MÁS QUE MINIMALISTA

La muestra de Ana Lizaso es un paso más en su camino desde el constructivismo hacia formas de apariencia minimalista. Una rara mezcla de rigor y color desbordante en el Palacio Duhau.

Por Ana Maria Battistozzi

El espacio de arte Duhau es prolongado y abarca buena parte de un ala subterránea de este palacio de inspiración francesa hoy convertido en hotel. Su forma angosta y extendida recuerda aquellos espacios que dieron nombre de galería a los lugares de exhibición y venta de arte en la Francia del siglo XVIII y principios del XIX. Tal vez no sea lo suficientemente holgado como para acoger las impactantes piezas escultóricas que ahora exhibe Ana Lizaso. Pero por alguna razón, esa estrechez no llega a disminuir el interesante contrapunto que se genera entre las formas de su arquitectura renovada y la nitidez de los volúmenes, vacíos y sobre todo el color que caracterizan a las obras de esta artista.
El conjunto despliega aquí la sucesión de búsquedas que a su turno la fueron ocupando desde mediados de los 90. En él se destaca, en todo su rigor, seducción y plenitud la pieza que acaba de comprar el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA), donde la artista tendrá –según acaba de informar la institución– una exhibición individual hacia fines de este año que comienza. Se trata de una gran pieza anaranjada y gris de perfiles tajantes y planos contrapuestos.
En escultura –una categoría que, como ha señalado Rosalind Krauss se ha expandido generosamente como para abarcar las más variadas direcciones de la experimentación contemporánea–, Lizaso se ha mantenido fiel a un puñado de principios clásicos que vinculan su obra primero a la tradición constructiva de la modernidad y más recientemente a ciertas formas de apariencia minimalista. Sin embargo ninguna de estas asociaciones debería tomarse como definitiva a la hora de mencionar lo que la obra implica.
TRAMAS Y ENTRAMADOS. Madera calada, pintura poliuretánica.
TRAMAS Y ENTRAMADOS. Madera calada, pintura poliuretánica.

Lo fundamental en ella son los volúmenes, los juegos de planos en relación con el vacío, pero sobre todo el color. El color distingue a la obra de Lizaso por una singular apelación a lo sensible. Hace años que la artista trabaja con chapa de acero y madera y pintura nitrosintética de un cromatismo infrecuente que le otorga a sus piezas la seducción contenida que la caracteriza. El suyo es un exquisito caso de complementación entre el rigor de la forma y la presencia desbordante del color.
La tradición de la escultura y en especial la que en ella se inscribe y de algún modo define gran parte de su formación, ha sido bastante austera en ese sentido. Rara vez se permitió audacias cromáticas de esta naturaleza. Por lo menos, no al punto de lograr que piezas de reminiscencias industriales sean las mismas que remontan al espectador a los coloridos mercados de la India o Marruecos. Porque la policromía de esta artista parecería proceder de allí; de la intensidad del curry, del polvo de cúrcuma o del añil.
Hemos dicho que, dado el claro proceso de depuración formal afín a lo industrial-serial que exhibe, el recorrido de la obra de Lizaso podría coincidir con un tránsito que va del constructivismo al minimalismo. Hay mucho de esto, sobre todo en los trabajos realizados desde 2007; en los engranajes y columnas que participaron del Premio Trabucco ese mismo año. Pero también mucho que sin lugar a dudas proyecta el sentido de su obra más allá; se vincula con lo que realizó después y tiene en el círculo su principal eje de significación. Pero no sólo desde la forma, aunque ella se presente como protagonista casi exclusiva. 

INTERRUPCION N I. Chapa de hierro soldada, pintura poliuretánica satinada.
INTERRUPCIÓN N I. Chapa de hierro soldada, pintura poliuretánica satinada.
En uno de los textos emblemáticos de su producción teórica, Georges Didi Huberman cuestionó en el minimalismo el autoritarismo de tratar de imponer sólo lo que es inmediatamente visible (lo que vemos, lo que nos mira). Aquel lacónico “ what you see is what you ge t” (lo que hay que ver es lo que se ve) de Frank Stella buscó negar cualquier latencia en el objeto de la mirada. Todo lo que no se manifeste como presente en un determinismo que buscó clausurar cualquier evocación de la memoria y postular al resto de nuestra experiencia vital inexistente.
En ese esfuerzo por eliminar toda ilusión y no querer ir más allá de lo que se ve, impugnó también la temporalidad del objeto, su devenir y en última instancia cualquier operación de la memoria de quién se enfrenta a él.
Por eso no querríamos quedarnos aquí con que “lo que veo es lo que veo y con eso me basta”. Mal que nos pese, siempre hay algo más allá.
Supongamos que nos concentramos sólo en la forma, la serie de engranajes, columnas y círculos superpuestos de Lizaso se agotaría en la limitada experiencia de su visualidad inmediata. Se reduciría casi a nada. Tal vez ni siquiera llegaríamos a percibir en ella la belleza de unos mecanismos industriales inútiles. Y más aun: nos perderíamos la posibilidad de acercarnos a todo lo que en estas piezas podría evocar del universo fantástico de Borges. Imaginar quizá las Ruinas circulares en su serie de columnas y círculos. O tal vez una representación ideal de civilizaciones perdidas en esos círculos y semicírculos como pirámides escalonadas que evocan Babilonia y sus Zigurats. Sólo una de estas posibilidades ameritaría que la mirada vaya más allá.

FICHA
Ana Lizaso

Lugar: Paseo de las Artes, Hotel Park Hyatt Duhau, Av. Alvear 1661.
Fecha: hasta fines de marzo.
Horario: todos los días, las 24 horas.
Entrada: gratis.

Fuente: Revista Ñ Clarín.

MOHO, INSECTOS Y EL TIEMPO
CAUSAN ESTRAGOS EN EL ARTE

Los descendientes del multifacético artista Dieter Roth continúan la saga familiar que se podría describir como un persistente organismo artístico Roth.

Björn Roth con bustos de chocolate de su padre, Dieter Roth.
Björn Roth con bustos de chocolate de su padre, Dieter Roth.

A los diecisiete años, Björn comenzó a trabajar con su padre, y la colaboración entre ambos generó centenares de trabajos. De todos, Björn declaró: "No pretendo ser Dieter. Él era un genio, y eso es muy raro".
Dieter Roth a menudo creaba trabajos mediante la disposición de alimentos sobre papel o tela cubiertos de vidrio o plástico.
Los dejaba pudrirse, y el moho y los insectos continuaban el trabajo.
Para la muestra de Nueva York, los Roth continúan uno de los trabajos más monumentales con alimentos: torres de bustos de chocolate y azúcar.
El concepto, que Dieter exploró en 1968, comprende un autorretrato en chocolate de cómo sería en la vejez.
Se suponía que los demás bustos representaban leones, pero tenían más aspecto de perros y eran de azúcar de colores brillantes.
"Siempre vi esta pieza como un poema en lugar de como una construcción", dijo Björn. "En el primero de estos trabajos, se permitió que el calor y la humedad hicieran su efecto sobre el chocolate. Las cabezas de la parte inferior van quedando presionadas y adquieren un rostro muy triste. Así".
Hace el gesto de aplastarse la cara con las manos, cerrando los ojos y apretando los labios. "Es como si tuvieran encima todo el peso del mundo".
Oddur, que tenía dieciséis años cuando Dieter Roth murió, declaró: "Es muy extraño cuando uno es chico y la maestra le pregunta en la escuela qué hizo en el verano, porque uno dice que fue con el abuelo a un negocio y compró salames y salchichas, los cortó en rebanadas y los puso sobre la alfombra para luego trazar líneas alrededor de los círculos de grasa que hicieron. Piensan que uno es un gran mentiroso".
Garrels, que en la actualidad es curador del Museo de Arte Moderno de San Francisco, dijo que el colaborador más importante de Dieter Roth era el tiempo, "ya fuera a través del moho, los insectos u otros procesos orgánicos que permitían que las cosas continuaran cambiando". Agregó: "Este tipo de trabajo está muy en línea con ese espíritu".
La pieza de la galería que podría encarnar ese espíritu de forma más cabal es "Grosse Tischruine", o "Gran ruina de mesa", que se compone de mesas y sillas apiladas con todo tipo de desechos. Dieter agregaba cosas a la pila cada vez que se exponía.
"Era muy difícil instalar esa pieza cuando Dieter vivía", dijo Björn, "porque uno compraba una herramienta nueva, por ejemplo, y si no tenía cuidado, la siguiente vez que uno veía el trabajo, ya estaba pegada a la mesa".


Fuente: Revista Ñ Clarín

SOBREVIVIENTES DE LA ERA DE HIELO

Exhiben piezas que tienen hasta 40.000 años de antigüedad. Creen que se usaban para contar historias.


Sin Internet, sin televisión, sin literatura posible, algunas de los primeras personas que habitaron el planeta tenían tiempo de sobra para observar y trabajar.
Hace 40 mil años, por ejemplo, alguien se tomó al menos 400 horas, según el cálculo de investigadores, para tallar el Hombre– León de Hohlenstein Stadel, que pertenece al Museo de Ulm, en Alemania. La pieza fue tallada en un colmillo de mamut y representa una figura con cuerpo humano y cabeza de león. Nuestro artista, dicen los especialistas, además de paciencia, tenía un perfecto conocimiento de sus materiales. El marfil de mamut era muy difícil de tallar, pero quien hizo del Hombre–León sabía que todos los colmillos tienen una cavidad en la pulpa y se aprovechó de eso para trabajar en dos trozos del marfil que se convirtieron en las piernas del Hombre–León. “Esto fue hecho por alguien que no ocupaba su tiempo en la caza y la recolección, al que se le permitió quedarse en casa y hacer cosas como ésta”, dice Jill Cook, curadora de Prehistoria Europea del Museo Británico, sobre una de las piezas–estrella de la muestra Arte de la Edad de Hielo: La llegada de la mente moderna, que mañana se inaugura.
“Este no era el arte por el arte. Obras como el Hombre–León tenían un valor social inmenso. Fueron importantes en la comunicación de ideas dentro de una tribu”, explica a The Guardian Chris Stringer, del Museo de Historia Natural de Londres.
En la exposición, que podrá verse hasta el 13 de mayo, hay piezas de decenas de museos europeos. Se verán figuras en cerámica y algunos de los retratos figurativos más antiguos del mundo presentados ahora en forma de objetos de arte en lugar de hallazgos arqueológicos. “Al mirar las esculturas y los dibujos más antiguos de Europa vemos lo más profundo de la historia de cómo nuestros cerebros comenzaron a almacenar, transformar y comunicar ideas e imágenes”, se entusiasma Cook.
Se aprecian dos venados cruzando un río en otro colmillo de mamut de por lo menos 13 mil años; una flauta de 40 mil; que demuestra que nuestros antepasados podían expresarse simbólicamente también a través de los sonidos. Otra joya, la figura de cerámica más antigua del mundo: la Venus de Dolní, aparecida en la actual República Checa. Sus grandes pechos y caderas insinúan que es una madre.
La primera parte de la exposición se centra en la “Era del Hielo”, que enfrió el planeta hace 40 mil años y obligó a buena parte de la humanidad a migrar de Africa a Europa, donde se toparon con tribus de los más primitivos Neardentales. La segunda sección se centra en la aparición del arte figurativo por primera vez en Europa.
La última sala, en cambio, reúne obras de artistas modernos como Pablo Picasso, Henry Moore o Henri Matisse, para que el espectador aprecie “las conexiones establecidas a lo largo del tiempo” entre sus obras y las realizadas hace miles de años. Para Cook, esa generación de creadores, igual que los pioneros que se celebran, estaban absolutamente libres de convenciones artísticas.
¿Qué generó semejante estallido artístico hace 40 mil años? “Las condiciones climáticas empujaron a los hombres al límite. Es probable que haya habido más comportamientos rituales, de los que el arte es una manifestación mayor”, aventura Steven Mithen de la Universidad de Readind. Cook no tiene dudas: “(Las piezas) se utilizaban para contar historias y para unir a la gente a través de cuentos. Esa es la verdadera naturaleza del arte”. Cuarenta mil años después el mismo fin sigue vigente.


Fuente:clarin.com

CORRIERON LOS MILLONES
EN UNA SUBASTA DE ARTE EN LONDRES


Cotizado. Picasso y un retrato de su amante Marie-Thérèse Walter./AFP

La temporada de subastas abrió con nombres deslumbrantes en Londres: ayer, en Sotheby’s se remataron obras de Picasso, de Monet, de Miró, de Degas, de Schiele, de Léger, de Kandinsky.
Los precios no desbordaron las previsiones, pero los millones corrieron.
La estrella, como de costumbre, fue Picasso. Se ofrecía Femme assise près d’une fenêtre (Mujer sentada junto a una ventana), pintado en 1932 en París.
Es el retrato de Marie-Thérèse Walter, joven amante del pintor. Como para esa época Picasso estaba casado con Olga Koklova, el cuadro fue un “blanqueo”: el artista mostraba al mundo su amor.
Se vendió en 45 millones de dólares.
En la subasta, también se remató Nympheas avec reflets de Hautes Herbes(Nenúfares con reflejos de hierbas altas), de Claude Monet, pintado entre 1914 y 1917. Salió en 14,162 millones de dólares.
Y del mismo autor, Helada en Giverny se vendió en 13,8 millones.
Por Mujer soñando con escapar (1945), de Joan Miró se pagaron 13,28 millones y Amantes, de Egon Schiele, salió en 12,4.
Después del baño, de Edgar Degas, se vendió en 12,224 millones de dólares. Se pagaron 2 millones por Naturaleza muerta de Léger (1924) y 1,686 millón por Contacto, de Kandinsky.
Hoy siguen los remates, pero en Christie’s. Allí se destaca Jeanne Hebuterne, de Amadeo Modigliani, por el que se esperan entre 25,8 y 35,9 millones de dólares.


Fuente: lanacion.com.ar

LUCIAN FREUD DONÓ UN RETRATO DE COROT
A LA NATIONAL GALLERY DE LONDRES

Adquirida en 2001 en una subasta, el pintor expresó en su testamento su voluntad de que se trasladara desde su casa hasta el museo como agradecimiento al país donde se refugió en 1933 tras huir de la Alemania nazi.

Lucian Freud donó un retrato de Corot a la National Gallery de Londres
"La italiana. La mujer con la manga amarilla" ("The Italian. The woman with the yellow sleeve"), de 1870.

El pintor Lucian Freud (1922-2011) dejó en su testamento para la National Gallery de Londres un retrato de Corot como muestra de agradecimiento al Reino Unido, donde se refugió con su familia tras huir de la Alemania nazi.
La obra "La italiana. La mujer con la manga amarilla" ("The Italian. The woman with the yellow sleeve"), de 1870, se enmarca en la última etapa de la vida de Camille Corot (1796-1875) y retrata de cintura para arriba a una mujer casi de perfil sobre un fondo negro.Adquirida en 2001 en una subasta, Lucian Freud expresó en su testamento su voluntad de que la pintura fuera trasladada desde la planta superior de su casa en Londres hasta la National Gallery como agradecimiento al país donde se refugió en 1933, informó hoy el museo.
Nacido en Berlín en 1922 en el seno de una familia judía, la llegada al poder del nazismo obligó al pintor a emigrar a Londres y años más tarde, en 1939, obtuvo la ciudadanía británica.
El retrato de Corot fue hoy expuesto al público por primera vez desde que, en 1962, se viera en el museo del Louvre de París tras pasar por las manos del actor Edward G. Robinson, que lo retuvo desde 1937 hasta 1957.

Una «gran aportación» para el museo

"El cuadro es una gran aportación para la National Gallery donde, aunque ya tenemos una consistente colección de los trabajos de Corot, no contamos con un retrato tardío de este tipo", señaló el director del museo, Nicholas Penny.
Obsesionado con la figura humana, Lucian Freud visitaba regularmente las galerías de la pinacoteca y, según Penny, "tenía una idea exacta del impacto que su donación tendría.
"La italiana" se ha colocado hoy en la sala 41 de la National Gallery, que también recibió de Freud tres estatuas de bronce de Edgar Degas, expuestas temporalmente en la galería Courtauld.
El celebrado artista británico falleció el 20 de julio a los 88 años, momento en que estaba considerado el pintor vivo más cotizado, con una obra básicamente figurativa.

Fuente: abc.es

EL FIN DE UN MISTERIO


El hallazgo abre el camino para la confirmación de hechos históricos cruciales para Inglaterra.

Restos reveladores


El esqueleto, enterrado a un metro y medio de profundidad, exhibe rasgos adjudicados al monarca por las crónicas de la época. El orificio en la base del cráneo sería el que recibió en la batalla de Bosworth Field. En los restos se advierte su pronunciada escoliosis.



La excavación

La secuencia de imágenes muestra distintos momentos de la búsqueda del lugar del entierro, debajo de una playa de estacionamiento municipal de Leicester, en Gran Bretaña. Dos hombres ataviados a la usanza medieval flanquean la fosa donde se encontraron los restos. El hallazgo es considerado uno de los más importantes de la arqueología moderna.






Fotos: AFP, EFE y Reuters.

Fuente: lanacion.com.ar

RICARDO III, UN REY EN EL ESTACIONAMIENTO

Arqueología / Resonante descubrimiento en Gran Bretaña

Confirmado: los restos hallados en un estacionamiento son de Ricardo III
El monarca británico había muerto a los 32 años, en la batalla de Bosworth Field; estaba enterrado debajo de una playa municipal; su vida inspiró una obra de Shakespeare.

Retrato de Ricardo III


LEICESTER (Gran Bretaña).- En uno de los hallazgos más resonantes de la arqueología moderna, investigadores de la Universidad de Leicester anunciaron ayer que los restos óseos encontrados debajo de una playa de estacionamiento en esta ciudad británica pertenecen al rey Ricardo III , durante siglos el más vilipendiado monarca inglés, un hecho que abre el camino para una posible revaluación de su breve, pero sangriento reinado.
Richard Buckley, arqueólogo en jefe del proyecto de identificación de los huesos, dijo a los periodistas que los análisis y las investigaciones realizados desde que los restos fueron descubiertos, en septiembre pasado, prueban "más allá de toda duda razonable" que el "individuo exhumado" de una tumba improvisada bajo los cimientos de una playa de estacionamiento pertenecían "a Ricardo III, el último Plantagenet que reinó en Inglaterra."

Los restos del rey inglés Ricardo III fueron encontrados bajo un estacionamiento después de varias excavaciones en la zona.  Foto: Reuters
Los restos del rey inglés Ricardo III fueron encontrados bajo un estacionamiento después de varias excavaciones en la zona.  Foto: Reuters

Richard Taylor, secretario general de la universidad, que coordinó el equipo de arqueólogos, historiadores, genealogistas y genetistas que trabajaron en la identificación, dijo que la última pieza del rompecabezas científico había encajado en su lugar anteayer, cuando se conocieron los resultados del examen de ADN.
En ese momento, dijo Taylor, los miembros de su equipo supieron que habían logrado algo histórico.
"En ese momento supimos, más allá de toda duda razonable, que se trata de Ricardo III -dijo Taylor-. Ahora estamos tan seguros como se puede estar seguro de algo en la vida."
El genetista Turi King dijo en la conferencia de prensa que las muestras de ADN tomadas de dos descendientes actuales de la familia de Ricardo III concordaron con las de los huesos encontrados en el lugar. Uno de los descendientes, Michael Ibsen, es hijo de un sobrino de 16ta. generación de Ricardo III. El segundo familiar prefirió permanecer en el anonimato.
Los restos del rey inglés Ricardo III fueron encontrados bajo un estacionamiento después de varias excavaciones en la zona.  Foto: Reuters
El esqueleto, además, tiene un gran orificio en el cráneo, que concuerda con los relatos de la época, que afirman que el monarca murió tras recibir un golpe en el campo de batalla, hace más de 500 años.
Según dijeron Taylor y otros miembros del grupo, habían reunido un enorme catálogo de evidencias que indicaba, sin lugar a dudas, que los restos pertenecían al monarca. Entre esos indicios estaba la confirmación de que el cuerpo pertenecía a un hombre en los finales de la veintena o principios de la treintena, y que su dieta había sido rica en carne y pescado, característica de una vida privilegiada en el siglo XV.Más inconfundible aún, señalaron los científicos, fue el examen de carbono realizado en dos costillas del esqueleto, que indicó que la persona en cuestión había muerto entre los años 1455 y 1540. Ricardo III murió en la Batalla de Bosworth Field, a 40 kilómetros de Leicester, en agosto de 1485.
Los restos del rey inglés Ricardo III fueron encontrados bajo un estacionamiento después de varias excavaciones en la zona.  Foto: Reuters
Igualmente concluyente era la ubicación de los huesos, que fueron hallados exactamente donde el historiador Tudor del siglo XVI, John Rouse, había identificado el lugar en que fue enterrado, en la esquina de la capilla del priorato Greyfriars, y con una distintiva curvatura de la columna vertebral típica de quienes sufren escoliosis, una enfermedad que genera una joroba, rasgo físico característico que a lo largo de la historia se ha atribuido a Ricardo III.
La sensación de que se trataba de un momento bisagra de la historia de la realeza británica quedó de manifiesto cuando los reporteros fueron invitados a ver los restos óseos, que yacían en una cuarto cerrado en el tercer piso de la biblioteca de la universidad, depositados sobre un almohadón de terciopelo negro, dentro de una caja de vidrio.
No se permitió el ingreso de las cámaras, según lo expresamente acordado con el Ministerio de Justicia de Gran Bretaña, y también por respeto a la dignidad de un rey. Dos miembros de la capellanía de la universidad, uno de ellos vistiendo el hábito negro y rojo de los sacerdotes de la Iglesia Católica, permanecían sentados a los costados del cuerpo, mientras los reporteros desfilaban, todo lo cual teñía el aire de mayor solemnidad y reverencia.
Los restos del rey inglés Ricardo III fueron encontrados bajo un estacionamiento después de varias excavaciones en la zona.  Foto: Reuters
Según dijeron los científicos, los restos mostraban gran cantidad de heridas coincidentes con los relatos históricos sobre los fatales golpes recibidos por Ricardo III en el campo de batalla, y otros golpes que probablemente haya recibido a manos de los vengativos soldados del ejército de Henry Tudor, vencedor de la batalla de Bosworth y sucesor de Ricardo en el trono, con el nombre de Enrique VII, mientras el cuerpo del rey muerto era llevado a caballo hasta Leicester, incluidos varios puntazos de daga en la mejilla, la mandíbula y la parte inferior de la espalda. El esqueleto exhibe evidencias de 10 heridas, 8 de ellas en la cabeza, alguna de las cuales podría haberle causado la muerte, posiblemente por un golpe de alabarda, un tipo de arma medieval con una cabeza de hacha en el extremo de una lanza.
Los académicos han discutido si Ricardo no fue víctima de una campaña de difamación por parte de los Tudor, que lo sucedieron. Sus defensores argumentan que era un buen rey, duro como lo imponía su época, pero impulsor de medidas de avanzada para ayudar a los pobres y de flexibilizar la prohibición de imprimir y vender libros.
Los restos del rey inglés Ricardo III fueron encontrados bajo un estacionamiento después de varias excavaciones en la zona.  Foto: Reuters
Pero sus detractores describen los 26 meses de Ricardo en el poder como uno de los períodos más oscuros de Inglaterra, y los excesos del monarca quedarían resumidos en su supuesta participación en el asesinato, en la Torre de Londres, de dos jóvenes princesas -sus propias sobrinas- para deshacerse de potenciales rivales al trono.
Shakespeare contó la historia del rey Ricardo III y lo describió como un hombre ruin e intrigante con joroba, cuya muerte a los 32 años puso fin a la Guerra de las Rosas y a más de tres siglos de reinado de los Plantagenet, final de la Edad Media en Inglaterra.
En el relato de Shakespeare, Ricardo muere tras caer de su caballo en el campo de batalla, al grito de "¡Un caballo, un caballo! ¡Mi reino por un caballo!".
Los huesos fueron localizados por primera vez cuando los arqueólogos utilizaron radares de alta penetración en el lugar donde antiguamente se encontraba el priorato, y descubrieron que no se encontraban debajo de un banco del siglo XIX donde supuestamente estaban, sino bajo una playa de estacionamiento, cruzando la calle.
Traducción de Jaime Arrambide

Fuente: lanacion.com.ar

EL PAPEL DE LOS ARTISTAS

El papel acompaña a los artistas desde el siglo XV. Con unas 80 obras en ese soporte, una muestra destaca su rol en la producción artística moderna.

EL LENGUAJE DE LA GEOMETRÍA

De distintas épocas y nacionalidades, las obras de la imperdible primera muestra del MACBA recorren seis décadas de abstracción.

Ahí nomás, a unos pasos del Mamba, uno se encuentra con el flamante Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA), un moderno edificio vidriado que alberga parte de la colección particular de abstracción geométrica que Aldo Rubino armó en los últimos veinte años. Rubino, que viene del mundo de las finanzas, cumplió con el sueño del museo propio como ya lo hicieron otros empresarios: primero Eduardo Costantini; luego, Amalia Lacroze de Fortabat. De siete pisos y con una estructura de hormigón a la vista, el MACBA se caracteriza por una estética bien minimalista. Los cuatro pisos de exhibición están conectados por rampas. Desde su inauguración, en septiembre, el museo ya fue visitado por quince mil personas.
Joe Houston, curador de la colección Hallmark de Kansas, organizó el guión curatorial de Intercambio global. Abstracción geométrica desde 1950 , la muestra inaugural. Con una selección de medio centenar de obras de la colección (integrada por unas 200), agrupadas en cuatro ejes, puso el foco en el carácter internacional de este conjunto de piezas.
“Orden e inestabilidad” incluye obras que juegan con el equilibrio a partir de la estructura compositiva. Uno se encuentra con el plato fuerte de la colección: “Avall”, de Víctor Vasarely. Giulio Carlo Argan definió las formas geométricas como símbolos espaciales, morfemas mentales: “Uno de los aspectos pedagógicos de las tablas imaginativo-nouménicas de Vasarely es que elimina la diferencia entre sensaciones ‘reales’ y sensaciones ‘ilusorias’, haciendo así posible que la conciencia utilice con valores iguales todas las informaciones visuales”.
Con pintura argentina, latinoamericana, europea y americana, esta sala es bien representativa del carácter internacional al que apunta la colección. Es posible ver obras de Matilde Pérez, Walter Leblanc, Toni Costa, Julian Stanczak, Luis Tomasello, Manuel Alvarez y Juan Melé, entre muchos otros. Es interesante comparar trabajos de artistas de distintas nacionalidades y épocas: los une un potente lenguaje común.
“Ya a mediados de los años 50 no se trabajaba con la cuestión de la composición sino con la percepción visual y la fenomenología de la percepción entendida como un fenómeno físico completo: para un fenomenólogo la visión no es solamente el nervio óptico y el cerebro, el ojo es sólo una parte de la percepción a la que hay que sumarle el entorno espacial, auditivo”, dice María José Herrera, directora artística del MACBA, refiriéndose a esta concepción que entiende la mirada también como un hecho social, en su dimensión cultural. Ante las obras, el espectador se mueve, desconfía de lo que ve, vuelve sobre sí, camina. Se produce una liberación del modo de ver heredado: el espectador abandona la contemplación tradicional, para convertir su propio cuerpo en el actor principal de la escena.
En “Efectos del color” es posible encontrar trabajos deslumbrantes donde el color genera movimiento a partir del contraste de complementarios o de grados de luz. Hay una joyita de Carlos Cruz-Diez, alquimista en el arte de la saturación retiniana, que juega con el color en movimiento: caminar viendo ese rojo furioso mutar en otros colores es un instante de alegría. Hay bellísimas obras del brasileño Almir da Silva Mavignier y del español Francisco Sobrino. Además, trabajos de Le Parc y de Joël Stein, también del GRAV (Grupo de Investigación de Arte Visual) y una sutil pintura a pura transparencia que produce un efecto fuera foco de Manuel Espinosa. Hay también obras de Kazuya Sakai, y de la escuela californiana, que no se ven frecuentemente por nuestras pampas. Una pintura de Richard Anuszkiewicz nos hace desconfiar una y otra vez del color que vemos: pone en cuestión nuestra percepción, y el trabajo obsesivo del japonés Tadasuke Kuwayama simplemente deslumbra.
Seguimos recorriendo otro piso. El sector “Formas en expansión” incluye obras de artistas que fueron contra la tradición naturalista del marco ventana, rompieron con los estrictos parámetros de la pintura tradicional. Hay obras de Carmelo Arden Quin, César Paternosto, Raúl Lozza, Alexander Liberman, Alejandro Puente, Leon Polk Smith, con una pintura de 1973 que produce un impresionante efecto que se percibe como volumen. Hay también una obra de Kenneth Noland, la única que puede verse en la Argentina.
“La cuestión del marco recortado y la pintura objeto, uno de los temas que aborda Paternosto, está vinculada a la noción de módulo y sistema, ligada al estructuralismo”, dice María José Herrera. El estructuralismo lingüístico se aplica a la imagen: es un acuerdo de equilibrios entre formas, una solidaridad entre partes. Se piensa la obra, dice Herrera, como si fuera una oración: con una sintaxis determinada, donde la unidad mínima es el color.
Por último hay una serie de obras geométricas contemporáneas que recurren al claroscuro, un ilusionismo previo al arte geométrico (ya usado desde los setenta) y, además, abandonan definitivamente los colores puros de Mondrian. Se usa desde el blanco hasta todo tipo de colores industriales, decodificados desde la moda y no desde el arte. Son lenguajes de la geometría contemporánea que, a diferencia de la geometría tradicional guiada por formas puras, hacen guiños constantes a la realidad. Los artistas se meten con diagramas, gráficos, estructuras como laberintos, plantas de estilo arquitectónico (sin connotar necesariamente a un espacio real, sino que toman la forma pura y dura). Hay señuelo y anclaje con el mundo, pero no se abusa.
Usted podrá encontrarse con una pintura geométrica de Guillermo Kuitca, mix entre laberinto y rayuela, o con “Freaking on Fluo”, donde Marta Minujín sobre una tela con retazos con imágenes de sus colchones proyecta un video con esas formas: crea un efecto hipnótico. Hay pinturas, entre otros, de Graciela Hasper, Fabián Burgos, que desata un pasaje infinito de claroscuros, y un tríptico de la española Rosa Brun que con planos uniformes de color indaga en el grado cero de representación posible. “Sony (Los Angeles)” es una obra de la inglesa Sarah Morris hecha con pintura sintética y colores bien ligados a la industria.
Un consejo: antes de irse regrese a ver nuevamente las obras de Tadasuke Kuwayama, Julio Le Parc, Marcos Coelho Benjamín, Francisco Sobrino y Cruz-Diez. Es posible disfrutar una vez más de unos instantes de deslumbrante felicidad.


Fuente: Revista Ñ Clarín


DAVID HOCKNEY
DIBUJÓ LOS CUENTOS DE LOS HERMANOS GRIMM

Como parte de las celebraciones por el 200 aniversariode la primera edición, una muestra en Madrid exhibe grabados en los que el artista británico pasó por el tamiz de la modernidad los cuentos menos conocidos de los hermanos alemanes.

David Hockney, el polifacético artista inglés afincado en Los Ángeles es un "enamorado de los cuentos", lo que le llevó en 1969 a pasar los clásicos relatos de los hermanos Grimm por el tamiz de la modernidad que imprime toda su obra. La Fundación Canal expone en Madrid desde el 30 de enero hasta el 14 de abril la serie de 39 grabados creados por Hockney (Bradford, 1937) basados en seis cuentos de los menos conocidos de los hermanos Grimm: "El enano saltarín", "Verdezuela" (Rapunzel), "El viejo Rinkrank", "Piñoncito", "La liebre de mar" y "Juan sin miedo".
Coincidiendo con el 200 aniversario de la primera edición de los cuentos de Jacob y Wilhelm Grimm, los grabados del artista inglés aportan un punto de vista "original" y "grandes dosis de humor" sobre la obra de los dos hermanos alemanes, según manifestó el crítico de arte Francisco Carpio, encargado de presentar a los periodistas la exposición. Para Carpio, la exposición muestra la faceta menos conocida de "uno de los artistas más importantes del siglo XX", la de ilustrador-grabador, y da muestra de su dominio "de todas las artes plásticas".
David Hockney empleó un año entero en realizar estos grabados, para los que buscó los cuentos menos famosos de los hermanos Grimm y, sobre todo, aquellos que le divirtieran o que supusieran "un reto plástico" para él, prescindiendo en algunos de ellos de elementos significativos o bien aportando otros que él consideraba oportuno "sin variar por ello el significado de los relatos", según Carpio. Además, según el crítico de arte, las ilustraciones revelan el "profundo conocimiento" de Hockney de la tradición pictórica clásica, en las que no faltan alusiones a grandes artistas como Leonardo Da Vinci, Uccello, Carpaccio o Goya, utilizando técnicas similares a las de éstos.

El sacristán disfrazado de fantasma. David Hockney (Fundación Canal)
Añadir leyendaEl sacristán disfrazado de fantasma. David Hockney (Fundación Canal)
Así, el artista inglés combina a lo largo de estos 39 grabados tres técnicas distintas, como son el aguafuerte, aguatinta y punta seca, en función de su intención por aportar un toque dramático, divertido o de efectos asombrosos a las ilustraciones. El sorprendente diseño expositivo de Enrique Bonet introduce al visitante de la muestra en un cuento, como si estuviera pasando páginas de alguno de los famosos cuentos de los Grimm, gracias a la decoración de la sala y a los colores y luces utilizados para recrear el mágico mundo de los cuentos.
Un homenaje a Catherina Dorothea Viehmann --la anciana alemana que relató a los Grimm la mayoría de los cuentos que ellos luego recopilaron-- abre la muestra, una mujer "a la que ni siquiera Jacob y Wilhelm homenajearon" y a quien Hockney reconoció el mérito de transmitir para las generaciones venideras esas historias populares. "El chico escondido en un pez" (de "La liebre de mar"); "La cocinera" (de "Piñoncito"), en la que Hockney se inspira en las cabezas grotescas de Da Vinci; o "Rapunzel creciendo en su jardín", con influencias de Brueghel, son algunos de los grabados que se pueden ver en la Fundación Canal.
Los grabados, alejados de las coloristas y características pinturas del artista inglés, esconden, según Carpio, "constantes guiños" y referencias a la historia del arte, pero también a la literatura e incluso al cine, y en los mismos su creador se toma "constantes licencias" para adaptar el dibujo a lo que quiere ilustrar.

Suplicando por el niño. David Hockney (Fundación Canal)
Suplicando por el niño. David Hockney (Fundación Canal)

Las emblemáticas torres que aparecen en muchos cuentos clásicos están en seis de los 39 grabados de Hockney, experimentando distintos estilos con las mismas, especialmente en el cuento de Rapunzel, que acapara cuatro de ellas. "Juan sin miedo" monopoliza, por ser la historia más larga, una sala para todas sus ilustraciones, rodeadas de la atmósfera "inquietante y de misterio" que envuelve el cuento ayudándose del color rojo.
En toda la serie de "Juan sin miedo" destaca la inspiración que el artista encuentra en Magritte y Carpaccio, con una mezcla de realidad y fantasía, como en la ilustración de "El sacristán disfrazado de fantasma". "Esos grabados acabaron convirtiéndose en algunas de mis piezas más famosas", escribió Hockney sobre su trabajo inspirado en los cuentos de los hermanos Grimm, y recordaba el tiempo empleado en los mismos al señalar: "Si trabajas en una pintura durante un año, la consideras una pieza importante".

Fuente: EFE / Concha Carrón

BIODISEÑO O LA INCORPORACIÓN DE LO ORGÁNICO
A LA CREACIÓN

Un libro editado por el MoMA reúne una colección de objetos inspirados en la biología: la lámpara halflife, que depende de hámsteres y luciérnagas; una lámpara de mesa de musgo, que se enciende con bacterias; y el algaerium, una tela viva.
Si hemos de creer en medio siglo de comerciales de TV, el cuidado del hogar es una guerra: matar bacterias, eliminar hongos y torturar ácaros. Pero una idea más pacífica respecto a que la naturaleza puede ser un invitado bienvenido en la casa es la que expresa "Bio Design: Nature, Science, Creativity" (Biodiseño: Naturaleza, ciencia, creatividad), un libro publicado el mes pasado por el Museo de Arte Moderno.
Escrito por William Myers, profesor de Nueva York, "Biodiseño" se ocupa del movimiento cada vez más importante que busca integrar los procesos orgánicos a la creación de edificios y objetos domésticos para conservar los recursos y limitar los desechos. Los 73 proyectos del libro muestran cómo se puede convencer a los árboles vivos de convertirse en casas y puentes; las lámparas pueden funcionar con luminiscencia de luciérnagas; el ADN humano puede cambiar el color de las petunias; y el hormigón puede autorrepararse como si fuera piel humana.
Nos han condicionado para que les tengamos miedo a los microorganismos, dijo Myers, "pero, en realidad, pueden ser útiles y lo han sido durante miles de años, si uno piensa en las comidas al horno y la fermentación de bebidas".
Los diseñadores suelen copiar a la naturaleza. Entre los ejemplos se cuentan la imponente arquitectura de Antonio Gaudí, el empapelado floreado de William Morris y las mesas de madera de George Nakashima. La tecnología de punta no les quita nada a los diseños inspirados en la naturaleza sino que los realza. En 2006, el diseñador holandés Joris Laarman presentó una silla modelada por computadora según los principios del desarrollo de los tejidos óseos, de modo que las partes de la silla sometidas a mayor tensión eran más gruesas, mientras que las que soportaban menos sobrecarga eran más delgadas. El resultado fue un uso eficiente del material y una forma espectacular.
Aparte de la forma, el biodiseño pasa por dominar la maquinaria del mundo natural para hacer lo que hace la naturaleza: almacenar y convertir energía, producir oxígeno, neutralizar las sustancias tóxicas y eliminar los desechos.
La lámpara Halflife de 2010 de Laarman es un buen ejemplo. El artefacto, prototipo de una pantalla revestida con células de ovario de hamster con ADN de luciérnagas, genera una reacción enzimática que hace que la lámpara se encienda sin necesidad de pilas. Lo que la lámpara sí necesita es un suministro constante de nutrientes para mantener vivas las células.
"Solemos pensar que podemos desechar los objetos", señaló Laarman. "No estamos acostumbrados a objetos que podemos cuidar o tratar bien o que se renuevan solos".
¿Células de ovario de hamster como mascotas? En el país de las maravillas de la biotecnología, las bacterias son bellas, el musgo es eléctrico y los azulejos decorativos están animados.
Bacterioptica, por ejemplo, es una araña diseñada por Petia Morozov de Montclair, Nueva Jersey, con placas de Petri llenas de cultivos de bacterias envueltas en una maraña de fibra óptica. El dibujo y el color de las bacterias (idealmente provistas por los miembros y las mascotas de la familia) modifican la cualidad de la luz.
La Mesa de Musgo, colaboración entre los científicos Carlos Peralta y Alex Driver de Gran Bretaña y Paolo Bombelli de Italia, aprovecha la pequeña corriente eléctrica que se produce cuando determinadas bacterias consumen compuestos orgánicos que libera el musgo durante la fotosíntesis. Usando fibra de carbono para absorber la carga, los científicos generaron con su mesa suficiente electricidad para alimentar la lámpara adosada.
También está Growth Pattern, una serie de azulejos decorativos diseñados por la artista de Seattle Allison Kudla, que cambian de dibujo porque están hechos de hojas de tabaco cortadas dispuestas sobre una rejilla de placas de Petri cuadradas. Impregnadas de una solución que se comporta como una hormona, las hojas producen nuevo crecimiento.
"Muchísimas veces los dibujos decorativos se basan en sistemas botánicos", dijo Kudla respecto del motivo simétrico (originalmente pensó en tejido de damasco). Las plantas sobreviven hasta seis meses si se controla con cuidado la solución y se reemplazan las placas que se contaminan con bacterias.
Un dato curioso del biodiseño es que los organismos que se introducen en el entorno doméstico a menudo deben ser protegidos más que combatidos. Marin Sawa, arquitecta de Londres que manipula el color de las microalgas contenidas en tubos flexibles para crear una especie de tela viviente, califica el impulso de proteger sus muestras de las fuerzas destructivas de un espacio habitable de "pensamiento inverso".
Explicó lo siguiente: "Necesito que estén absolutamente incontaminadas para que puedan vivir y realizar la fotosíntesis, que es uno de los sistemas biológicos más importantes de este planeta". (Las algas, hizo notar, producen casi la mitad de nuestro oxígeno.) Sin embargo, los biodiseñadores deben vérselas con el factor Frankenstein: la preocupación de que sus experimentos provoquen un nuevo horror incontrolable.
Mitchell Joachim, que cofundó el estudio de arquitectura y diseño Terreform One de Brooklyn y dirige un biolaboratorio dentro de él, sostiene que periódicamente lo visitan representantes del Departamento de Seguridad Interior y el FBI.
"Se dan una vuelta para ver cómo es un laboratorio salubre y basado en una comunidad de trabajo", contó, "a diferencia de una célula terrorista". Opina que el temor a que los investigadores cometan un error y provoquen una espantosa situación de ciencia ficción es exagerado.
"Sería como estar diseñando una tetera y accidentalmente fabricar una ametralladora", dijo. "No pasa".
Joachim es parte del equipo responsable de elaborar el concepto de árboles vivos injertados unos en otros para crear una cúpula protectora. También ha imaginado una casa hecha de tejido vivo ­aunque él prefiere el término "carne"­ y está trabajando en una silla hecha de un nuevo plástico biodegradable que combina raíz de hongos con celulosa. "Cuando uno se cansa de la silla", añadió, "no la tira a la basura. La arroja al jardín y alimenta a otras criaturas. Es parte de la red de la vida". 

Fuente: Revista Ñ Clarín

 

DESCUBREN UN LIENZO DE RUBENS
EN EL PALACIO REAL DE MADRID

Mide cuatro metros y estaba catalogado como una pintura anónima del siglo XVIII. La mayoría de los investigadores creían que la pintura se había quemado en un incendio.
El antiguo conservador de pintura flamenca del Museo del Prado, Matías Díaz Padrón, descubrió en los fondos del Palacio Real de Madrid la autoría de un lienzo realizado por Rubens (1577–1640) y Gaspar de Crayer (1582 -1669).
Según el investigador se trata de Rapto de las sabinas, un “lienzo enorme de cuatro metros, que estaba catalogado como una pintura anónima del siglo XVIII”. “Hay mucho aún por estudiar”, explicó. La mayoría de los investigadores creían que la pintura se había quemado en un incendio.
El lienzo, que se encuentra en un “estado lamentable”, coincide en “tema e historia” con una de las últimas obras que encargaron a Rubens antes de morir. La pintura fue un pedido del rey Felipe IV de Austria para el Salón de los Espejos del Palacio. “Rubens trabajaba angustiado por terminar”. Sin embargo, el artista sólo realizó el boceto y el diseño, ya que murió al poco tiempo. Van Dyck fue uno de los candidatos a terminar el trabajo, pero fue el belga Gaspar de Crayer quien culminó la obra.

Fuente: clarin.com

 

HABRÁ MUESTRAS DE ARTE PARA TODOS LOS GUSTOS

Variada propuesta de los museos argentinos: en 2013 podrán verse obras de Berni y de la Bauhaus, entre otros grandes tesoros.
Los museos del país vienen con una programación cargada para 2013. A mediados de año, se realizará en la Fundación Proa la gran muestra Oskar Schlemmer y la influencia de la Bauhaus en el teatro, la escenografía, el cine y el diseño gráfico. Es la primera exposición internacional sobre formas revolucionarias aplicadas a estas disciplinas a principios del siglo XX.
Schlemmer fue exponente de la Bauhaus, la escuela de artesanía, diseño, arte y arquitectura fundada en 1919 en Alemania, que sentó muchas de las bases de lo que hoy se conoce como diseño industrial y diseño gráfico, y de gran parte de la arquitectura del siglo XX.
Habrá otro plato fuerte en junio en MALBA: es la muestra de la excéntrica artista japonesa Yayoi Kusama, que vive cómodamente en una clínica neuropsiquiátrica –no se quiere ir de allí, se siente bien, dice-, desde 1973, cuando regresó de los Estados Unidos, adonde había ido en 1957 en busca de arte y psicodelia. Sus obras son, generalmente, instalaciones con espejos, globos y juguetes, con ella ubicada en medio. Pero sus trabajos más característicos son grandes espacios recubiertos obsesivamente de inmensos lunares o manchas que marean un poco.
En marzo, en el mismo museo podrá verse la muestra de la brasileña Adriana Varejao, Historia en los márgenes; en septiembre una gran exposición de la grabadora argentina Liliana Porter, y para noviembre, MALBA programa una inmensa exhibición de Antonio Berni, basada en sus dos personajes principales.
Antonio Berni: Juanito y Ramona se llama la muestra, que se expondrá en el Museo de Bellas Artes de Houston –con el que MALBA tiene un acuerdo-, y en 2014 en Buenos Aires.
El Centro Cultural Recoleta arrancará el año con una exhibición del fotógrafo Marcos López y luego una del grupo Mondongo, mientras que el Espacio Fundación Telefónica presentará en julio una exposición del gran artista conceptual Leandro Katz. En el Museo Sívori se podrá ver la obra del cinético César Fioravanti en noviembre, y una exposición colectiva de grabado satírico, en julio.
Desde la institución de arte más importante del país, el Museo Nacional de Bellas Artes, dijeron que en marzo habrá una muestra de pinturas y esculturas argentinas del siglo XX, con obras de la Cancillería; y más tarde, una con esculturas del propio patrimonio. La gran expectativa es la inauguración de las salas del primer piso, que albergan arte argentino del siglo XX –ahora en diálogo con obras internacionales-, con nuevo guión curatorial, nueva disposición museográfica y reformas arquitectónicas. Por la llamativa situación en que se encuentra el museo –su director, Guillermo Alonso, terminó su mandato en diciembre y aún no hay información oficial acerca del presente o futuro del cargo– la fecha de inauguración es incierta.
En otras provincias, en San Juan, por ejemplo, en el Museo de Bellas Artes Franklin Rawson se mostrarán, durante marzo, textos y videos inéditos de la controversial Liliana Maresca. Para mayo, el museo prepara una retrospectiva del uruguayo Carmelo Arden Quin –también estará en el Museo Caraffa de Córdoba — y una muestra del gran santiagueño Ramón Gómez Cornet. Rosario prepara, a través de su Museo de Arte, la muestra Entresiglos. El impulso cosmopolita en Rosario; en mayo una del pintor sanjuanino Carlos Gómez Centurión, y en octubre, un nuevo guión de las obras propias del artista Xul Solar.
Este año el arte tiene oferta para todos los gustos: ¡no hay excusas! Las obras lo esperan.

Fuente: Revista Ñ Clarín

 

LUX LINDNER:
CON TIEMPO DE VIDEOJUEGO Y ESPIRITU DE CIENCIA FICCION

Inspirado en la “VuelVIlla” de Xul Solar y la “Ciudad Hidroespacial” de Gyula Kosice, el artista presenta un microfilm entre la batalla y la sublevación. Se puede ver hasta fines de marzo en el Espacio Digital del MAMBA.
Por Cristina Civale

La nueva obra de Lux Lindner que se exhibe hasta finales de marzo en el Espacio Digital del segundo subsuelo del MAMBA es inspiradora.
Ya desde su título produce curiosidad y atracción. Lindner decidió llamar a este film breve pero contundente Los descansos de pantalla se derrumbarán sobre tu cabeza, un modo de decirnos –tal vez– que lo que realmente nos demolerá es estar desconectados de algún dispositivo carente de pantalla. En este mundo cada vez más lleno de pantallas, cerrar los ojos ante ellas o despistarnos en su observación, podrían tener un efecto fatal. Tan fatal como cerrar los ojos o no mirar lo que él pone en una de ellas.
Lindner elige poner en su pantalla una simulación muy estimulante de un supuesto videojuego donde se encuentran en “lucha” dos diseños urbanos utópicos de artistas argentinos notables por su originalidad. Las ciudades que se confrontan son la VuelVilla de Xul Solar y La Ciudad Hidroespacial de Gyula Kosice.
Todo un mundo épico se abre en este microfilm, llamarlo así parece cosa de espías, es micro por su brevedad y también por su austeridad, una suerte de falta de recursos reconocida por el propio artista pero que aquí puede pensarse como una buena suerte porque funciona muy bien.

CONTIENDA. Dos diseños urbanos utópicos, la VuelVilla de Xul Solar y La Ciudad Hidroespacial de Gyula Kosice, se enfrentan en la obra de Lindner.
CONTIENDA. Dos diseños urbanos utópicos, la VuelVilla de Xul Solar y La Ciudad Hidroespacial de Gyula Kosice, se enfrentan en la obra de Lindner.
Entre las numerosas inquietudes de Lindner se encuentra el trabajo en 3D que es el que despliega en esta obra, un trabajo que afinó realizando un master en New York no hace tantos años.
Eligió para estrenar su obra, que abre un duelo en el arte argentino, un museo de prestigio vapuleado, pero el museo de arte moderno de la ciudad al fin, y no es un detalle. En las entrañas de donde deberían tener lugar las exhibiciones más importantes de la creación nacional, Lindner nos enrostra su obra. Para que pensemos como jugando qué tienen estos modelos no sólo de ciudad, sino también de producción de arte, de desafiante, de vencedor, de vital y único.
Aunque la obra se presenta como la simulación de un videojuego o, al menos, puede ser mirada como tal, Lindner confiesa a Ñ Digital: “No me siento muy afín a los videojuegos, me interesan más las películas épicas del siglo XX. Creo que los videojuegos cayeron demasiado pronto en la volteada que transformó la interactividad en una instancia mercachifle. El cine fue mercachifle y está desapareciendo en un escenario mercachifle, pero después de habernos dejado un Bergman, un Godard y otros. El videojuego no llegó a esas alturas”.
Desechado el videojuego como contenido pero no como procedimiento de trabajo, el artista se atreve a contarnos la gesta de Los descansos de pantalla se derrumbarán sobre tu cabeza, donde no se priva de hacer un llamado de atención a los creadores locales.

RECREACION. Notable por su originalidad, la Ciudad Hidroespacial de Gyula Kosice, por Lindner.
RECREACION. Notable por su originalidad, la Ciudad Hidroespacial de Gyula Kosice, por Lindner.

Nos dice: “En la obra del MAMBA traté mas bien de inspirarme en películas blanco y negro donde barcos piratas se tiran cañonazos o naves espaciales de 1977 se disparan con cañones de fotones.
Siempre me interesó la ciencia ficción y me ha vuelto a interesar, estoy escribiendo historias y obras de teatro en ese género. Kosice y Xul me parecen utopistas importantes en el contexto de un arte que suele volar bajo como el nuestro. Mucho de nuestro arte es periodismo de aventura o ilustración de alguna moda política o artística del momento, pero falta la toma de distancia. En mi humilde entender, tanto Solar como Kosice intentaron algo en el sentido de una toma de distancia de una realidad determinada periodísticamente; lo que habría que ver es si esa distancia no fue tan grande que terminaron siendo ignorados demasiado tiempo y terminaron encapsulados como se hace con chistes crípticos e inofensivos. Cuando digo ‘arte como periodismo’ digo (Carlos) Gorriarena o Pablo Suárez, por ejemplo, un arte que busca comunicación y acuerdo con su espectador de modo muy enfático. Me parece que esto puede estar bien como válvula de escape en escenarios dictatoriales clásicos, pero en situaciones más institucionales representativas’ pierde su función”.

INSPIRACION. “No me siento muy afín a los videojuegos, creo que cayeron demasiado pronto en la volteada que transformó la interactividad en una instancia mercachifle".
INSPIRACION. “No me siento muy afín a los videojuegos, creo que cayeron demasiado pronto en la volteada que transformó la interactividad en una instancia mercachifle".
Pero no se quede en la crítica hacia la obra ajena, también es duro con él mismo, por lo que sus pensamientos hacia otros artistas no pierden legitimidad. Así afirma: “Admito que me hubiera gustado una relación más complicada y detallada entre ambos emprendimientos, el de Solar y Kosice, que una ‘batalla’ con un ‘ganador’, ahí sencillamente intervino el factor tiempo levándome sin proponérmelo yo al tempo del videogame. Igual aclaro que le tomé cierta antipatía a la Ciudad Hidroespacial a partir de un video que vi en la fundación Klemm donde una Ciudad Hidroespacial sobrevolaba Buenos Aires ‘sin cambiar nada abajo’, digamos... dos mundos seguían separados, la utopía no bajaba hasta nosotros. Ahí creo detectar un déficit salvífico, diríamos... La ‘comodidad’ de la Ciudad Hidroespacial me sublevó un poco”.
Y ese ser parece el estado de Lux Lindner, el de sublevación permanente, el de curiosidad insaciable, dotes que lo convierten en el artista prolífico, creador en numerosos soportes y sobre todo, en el creador dotado que en cada obra, nos demuestra que es.


Fuente: Revista Ñ Clarín


SUBASTARAN 125 OBRAS DE ANDY WARHOL EN INTERNET


NUEVA YORK, N.Y., Una amplia variedad de obras de Andy Warhol se subastarán por primera vez, sólo por internet, otorgándole a un público más amplio la oportunidad de adquirir una obra del maestro del pop art.
El remate de la casa Christie's se realizará entre el 26 de febrero y el 5 de marzo e incluirá unas 125 pinturas, dibujos, fotografías e impresiones del artista, con precios de venta estimados en entre 600 y 70.000 dólares.
La subasta se realiza en asociación con la Fundación Andy Warhol para las Artes Visuales, que decidió en 2012 vender todas las obras del artista que estaban en su posesión.
Las obras pueden verse en línea antes de la venta y los clientes podrán buscar, hacer ofertas y recibir actualizaciones instantáneas por correo electrónico o teléfono si su oferta es superada.


Fuente: LATAM: Reporte-tgp