo Basualdo, Adrián Villar Rojas y Matías Duville. No me considero una coleccionista prolija, sino una activista del arte", aclara esta mujer que integra el Comité Internacional de arteBA, donde se concentra en abrir puertas a los artistas en el extranjero.
Su vínculo con la generación de artistas mas jóvenes se relaciona con su interés por "seguir intentando entender el pulso del mundo que viene. Es un desafío constante, que va mucho mas allá de tener una obra en casa."
Según ella, "el camino de una colección es una aventura que empieza y nunca termina; cambia sobre la marcha". Eso la llevó a deshacerse de algunas obras que no tenían más sentido en la ruta que estaba recorriendo.
"He decidido reenfocarme en los artistas locales y en la construcción de una colección a partir de eso. Entendí que ese vínculo era fundamental para mí. Los artistas son parte de los vínculos que he construido en la Argentina, es un universo que me ata al país."
Siempre les compra a los galeristas, explica, porque son una parte muy importante en la "cadena de valor", aunque ya no la asesora nadie porque, según ella, "no hay un camino sino varios posibles."
Fuente: ADN Cultura La Nación

EL MAESTRO OZAWA VUELVE A DIRIGIR PROGRESIVAMENTE
TRAS SU ENFERMEDAD

El director de orquesta japonés Seiji Ozawa ofrece una rueda de prensa este 3 de abril de 2013 en Tokio

El director de orquesta japonés Seiji Ozawa, de 77 años, anunció este miércoles que está reanudando "gradualmente" la dirección de orquesta, sin por ello dejar de enseñar música a los más jóvenes, tras haber padecido una hernia y cancelado varias representaciones por un cáncer de esófago.

Por Toshifumi Kitamura



El director de orquesta japonés Seiji Ozawa, de 77 años, anunció este miércoles que está reanudando "gradualmente" la dirección de orquesta, sin por ello dejar de enseñar música a los más jóvenes, tras haber padecido una hernia y cancelado varias representaciones por un cáncer de esófago.
"Tuve suerte. Era una enfermedad grave", declaró Ozawa en una rueda de prensa en Tokio. "Pienso que este tiempo me lo dio Dios, por lo cual lo estoy usando bien", agregó.

"Estoy reanudando gradualmente mi principal trabajo de director de orquesta, tras la enfermedad, pero no tengo la intención de dejar de enseñar", afirmó. Entre otras cosas, el maestro japonés ha estado trabajando con jóvenes músicos en Suiza y Japón.

A principios de 2010, Ozawa, había anunciado que el tratamiento contra el cáncer del esófago lo obligaría a cancelar todas sus presentaciones programadas durante seis meses.

Ozawa también tuvo que renunciar a dirigir tres conciertos de la Filarmónica de Viena, después de ser operado de una hernia. Ya antes, en 2006, había tenido que cancelar varios compromisos debido a un herpes zóster y a una neumonía aguda.

Seiji Ozawa, que fue asistente de Herbert von Karajan y Leonard Bernstein, ha sido director musical de grandes formaciones como la Orquesta Sinfónica de Boston, donde permaneció durante 29 años (1973-2002), y luego de la Ópera de Viena de 2002 a 2010.


Fuente: AFP

ROBAN UN MUSEO DE RÍO DE JANEIRO EN PLENO DÍA

Vista interior de una de las …

Un bolígrafo de oro en forma de pluma de pájaro incrustada con diamantes, que perteneció al expresidente brasileño Afonso Pena (1902-1906), fue robado en pleno día en un museo de Rio de Janeiro, informó el jueves la institución.


Por Antonio Scorza

Un bolígrafo de oro en forma de pluma de pájaro incrustada con diamantes, que perteneció al expresidente brasileño Afonso Pena (1902-1906), fue robado en pleno día en un museo de Rio de Janeiro, informó el jueves la institución. La obra de arte pertenecía a la colección permanente del museo y desapareció a las 15h00 del miércoles de una de las 23 salas del Museo de la República, que tiene 12 guardias de seguridad y ninguna cámara de vigilancia, declaró Magaly Cabral Santos, su directora.
El principal sospechoso es un hombre que habría permanecido solo durante unos minutos en la sala de este edificio neoclásico, en el céntrico barrio de Catete. La vitrina donde se encontraba el bolígrafo apareció rota.
"Desde 2010, pido en vano un refuerzo de guardias, uno en cada sala", deploró Cabral Santos -madre del gobernador de Rio Sergio Cabral- citada por el diario O Globo.
Para José Nascimento Junior, expresidente del Instituto Brasileño de Museos, el problema de la falta de seguridad en los museos es generalizado.
"Vamos a recibir grandes eventos -como el Mundial de fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016- y la tendencia es que los robos aumenten", dijo a O Globo.
En 2005, más de 900 fotos raras de los siglos XIX y XX, grabados y dibujos fueron robados de la Biblioteca Nacional de Rio.
Durante el carnaval de 2006, cuatro hombres robaron del Museo Chacara do Céu de Rio pinturas de Pablo Picasso, Salvador Dalí, Henri Matisse y Claude Monet. Este robo fue considerado como el octavo más importante de obras de arte del mundo por el FBI, recordó el diario. Ninguno de los cuadros fue hallado.
El Museo de la República de Rio ofrece al visitante un panorama de la historia republicana de Brasil con fotos, objetos, muebles y obras de arte de los siglos XIX y XX.

Fuente: AFP

LA TATE RETIRA OBRAS DE ARTISTA HALLADO CULPABLE DE ABUSOS A NIÑOS


Un visitante camina por la …

La prestigiosa Tate Gallery británica retiró de su página web más de 30 obras del artista Graham Ovenden, algunas de las cuales representan a niñas desnudas, después de que éste fuera declarado culpable de abusos sexuales a menores, anunció el jueves la institución.

Por Justin Tallis

La prestigiosa Tate Gallery británica retiró de su página web más de 30 obras del artista Graham Ovenden, algunas de las cuales representan a niñas desnudas, después de que éste fuera declarado culpable de abusos sexuales a menores, anunció el jueves la institución.
Tras la decisión relativa a Ovenden, de 70 años, el martes en un tribunal del sur de Inglaterra, la Tate señaló que estaba "revisando" las obras que presenta en su web del total de 34 que posee del artista en su colección desde 1975.
"Hasta que esta revisión esté terminada, las imágenes no estarán disponibles", agregó una portavoz de la Tate, que agrupa cuatro museos británicos, sin poder precisar si algunas representaban a "mujeres implicadas en el juicio".
Durante el juicio de Ovenden por hechos que se remontan a hace 40 años, el pintor fue acusado de utilizar sus retratos como una treta para abusar de las menores.
El artista, que está en libertad bajo fianza a la espera de conocer su sentencia, negó los cargos y alegó que representar niños desnudos era para él una manera de explorar "el estado de gracia".
"Debo decir que la caza de brujas que hay en este momento --y la idea de que un niño desnudo no debe verse con buenos ojos-- es aberrante", dijo en una vista.
Muchos de los cuadros de Ovenden están inspirados en la polémica novela "Lolita" de Vladimir Nabokov y en "Alicia en el país de las maravillas", de Lewis Carroll.
En 2009 la Tate retiró una foto de la actriz Brooke Shield desnuda cuando era sólo una niña de una exposición después de una investigación policial sobre pornografía.

Fuente: AFP

TRIBU HOPI Y DOS MUSEOS EN EEUU PIDEN CANCELAR SUBASTA EN PARÍS

Miembros de la etnica Hopi …

Dos museos de Arizona, en el suroeste de Estados Unidos, y representantes de la tribu indígena Hopi reclaman la cancelación de una subasta la próxima semana en París de objetos considerados sagrados por los nativos.

Por Stephen Shugerman

Dos museos de Arizona, en el suroeste de Estados Unidos, y representantes de la tribu indígena Hopi reclaman la cancelación de una subasta la próxima semana en París de objetos considerados sagrados por los nativos.
La venta, prevista para el 12 de abril y organizada por la casa Neret-Minet Tessier & Sarrou, causó indignación entre los indígenas, afirmaron el Heard Museum y el Museo del Norte de Arizona en la red social Facebook.
La casa francesa pondrá a la venta 70 máscaras llamadas "amigos katsinam" y utlizadas en las ceremonias religiosas de la tribu Hopi, según su sitio web. Una de ellas está valorada en 50.000 euros (más de 64.000 dólares).
El director del Museo del Norte de Arizona, Robert Bruenig, reclama la devolución de estos objetos a Arizona, en una carta abierta a los subastadores publicada en la página en Facebook del museo con sede en Flagstaff.
"Le escribo para solicitarle la cancelación de la subasta y la eliminación de los llamados 'amigos katsinam' de las ventas actuales o futuras, y sobre todo, para que puedan ser devueltas a los pueblos Hopi, Zuni, Acoma y Jemez por su 'propietario'", dijo el director del museo.
Esta venta ha generado "indignación, tristeza y ansiedad - profunda y real - entre los miembros de las tribus concernidas", porque para ellos, "los 'amigos katsinam' son seres vivos", dijo.
"Exponerlos - y sin cuerpo - en vuestro catálogo y en internet, constituye una ofensa profunda, un sacrilegio", señaló.
El Museo Heard de Phoenix, Arizona, dijo en un comunicado publicado también en Facebook que "la venta de objetos de gran significado religioso y cultural de la tribu Hopi" ha causado "profunda preocupación" entre los indígenas.
El mes pasado, el director de la oficina para la preservación de la cultura Hopi, Leigh Kuwanwisiwma, pidió a la casa de subastas cancelar la venta e iniciar "conversaciones respetuosas para la devolución a la tribu" Hopi.
Estas figuras son considerados sagrados por los más de 18.000 miembros de la tribu Hopi que viven en el noreste de Arizona y cuentan con reconocimiento federal.
Según el diario Arizona Republic, no está claro cuándo y cómo estos objetos llegaron a París, pero en el pasado algunos artículos fueron vendidos en secreto por miembros de la tribu a coleccionistas.

Fuente: AFP


RENOVADO,
EL RIJKSMUSEUM ENTRA EN SU NUEVO SIGLO DE ORO

El Rijksmuseum en Asterdam este jueves

El célebre Rijksmuseum de Amsterdam mostró el jueves su nueva identidad en pleno Siglo XXI, luego de una década de millonarias obras de renovación que le permiten ahora arrojar una nueva luz sobre su incomparable colección dedicada al Siglo de Oro holandés.

Por Nicolás Delaunay

El célebre Rijksmuseum de Amsterdam mostró el jueves su nueva identidad en pleno Siglo XXI, luego de una década de millonarias obras de renovación que le permiten ahora arrojar una nueva luz sobre su incomparable colección dedicada al Siglo de Oro holandés.
"El Rijksmuseum escribirá una nueva página de su historia", declaró el director del museo Wim Pijbes ante la presa, tras casi diez años de obras valoradas en 375 millones de euros.
"Todo cambió de lugar, excepto una pintura, `La Ronda de Noche´", añadió Pijbes, refiriéndose al lienzo más famoso del artista holandés Rembrandt (1606-1669).
Atracción principal del museo, esta pintura de 3,8 metros de alto sobre 4,5 metros de ancho tiene su propio salón, "El salón de la Ronda de Noche", desde 1885, fecha en la que el Rijksmuseum se instaló en el inmueble que ocupa actualmente.
"Nuestra ambición es que todo niño holandés vea `La Ronda de Noche´ antes de cumplir 12 o 13 años", dijo Pijbes. "El Rijksmuseum reúne a la gente, al arte y a la historia", añadió.
Antes de su renovación, el Rijksmuseum acogía a cerca de un millón de visitantes por año. Ahora, podrá recibir a entre 1,5 y 2 millones de visitantes por año.
En este museo están expuestas algunas de las más importantes obras maestras del Siglo de Oro, entre ellas pinturas de Rembrandt, Johannes Vermeer y Gabriel Metsu, artistas de una época en la que Holanda dominaba el comercio mundial.
Los trabajos de renovación del Rijksmuseum fueron financiados por el Estado holandés -a través del ministerio de Cultura-, por el propio museo, y otros mecenas como la empresa Philips o ING.
El Rijksmuseum abrirá sus puertas oficialmente el 13 de abril, en presencia de la reina Beatriz de Holanda.
Este evento marcará la última aparición oficial de la soberana como jefa de Estado, tras su sorpresiva abdicación en favor de su hijo, el príncipe Guillermo-Alejandro.
A cargo de la renovación, los arquitectos sevillanos Antonio Cruz y Antonio Ortiz, tenían como consigna poner en valor el trabajo romántico-gótico de Pierre Cuypers, el arquitecto holandés que diseñó el edificio que alberga el Rijksmuseum desde 1885.
El trabajo de acondicionamiento de las salas fue confiado al francés Jean-Michel Wilmotte, conocido principalmente por su trabajo en el museo del Louvre.
La mayor innovación reside en la manera en la que las obras están presentadas: ya no se trata de separar las armas, muebles y pinturas en distintas salas, ahora todas las obras están ordenadas por periodos históricos, y al estar juntas son como una ventana de su época.
Así, los lienzos del joven Rembrandt están acompañados de un armario de ébano fabricado por uno de sus amigos, Herman Doomer, de un tazón en forma de ostra hecho por otro de sus allegados, Jan Lutma, y de un retrato del poeta Constantin Huygens, que escribió acerca de Rembrandt.
Unas 8.000 piezas están expuestas en 80 salas. El museo cuenta con una superficie total de 30.000 metros cuadrados.
En el patio del museo se encuentra ahora el pabellón asiático, un edificio ultra-moderno de vidrio y hormigón llamado "el joyero", que alberga una colección de arte asiático.

Fuente: AFP

PICASSO, PRODIGIOSO INVENTOR DE FORMAS,
CUMPLE 40 AÑOS DE MUERTO


El pintor español Pablo Picasso murió el 8 de abril de 1973 en el sur de Francia, tras haber realizado unas 60.000 obras

El cuadro 'Naturaleza muerta y tulipanes', del artista español Pablo Picasso, durante una subasta el 9 de mayo del año 2000 en Nueva York. Casi nunca un artista fecundó su siglo como lo hizo el genial malagueño Pablo Picasso, que murió el 8 de abril de 1973 en el sur de Francia, tras haber realizado unas 60.000 obras.

Por Claude Casteran

Casi nunca un artista fecundó su siglo como lo hizo el genial malagueño Pablo Picasso, que murió el 8 de abril de 1973 en el sur de Francia, tras haber realizado unas 60.000 obras.
La vida de Picasso, que nació el 25 de octubre de 1881 en Málaga, sur de España, y murió a los 91 años a causa de una embolia pulmonar, estuvo marcada por el frenesí creativo, que produjo obras que siguen influyendo el arte contemporáneo, pero también por las pasiones amorosas.
El último gran amor y musa de Picasso fue Jacqueline Roque, a quien el artista conoció en 1952. Picasso tenía 71 años, y ella 27. Roque, a quien Picasso pintó en óleos y cerámicas, se suicidó en 1986, disparándose un tiro en la cabeza.
También se suicidó otro de sus grandes amores, Marie-Thérèse Walter, que tenía 17 años cuando Picasso, entonces de 46, se enamoró de ella. El artista la retrató en "El sueño" (1932), óleo que se vendió hace unos días por 120 millones de euros al magnate estadounidense Steve Cohen.
La musa de los sueños de Picasso se ahorcó cuatro años después de la muerte del artista.
Otras mujeres amadas por Picasso, que fue siempre fiel al amor del momento, fueron la atormentada fotógrafa Dora Maar, con quien vivió una pasión conflictiva, y la pintora francesa Françoise Gilot, que tiene ahora 91 años, y con quien el artista vivió diez años de intenso y dulce romance.
El artista se casó dos veces: la primera con la bailarina de los ballets rusos Olga Kokhlova (1918-1955) , madre de su primer hijo, y la segunda vez con Jacqueline Roque.
Picasso fue padre de dos hijos y dos hijas: Paulo, que tuvo con Olga, Maya, que tuvo con Marie-Thérèse, y Claude y Paloma -a quien llamó así en honor al símbolo de los carteles que creó para el Congreso por la Paz -, con Françoise Gilot.
Sus amigos destacan la sencillez y humanidad del artista, su generosidad y, pese a todo, una forma de modestia. "He pasado mi vida pintando como un niño", aseguraba el maestro.
Otros, como Françoise Gilot o Marina, su nieta- subrayan su crueldad psicológica, su personalidad irascible.
Bohemia y cubismo
Picasso, que empezó a pintar desde niño, entró a los 14 años a estudiar en la Escuela de Artes de Barcelona, donde su padre enseñaba dibujo, y luego en la escuela de Madrid, donde su talento y virtuosismo no pasó desapercibido,
Instalado en París a comienzos del siglo, el artista empezó a pintar obras dominadas por la gama cromática del azul, entre ellas "El entierro de Casagemas", que Picasso pintó tras el suicidio de su gran amigo Carlos Casagemas, que lo sumió en una profunda tristeza.
Ese periodo de entre 1901 a 1904 se conoce como "el periodo azul", que fue seguido por su "periodo rosa", (1905-1907) , durante el que Picasso pintó saltimbanquis, gentes del pueblo, del circo, marginales, gitanos
Fueron años de bohemia en Montmartre, con sus amigos Max Jacob, Paul Fort, Henri Matisse, entre otros.
El año 1907 marcó su primera consagración, con "Señoritas de Aviñón", un lienzo influenciado por el arte africano, en el que el malagueño rompe con el realismo.
Esa composición de múltiples figuras fracturadas supuso una revolución en el arte al dar luz al cubismo, al que Picasso fue fiel durante unos diez años.
Durante los años de antes y después de la primera guerra mundial coexistieron en su obra varios estilos, desde retratos inspirados por Ingres hasta el cubismo puntillista y el cubismo realista.
La guerra de España, en concreto el brutal bombardeo de la localidad de Guernica por la alemana Legión Cóndor, a pedido de Franco, le inspiró su célebre fresco "Guernica" (1937), un ícono del siglo XX.
Formidable síntesis entre cubismo, expresionismo y surrealismo, esa obra -que Picasso pintó para el pabellón de la Segunda República Española de la Exposición Internacional de París-, está pintada sólo en blanco y negro, con toda una gama de grises.
El artista pasó la Segunda Guerra Mundial en París. Tras la Liberación, ingresó al Partido Comunista, aunque sin ser un miembro activo.
El Salón de otoño, donde expuso en 1944 sus pinturas y esculturas, fue un triunfo, y las pinturas de Picasso empezaron a venderse en el mercado de Estados Unidos a precio de oro.
A partir de 1953, se instaló en el sur de Francia. En la última década de vida, el prolífico e incansable artista dibujaba y pintaba y trabajaba la cerámica con un ritmo frenético.
En 1971, las ceremonias con motivo de su 90 aniversario fueron apoteósicas: la gran galería del Louvre expuso por primera vez la obra de un artista vivo.
Está enterrado en el parque del castillo de Vauvenargues, en Mougins, que Picasso compró en 1958, y en donde vivió con Jaqueline, que también está sepultada allí.
Cuarenta años después de su muerte, "La Celestina", "Dora Maar con gato", "Niño con una pipa", "Maya con muñeca", son sólo algunas de sus obras que permanecen en el firmamento de la pintura mundial.
Al menos siete museos en Europa llevan su nombre: París, Antibes, Vallauris, Barcelona, dos en Málaga, y uno en la ciudad alemana de Münster.

Fuente: AFP

DESCUBREN ESCULTURAS DE PIEDRA de HACE 2.000 AÑOS
EN EL SALVADOR

Arqueólogos trabajan en un …

Arqueólogos japoneses y salvadoreños descubrieron esculturas de piedra y fragmentos de estela de hace 2.000 años en una finca de café de la zona arqueológica de Chalchuapa, 80 km al oeste de San Salvador, constató este viernes un periodista de la AFP.


Por Ernesto Benavídes


Arqueólogos japoneses y salvadoreños descubrieron esculturas de piedra y fragmentos de estela de hace 2.000 años en una finca de café de la zona arqueológica de Chalchuapa, 80 km al oeste de San Salvador, constató este viernes un periodista de la AFP.
Los resultados de las excavaciones dirigidas por Nobuyuki Ito y Shione Shibata, ambos de la Universidad de Nagoya, en Japón, fueron presentados este viernes en el parque arqueológico Casa Blanca de Chalchuapa.
Entre los hallazgos sobresalen dos cabezas que podrían ser de jaguar o murciélago que fueron confeccionadas en roca basáltica y que constituyen un "descubrimiento importante" porque son únicas en Mesoamérica, según dijeron los expertos.
Ese descubrimiento podría relacionarse, según el arqueólogo Julio Alvarado, con el relato del "inframundo" planteado en el Popol Vuh (libro sagrado de los Mayas) en el que se mencionan varios niveles, entre otros la Casa del Jaguar y la Casa del Murciélago.
Con las dos esculturas, que fueron localizadas al pie de una de las principales pirámides de Chalchuapa, suman ya 55 las encontradas en todo el oeste de El Salvador.
Ito y Shibata, este último director de Arqueología de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural, destacaron que el hallazgo fue posible utilizando un georradar (subterráneo) en el sitio conocido como El Trapiche, en la finca de Café San Antonio, en la periferia de Chalchuapa.
Con las investigaciones, "se han aclarado cada vez más, aspectos relacionados a las culturas olmeca, maya y nahua, entre otras", explicó Shibata.
Los hallazgos, que corresponden al período preclásico tardío, según Shibata, ayudan a determinar que el aspecto que caracterizan a las culturas que se desarrollaron entre 800 años a.C. y 300 años d.C. "es la elaboración de esculturas de piedra tallada, al igual que en otros sitios arqueológicos de México, Guatemala y Honduras".
La zona de Chalchuapa y otras comunidades de la región oeste de El Salvador, según los arqueológos, fueron escenario de constantes migraciones en la época prehispánica.


Fuente: AFP

PARA LOS HOPI, SUS MÁSCARAS "AYUDAN A ENCONTRAR
LA ARMONÍA EN LA TIERRA"

Las máscaras ceremoniales de los Hopi, que una casa de subastas francesa adjudicará próximamente, "no son objetos de arte para los Hopi, sino objetos sagrados que ayudaron a nuestro pueblo a encontrar la armonía sobre la Tierra", afirma LeRoy Shingoitewa, presidente de la tribu amerindia
Las máscaras ceremoniales de los Hopi, que una casa de subastas francesa adjudicará próximamente, "no son objetos de arte para los Hopi, sino objetos sagrados que ayudaron a nuestro pueblo a encontrar la armonía sobre la Tierra", afirma LeRoy Shingoitewa, presidente de la tribu amerindia.

Por Fabienne Faur



Las máscaras ceremoniales de los Hopi, que una casa de subastas francesa adjudicará próximamente, "no son objetos de arte para los Hopi, sino objetos sagrados que ayudaron a nuestro pueblo a encontrar la armonía sobre la Tierra", afirma LeRoy Shingoitewa, presidente de la tribu amerindia.
Los "objetos que son puestos a subasta no son considerados arte por nuestro pueblo. Son sagrados, nos aportan armonía y nos benefician", declaró el dirigente de esta tribu de Arizona, en el sureste de Estados Unidos, compuesta por unos 18.000 miembros, en una entrevista telefónica con la AFP.
En su primera intervención en un país extranjero, la tribu acaba de pedir a la casa de subastas Néret-Minet Tessier et Sarrou de París "detener la venta y restituirles" unas 70 máscaras que deben ser subastadas el 12 de abril.
Las 'kachinas', estas magníficas máscaras de cuero, madera, decoradas con crines de caballo o pinturas, muy apreciadas por los coleccionistas, son utilizadas en sus ceremonias rituales.
Con forma de muñecas, estos objetos "se dan a los jóvenes, para su educación religiosa, a las niñas pequeñas, cuando crecen", afirma LeRoy Shingoitewa, que precisa que son igualmente sagradas para todos los pueblos de Arizona y de Nuevo México, los pueblos Zuni, Acoma y Laguna. "Es como si entrase en una catedral, tomase una estatua de María y fuera a preguntar ¿Quién la compra?: los católicos estarían impactados", afirmó.
-- "Somos una pequeña tribu" --
"Queremos saber quién es el propietario, cómo llegaron los objetos a Francia, por qué se los llevó, es muy importante para nosotros", añadió el dirigente hopi. El líder envió una carta a la casa de subastas para "solicitar su cooperación" y demandó la representación diplomática estadounidense "para hacer intervenir al gobierno francés".
La casa de subastas, por su parte, indicó a la AFP que mantenía esta venta porque "estas máscaras fueron adquiridas de forma legal por un gran coleccionista francés" que vivió durante más de 30 años en Estados Unidos.
La tribu no asistirá a la subasta, porque no va a comprar los objetos: "no fueron creados para hacer dinero. Si lo hacemos, tendrá consecuencias, un poco como cuando un cristiano comete un pecado y debe pedir perdón a un cura", añade.
En Estados Unidos, tras la puesta en marcha en 1990 de la ley federal NAGPRA, que prohíbe el comercio de objetos de culto indígenas, los Hopi pudieron recuperar objetos sagrados que poseían museos estadounidenses, así como la osamenta de ancestros. En el caso de las máscaras, "es difícil. Está relacionado con las leyes internacionales, con otro gobierno. Somos como una pequeña tribu", señala el dirigente.
Si ellos "tuvieran la decencia de retrasar un poco la venta, la tribu podría realizar su investigación. Estoy seguro de que encontraríamos un acuerdo amigable", añade el abogado de los Hopi, James Scarboro, de Denver.
Las galerías estadounidenses saben cómo lidiar con el problema. "Nosotros no vendemos máscaras 'kachinas' porque sabemos que es muy sensible religiosamente", señala Jim Haas, quien dirige el departamento de arte indio de la casa Bonhams en San Francisco. Cerámicas, vasijas de barro, obras modernas, telas, pero no estas máscaras, "por respeto y también por no desatar manifestaciones ante nuestras puertas", explica.
"Estados Unidos debe arreglárselas para que otros países no comercien con estos objetos sensibles", añade el galerista neoyorquino John Molloy.
"Tenemos confianza", concluye LeRoy Shingoitewa, "rezamos, esperamos desde el fondo del corazón que la casa de subasta tenga compasión y diga: 'Comprendemos, anulamos la venta y vamos a ayudar a devolver los objetos al pueblo Hopi".

Fuente: AFP

EL PRINCIPITO CUMPLE 70
Y SIGUE SIENDO UNO DE LOS MÁS LEÍDOS DEL MUNDO.

El relato, escritor por Antoine de Saint-Exupéry, fue y es una iniciación en la lectura para millones de personas.

Un chico de otro planeta. El Principito en su mundo: los dibujos también son de mano del escritor francés.

Por Patricia Suárez 

Después de La Biblia, El Corán y tal vez de El Capital de Marx, El Principito es el libro más leído en el mundo, traducido a 180 lenguas y dialectos. Fue el último texto publicado en vida por su autor, un aviador francés, de 43 años, de nombre Antoine de Saint-Exupéry, al que llamaban Saint-Ex. Ya había escrito otras cosas como Tierra de hombres –que suele considerarse su mejor novela y a la que el escritor argentino Fabián Casas considera de imprescindible lectura– o Vuelo Nocturno. Entre 1929 y 1930 estuvo por Argentina, para hacerse cargo de la Compañía Aeropostale Argentina, ya que habían creado la línea de Patagonia que unía Buenos Aires y Punta Arenas, línea que acabó con el aislamiento de los pueblos del sur. En su estadía en nuestro país pasó largas veladas con Victoria Ocampo, quien después le editaría la novela Correo del Sur en SUR.
No obstante, por ninguno de todos sus libros fue reconocido como por aquel que narra las aventuras de un pequeño príncipe de cabello enrulado y largo abrigo (las ilustraciones son del mismo Saint-Ex), dueño de tres volcanes y una rosa en su planeta y problematizado por el crecimiento enredado de los baobabs. En el desierto solitario, el Principito se encuentra con el narrador, un aviador con su máquina descompuesta. Le habla de un Zorro, metáfora del amigo ideal, que todos los lectores guardaremos para siempre. Un día, el Principito decide regresar a su planeta y para eso se hace morder por una serpiente. Vuelve a su planeta en espíritu, porque su cuerpo queda en brazos del aviador. Sin duda, un libro metafórico sobre la importancia de la libertad y el amor al prójimo, teñido de una melancolía tal que le arranca lágrimas al más pintado. Michéle Petit, una de las teóricas de la lectura más importantes hoy día, comenta en su libro Una infancia en el país de los libros que al leer El Principito a los ocho años concluyó entristecida que el arte y la literatura “no servían más que para revelarnos lo infortunado de nuestra condición”.

El autor piloto. Saint-Exupery desapareció en su avión en 1944./AFP

No todos los lectores –sobre todo los niños– reciben a El Principito con palmas de alegría, pero ninguno permanecerá indiferente a su lectura. El texto dejará una huella imperecedera. Todos conocemos el cuento de Caperucita Roja, haya llegado a nosotros a través de la fuente que nos haya llegado (oral, película, adaptaciones del original) y quizás nunca nos interese conocer la versión original de la nena con la capota roja devorada por el lobo feroz. Esta indiferencia es imposible con El Principito: él es la versión original. Más allá de los productos fílmicos y teatrales que hubo sobre el personaje, el pequeño príncipe tuvo émulos en el estilo de escritura, haciendo pie en la metáfora, como Juan Salvador Gaviota, o en argumentos sobre niños de las estrellas con una sabiduría especial como Ami, de Enrique Barrios o, más recientemente, Oups de Kurt Hörtenhuber. De más está decir que en calidad y profundidad no le llegan al Principito a los talones: la frescura de Saint-Ex provenía posiblemente de sus reflexiones durante los largos vuelos. Los otros, son la idiotez del mercado.
El 31 de julio de 1944, durante una misión de reconocimiento en el sur de Francia, Saint-Exupéry iba a bordo del avión Lightning P-38. Había partido pocas horas antes de la isla de Córcega, cuando los radares dejaron de ver el avión que pilotaba y nunca más se supo de él. La desaparición cubrió al escritor y piloto de un halo de misterio: de alguna manera se fue de este mundo como se fue su pequeño príncipe. No obstante, en 1998, un pescador halló en las aguas de Marsella una pulsera que pudo haber sido de Saint-Ex. Diez años después, un ex piloto alemán llamado Horst Rippert confesó al diario francés La Provence que había sido él quien derribara el avión de Saint-Exupéry. El ex militar de 88 años declaró: “Pueden dejar de buscar. Fui yo quien abatió a Saint-Exupéry”, y agregó: “Fue después cuando supe que se trataba del escritor. Yo esperaba que no fuera él, porque en nuestra juventud todos habíamos leído sus libros y los adorábamos.” Ya sea que Rippert de verdad acabó con el escritor o que es la declaración de un anciano gagá, lo real es que a Saint-Ex ni siquiera sus enemigos dejaban de leerlo. Saint-Ex escribió: “No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo”: tal vez éste es el misterio que se opera en nosotros: uno se vuelve amigo del Principito. Y sucede después que a los libros, a veces, se los olvida, pero los amigos nunca jamás entrarán en el corredor del olvido. Larga vida al Principito.

Un longseller en el corazón

“Es un libro que se vende siempre, pasa por todas las generaciones porque puede reinterpretarse cada vez que lo leés; está en el corazón de los lectores”. Lo dice Antonio Segura, librero desde hace 30 años y encargado de la sucursal de Cúspide en Belgrano. Habla de El Principito, el clásico de Antoine de Saint-Exupéry publicado en 1943: en esa sucursal, estima Segura, se venden unos 3 ejemplares por día de la edición de bolsillo, de 45 pesos. A pesar de no ser una novedad editorial, la obra está constantemente exhibida entre los destacados de las cajas.
“Como hay diferentes formatos, es un libro que llega a más gente”, explica Segura, que sostiene que lo compran adolescentes y padres para sus hijos, y que es un libro que se regala mucho. Para el librero, El Principito es como El libro de la arena, de Jorge Luis Borges: “Es un texto que volvés unas páginas atrás y lo leés de otra manera, siempre le encontrás algo nuevo”.
En El Ateneo, los ejemplares de El Principito ocupan una puntera en el sector infantil: están también en una ubicación preferencial.
Según Carla Francolini, que trabaja en una sucursal del mismo barrio, lo compran en general jóvenes de entre 25 y 35 años: “Muchos lo hacen para regalar, y es un libro que se usa como comodín cuando no saben qué comprarle a alguien”, explica.
Allí se venden unos 8 ejemplares por semana, y de la edición de lujo, que cuesta 449 pesos, dos al mes. “Es un libro de venta constante”, sostiene.
Con los libreros coincide Alberto Díaz, editor de Emecé, sello que publica el libro en la Argentina. “Es un longseller de venta pareja”, explica, y agrega que, entre las cuatro ediciones –tradicional, de bolsillo, escolar y de lujo– se venden en la Argentina entre 133 mil y 143 mil ejemplares al año. De ese total, entre el 60 y el 65 por ciento se distribuye en la ciudad de Buenos Aires y su área metropolitana, y el resto, a lo largo y lo ancho del país.

Aprendizajes placenteros y crueles


Por Federico Jeanmaire*


Sospecho que nuestra memoria almacena los libros que hemos leído junto a otro montón de cosas. Que en nuestra cabeza no existe algo así como una biblioteca más o menos ordenada, quiero decir.
Quedan por ahí, los libros. Dando vueltas. Mezclados para siempre con una montaña de recuerdos que tienen que ver con ellos.
El Principito llegó a mi vida a los diecinueve años. Tarde, quizá. Aunque, en verdad, no sé a qué edad uno debería leerlo o dejar de leerlo. No lo sé, realmente, no lo sé. Me lo regaló Mary, una novia algo mayor que yo, que sabía que me gustaban los libros y que, incluso, pretendía convertirme en escritor. Entonces.
El Principito es en gran parte Mary, para mí. Una época repleta de aprendizajes. Algunos placenteros y otros muy crueles, eran los comienzos de la dictadura.
Todavía lo guardo. Con su amorosa dedicatoria. Sin embargo, acabo de buscarlo durante un buen rato y no he podido encontrarlo. Puede pasar. Como en El Principito, el mundo del afuera suele ser bastante más caótico que nuestro mundo íntimo.

*Escritor

De la fábula a la autoayuda

Por Gabriela Adamo*


Cómo no rescatar –y admirar– un libro que logró la proeza de ser leído por los públicos más dispares del mundo entero, a lo largo de ya más de medio siglo.
Creo que un texto que logra despertar la sonrisa cómplice del “yo lo leí” entre tantas personas –que enseguida recuerdan la rosa, el baobab y el zorro domesticado– merece todos los elogios.
Este tipo de lecturas son puertas entreabiertas que, según quién les dé el empujón, pueden llevar a todo tipo de mundos paralelos: las fábulas, la ciencia ficción, el Bildungsroman, y sí, también a la autoayuda.
Pero libros son libros y cada uno es un ladrillo en la construcción de la biblioteca personal. Nada mal si El Principito está entre los que conforman la base y, por qué no, la argamasa que releemos de vez en cuando.

*Directora de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

Fuente: clarin.com

SERES HECHOS DE PAPEL QUE DE PRONTO ADQUIEREN CUERPO

Sobre escritores más o menos conocidos, vivos o muertos, que se aparecen en cualquier esquina. Además, escenas artísticas sobre el dormir y clásicos del cine en Youtube.
La ciudad está continuamente haciéndose visible e invisible. Para ser más preciso: la ciudad está llena de personas y fenómenos que uno puede ver o no, según su predisposición. Una vez, por ejemplo, hace mucho tiempo, estaba haciendo una investigación sobre enanos y me pasaba que veía enanos todos los días y en cualquier lugar. Pero desde que terminé ese trabajo no los veo más. Ahora, por un hábito que ya es crónico, siempre estoy pensando en escritores     –porque leo sus libros, pero también porque los imagino, supongo, como si fueran ellos mismos personajes de una gran novela–, entonces siempre veo escritores por las calles. El otro día, almorzando en un comedor en la esquina de Ecuador y Arenales, Sergio Chejfec se sentó en la mesa delante de la mía, y luego entró –altísimo y vestido de negro, como siempre, pero sin bigotes– Martín Caparrós. No lo conozco, pero lo vi y le dije, “¡Hola, Caparrós!” Me miró confundido y yo le expliqué, “No me conocés. Te leo nomás.” Me sonrió amablemente y se sentó con Chejfec. La semana pasada me compré Historia del dinero en la librería La Barca y fui a almorzar a un café de la calle Cabello. Me senté en un ventanal sobre la vereda, mirando hacia el sur, y me puse a leer, muy contento. Al rato miré para arriba y vi venir caminando a Alan Pauls. Como un boludo, le di la señal de pulgar para arriba y alcé su libro casi como si alzara una paleta en una subasta. Me sonrió pero no detuvo el paso; más bien, lo aceleró. Una noche, en un café que sé que le es habitual, sobre la calle Santa Fe, vi a Juan José Sebreli e impulsivamente saqué mi teléfono para hacerle una foto. El ensayista me pescó en el acto y me miró perplejo. Intenté disimular, sonriendo y saludando exageradamente, como si estuviera sobre un crucero que zarpara a Europa en el año 1930. El otro día sobre Charcas vi a Eduardo Galeano, caminando con paso firme. Frené sin decir nada e inmediatamente me dio una enorme tristeza no haberle dicho nada. ¿Pero qué le iba a decir?
Una vez vi a Samuel Beckett. Era el invierno de 1997, un domingo por la tarde. Bajaba en bicicleta a toda velocidad por Corrientes. Recién había pasado el Abasto que aún no era shopping. Vi a Beckett parado en una esquina. No paré, fue un instante. Ya sé que murió en diciembre de 1989. Ya sé que no era Beckett. Pero era él. Se los juro.


Los grandes del cine en la pantalla del ordenador


Por Andrés Hax

YouTube estará tramando algo, porque su sitio está lleno de excelentes películas completas, muchas con subtítulos. Dentro de poco, me imagino, anunciarán un servicio pago. Pero mientras tanto, hay que aprovechar. Un lugar excelente para enterarse de nuevos posts de cinearte (para usar esa palabra detestable) es el blog biblioklept.org debajo del tag “Film”. Orson Welles, Ingmar Bergman, Luis Buñuel, Werner Herzog, Pier Paolo Pasolini, Andrei Tartovsky, son algunos de los directores que encontrarán. De paso, el blog, aunque en inglés, tiene sus encantos, en particular sus frecuentes posts de cuadros de gente leyendo.


Fuente: Revista Ñ Clarín

EL BELLO ARTE DE EXPLORAR EL DORMIR


La actriz Tilda Swinton en la performance llamado "The Maybe" en el MoMA. (EFE)
La actriz Tilda Swinton en la performance llamado "The Maybe" en el MoMA. (EFE)

Llevo en mi mente un inventario de cuadros de personas solitarias durmiendo sobre camas espartanas. Hay un cuadro en el Museo de Bellas Artes de Boston que se llama, “Young man asleep” (1931) de un pintor llamado Eugene Berman. Hay otro, en el museo de Oberlin College, en Ohio, que se llama “General Thaddeus Kosciusko” (1797), de Benjamin West. Otro de mis favoritos es de Lucian Freud que se llama “Leigh on a green sofa” (1993). También acumulo frases y escenas sobre el dormir en la literatura. En el libro de sabiduría y códigos del samurai, el Hagakure, (del siglo XVIII), el autor dice: “La vida humana es, realmente, una cosa muy breve. Es mejor vivir haciendo las cosas que te gustan. Es tonto vivir dentro de este sueño de un mundo mirando lo desagradable y sólo haciendo cosas que no te gustan. Pero es importante no decirle esto a la gente joven ya que es algo potencialmente dañino si no es comprendido correctamente. Personalmente, a mí me gusta dormir. Y tengo la intención de recluirme cada vez más en mis dormitorios y pasarme la vida durmiendo”. Y está también, el largo comienzo de En búsqueda del tiempo perdido (Proust) y la novela Un hombre que duerme, de Perec. Bueno, tengo un nuevo ítem para mi archivo. El domingo, 24 de marzo en el MoMa de Nueva York, la actriz escocesa, Tilda Swinton, encarnó una obra de arte performance que creó con su amiga Cornelia Parker, titulada The maybe. La descripción de materiales de la instalación dice: “The maybe 1995/2013. Artista viviente, vidrio, acero, colchón, almohada, lino, agua y anteojos”. La obra (foto) consiste en Swinton durmiendo en una caja –transparente y elevada– por unas seis horas. En este mundo agotado creo que el dormir es uno de los territorios aún inexplorados. La obra de Swinton, burlada y criticada, es una celebración de este universo fantasmagórico que nos envuelve a todos.


Fuente: Revista Ñ Clarín

EL PREMIO BRAQUE, UN CICLO DE TANGO Y FOLCLORE
Y ÓPERAS PRIMAS DEL CINE INDEPENDIENTE


PREMIO BRAQUE 2013.


Por María Luján Picabea

“A diferencia de muchos otros artistas que trabajan con objetos, yo no planteo una resignificación de los objetos corrientes sino una ‘designificación’. Lo que me interesa es vaciarlos de significado, llevarlos al grado cero”, dice el artista Leonardo Damonte, reciente ganador del Premio Braque 2013, y habla de la totalidad de su producción pero específicamente de la instalación sin título con la que ganó el certamen.
El Premio Braque tiene una larga historia en la promoción y proyección internacional de artistas locales y luego de un período interrumpido este año se relanzó, por iniciativa de la Embajada de Francia y la Universidad de Tres de Febrero e inauguró una muestra para la cual un jurado integrado por Fernando Farina, Albertine de Galbert, Valeria González, Tulio de Sagastizábal y Eduardo Stupía invitó a 25 artistas contemporáneos, de entre los cuales el comité de premiación –Juan Carlos Romero, Aldo Herlaut y Aníbal Jozami– destacó a Damonte.
“De ninguna manera me esperaba el premio porque había una cantidad de obra que me parecía tan merecedora como la mía”, comenta el artista y señala que la muestra “es un recorte interesante de lo que está pasando en el ámbito del arte contemporáneo local”. Con obras de Marcelo Abud, Hugo Aveta, Gabriel Baggio, Diego Bianchi, Viviana Blanco, Joaquín Boz, Eugenia Calvo, Julián D’Angiolillo, Leticia Obeid El Halli, Verónica Gómez, Mauro Guzmán, Mauro Koliva, Paula Landoni, Catalina León, Valentina Liernur, David Maggioni, Adriana Minoliti, Santiago Porter, Marisa Rubio, Andrés Sobrino, Leandro Tartaglia, Mariana Tellería y Leonello Zambón, la muestra estará en exhibición hasta el domingo 28 abril en el Muntref (Valentín Alsina 3838, Caseros).
La instalación de Damonte se levanta en el espacio como un ser vivo, una especie de organismo autoensamblado con una lógica interna coercitiva que le impide descomponerse en cada una de sus piezas. Un organismo luminoso, amarillo y vibrante. “Es una instalación realizada a partir del montaje de una serie de materiales de uso corriente, pero que tienen la particularidad de no haber sido utilizados nunca para tales fines. Esto es esencial para el concepto de mi trabajo, porque es lo que me permite que la obra pierda referencialidad”, explica el artista y confiesa que llegó a la inauguración y premiación exhausto. Había pasado días de montaje y cuando por fin todo parecía listo y se disponía a fotografiar la obra esta se vino abajo obligándolo a reensamblar y reponer varias piezas. La instalación que se inscribe en una línea de exploración que Damonte abona desde 2005 es la pieza final de una trilogía, que inauguró con una pieza que mostró en 2011 en el Palais de Glace, con la que obtuvo el tercer premio del Salón Nacional de Artes Visuales, y continuó con otra obra exhibida en Galería Fiebre, en el Patio del Liceo en 2012. Ahora, el premio le pone por delante a Damonte un semestre en París, en la Ciudad de las Artes, donde dispondrá de un espacio para vivir, trabajar y exhibir en diversos estudios abiertos. “Es una oportunidad de la que no pienso desaprovechar ni un segundo”, cuenta el artista sin ocultar su excitación.

Músicas de estas tierras entreveradas (Ciclo de tango y folclore)


Prendido a su guitarra Juan Quintero canta su “Maricón”: “Me han dicho por ahí que te han visto triste y mal de golpe y porrazo. Quejándote a cada paso. Arisco y malhumorado” y es una fiesta entrar en el tobogán de su voz. Quintero es, junto a Andrés Beeuwsaert y Mariano Cantero, Aca seca trío (foto) y “Maricón” es el track tres de su celebradísimo disco Avenido (2006). Los Aca seca serán los encargados de tender lazos con el tango de Lautaro y Emiliano Greco y juntos escarbar las entrañas de nuestra tierra musical en la apertura de ciclo Músicas entreveradas, de conciertos dobles. Hoy, sábado 6 a las 21.30, en Almagro Tango Club (Medrano 688). El ciclo, que tendrá lugar todos los sábados de abril y mayo reunirá a Pablo Agri Cuarteto junto a Lo pez (20/4); Damián Bolotín Cuarteto y Duratierra (27/4); Cuasimodo trío y Juan Falú (11/5); Juan Pablo Navarro Orquesta y Liliana Herrero (25/5), entre muchos otros.

Cine: la magia de las primeras obras

Muchos grandes creadores, artistas, músicos, escritores, cineastas han querido echar tierra una y mil veces sobre sus primeras creaciones; las han cuestionado y negado. Pero en buena parte de esas primeras obras están aunque en estado latente, quizá, todas las inquietudes, terrores y pasiones que agitan sus espíritus. Es por ello que la octava temporada del ciclo de cine independiente y de autor impulsado por La nave de los sueños y la Biblioteca Nacional lleva por nombre Soy tu aventura y está dedicado a las óperas primas y nuevas experiencias del cine argentino.
La primera proyección será la premiada Topos (2012), de Emiliano Romero, el martes 9 de abril a la 19 en la Biblioteca (Agüero 2502). El martes 16 se exhibirá Un rey para la Paragonia (2012), de Lucas Turturro y además habrá una charla sobre la realización de una ópera prima de la que participarán los directores de todos los filmes que componen el ciclo. 

Fuente: Revista Ñ Clarín